29 de diciembre de 2015

Los ictiosaurios en Asturias vivieron hace unos 190 millones de años, en el período Pliensbachiense del Jurásico Inferior

Villaviciosa, el mar de los ictiosaurios
Los reptiles marinos (por ejemplo, los plesiosauros y los ictiosaurios) eran dinosaurios. Varios tipos de reptiles marinos se desarrollaron durante la era de los dinosaurios, pero todos los dinosaurios reales eran animales terrestres. Los cocodrilos marinos, como otros cocodrilos, estaban estrechamente relacionados a los dinosaurios, así que eran grandes reptiles marinos ya extintos los llamados plesiosauros, pliosauros, mosasauros e ictiosaurios. / Foto: curiosidades.com
La "costa de los dinosaurios" también es un referente de los reptiles que dominaron los océanos jurásicos, con restos de 15 ejemplares, la mitad en el concejo maliayés
Ilustración de dos ictiosaurios. Imagen de Wikimedia Commons
Hubo un tiempo en el que los dinosaurios dominaron la Tierra. La tierra firme. Bajo la superficie del océano, ese cetro lo ostentaron durante 158 millones de años otros reptiles, los ictiosaurios (literalmente "lagartos pez"). El primer fósil de uno de estos animales identificado con certeza fue descubierto hacia 1810 o 1812 por Mary y Joseph Anning en el suroeste de Inglaterra. Desde entonces ha habido numerosos hallazgos en todos los continentes. Uno de los principales yacimientos ibéricos se encuentra en Asturias, en la denominada "costa de los dinosaurios", el litoral jurásico comprendido entre Gijón y Ribadesella, donde han aparecido restos de 15 ejemplares (dos de ellos aún se están excavando). Frente a la "costa de los dinosaurios" se extendía, pues, el "mar de los ictiosaurios".
Los ictiosaurios cuyos restos se han recuperado en Asturias vivieron hace unos 190 millones de años, en el período Pliensbachiense del Jurásico Inferior, del que existe un registro muy limitado en todo el mundo. Entre ellos se encuentra el ejemplar más completo de los excavados en la península Ibérica, un adulto de unos tres metros de longitud. Pertenecía al género "Leptonectes", el mismo al que se atribuyen los restos de otros dos individuos, uno juvenil y otro perinatal. El que se está excavando actualmente en la playa de Vega, en Ribadesella, corresponde, según el análisis de su dentición, a un género diferente, todavía indeterminado. El resto permanece sin clasificar. "Los fósiles de 'Leptonectes' de esta antigüedad son extremadamente escasos a nivel mundial, dado que sólo se ha descubierto un ejemplar en Suiza y dos más en el sur de Inglaterra", manifiesta José Carlos García Ramos, director del Museo del Jurásico de Asturias (Muja), cuyo equipo científico sigue el rastro de la fauna jurásica en el litoral centro-oriental asturiano.

28 de diciembre de 2015

El Falangista Asturiano Torcuato Fernández-Miranda y Hevia "1915-1980" (y II)

Torcuato Fernández-Miranda y Mieres
Torcuato Fernández Miranda
"Soy asturiano por los cuatro costados" era una de sus frases preferidas
Un retrato de Torcuato Fernández Miranda

Hace unas semanas, el diez de noviembre de 2015, se cumplieron los cien años del nacimiento del insigne político asturiano, Torcuato Fernández-Miranda y Hevia. Aunque con bastante retraso su figura fue glosada y recordada con actos que tuvieron por marco su lugar de nacimiento, es decir, Gijón. Sin embargo el considerado como principal estratega del proceso de transición española del último régimen tecnócrata franquista a los albores de una naciente democracia bajo el sello de la monarquía parlamentaria, pudo haber nacido también en Mieres, dado que, si bien su madre Candela, maestra nacional de profesión que no ejerció, era gijonesa, su padre Manuel, empleado del Ferrocarril de Langreo, era natural y con familia ascendiente oriunda de Mieres del Camino, y el propio Torcuato había manifestado, más de una vez, que "soy asturiano por los cuatro costados y puedo cantarles la canción de 'En Mieres del Camino nació mi padre'".
Pero, en fin, antes de desenmarañar las circunstancias que relacionaron al eminente político con esta tierra cabecera de la comarca del Caudal, vayamos a recordar los pasos más destacados de su trayectoria, posiblemente pocas veces igualada en los tiempos de la era contemporánea en el suelo español.
La primera fase de Fernández-Miranda se dio en su tierra es decir en Gijón, donde acudió a las clases del Colegio de la Inmaculada, para después desarrollar los estudios de derecho en la Universidad ovetense. Allí y con posterioridad alcanzó la plaza de catedrático de derecho político, llegando a ser rector de la institución en el periodo que va desde 1951 a 1953, convirtiéndose en su alma mater. Más tarde dirigió las enseñanzas medias y universitarias españolas.

27 de diciembre de 2015

El Falangista Asturiano Torcuato Fernández-Miranda y Hevia "1915-1980" (I)

Más de 35 años de la muerte de Fernández-Miranda
Caricatura de Torcuato Fernández Miranda, publicada por La Nueva España
Personaje clave de la Transición, la figura del político gijonés ha sido comparada con la de Jovellanos por su cualificación como hombre de Estado y por la importancia que dio a la educación como vía principal de progreso social
Adolfo Suárez González, Torcuato Fernández Miranda y Manuel Gutiérrez Mellado, políticos en el proceso de democratización de España.
El día 19 de junio de 2015 se cumplieron treinta y cinco años del fallecimiento en Londres de Torcuato Fernández-Miranda y Hevia, Duque de Fernandez-Miranda, sin duda alguna, uno de los gijoneses más ilustres, con notoria influencia en el devenir histórico del siglo XX en nuestra nación.
Torcuato Fernández-Miranda nació en Gijón el día 10 de noviembre de 1915 y era el sexto de una familia de diez hermanos (seis varones y cuatro mujeres). Manuel, su padre, era empleado del Ferrocarril de Langreo y Candela, su madre, maestra nacional, sólo ejerció su magisterio como profesora de sus diez hijos, que merced a la base cultural que supo inculcarles llegaron a brillar con éxito en sus respectivas profesiones.
Torcuato, que pronto pasó a ser 'Tato' para el resto de sus días, ya obtuvo el Premio Extraordinario en el Bachiller, cursado en el Instituto de Jovellanos, y luego en la licenciatura de Derecho en la Universidad de Oviedo, donde llegó a ser el catedrático, y luegorector, más joven de España. Con su padre y un hermano presos en la cárcel de El Coto, la Guerra Civil fue un auténtico suplicio para una familia cristiana y, según declaraciones de José, uno de sus hermanos: «Mientras nosotros buscábamos comida, 'Tato' se alimentaba tragándose libro tras libro.Yo creo que se alimentaba con ellos».

25 de diciembre de 2015

La iglesia de Santa Eulalia de Ujo (Mieres), monumento histórico nacional

Las marcas del silencio

Iglesia de Santa Eulalia de Ujo en 1920
Los signos en la construcción de la iglesia de Santa Eulalia de Ujo, monumento histórico nacional, ofrecen visiones sobre su origen
Ilustración de Alfonso Zapico
En el siglo XII Ujo era uno de esos poblachones que se repartían por Asturias. Lo habitaban siervos, que aunque pagaban sus impuestos se diferenciaban en poco de los esclavos, ya que podían ser vendidos o donados junto a las heredades que trabajaban; también colonos, con la misma vida miserable, pero mayor libertad, y campesinos que cultivaban para otros por contratos estipulados.
Sobre ellos dominaba la Iglesia ejerciendo el poder económico y social; determinando desde el calendario a cualquier aspecto de la vida cotidiana y las relaciones personales, ceñidas a las creencias que guardaban el orden con un pensamiento sencillo: el mundo estaba lleno de maldad porque así lo disponía la bondad divina y el mayor pecado -el pecado original- era intentar comprender esta contradicción.
Para los vecinos de un lugar la mayor honra estaba en levantar la casa de Dios y a esta labor dedicaban sus brazos y sus pobres caudales, cuando los había. El proceso seguía siempre las mismas pautas: una vez decidido el lugar se hacía venir a un arquitecto que elaboraba los planos y presentaba un presupuesto aproximado, luego se contrataban peones, albañiles, carpinteros, pintores, herreros, tejeros y el resto de los oficios que trabajaban respetando siempre una rígida estructura gremial que todavía se mantiene en la Masonería: maestros, oficiales y aprendices. Cada cual conocía sus obligaciones y cobraba en función de su grado y de la obra hecha.

22 de diciembre de 2015

La Historia de Tineo (Asturias)

Pequeño estudio sobre Tineo y sus gentes
 Juan Uría Ríu (1891-1979). Quienes le conocieron aseguran que era un maestro, en la cátedra y fuera de ella. Un historiador eminente y hombre clave en el renacimiento de los estudios asturianistas de la primera mitad del siglo pasado.
Etimológicamente, según Uría Ríu, la palabra Tineo podría proceder del nombre personal TINAIUS
El dolmen de Merillés posee cuatro ortostatos irregulares con una gran piedra cobertora
El Camino de Santiago pasa por la población desde 1222 por privilegio concedido por Alfonso IX: "Concedo (...) quod caminus qui vadit Santo Salvatore ad Santus Iacobum vadat por populationem meam de Tinegio (...)"
Paleolítico Los mayores restos del Paleolítico están circunscritos en Asturias a la rasa costera y a valles fluviales. En el dolmen del Baradal apareció un bifaz que podría pertenecer al periodo achelense aunque no todos los autores están de acuerdo así como un hacha achelense de cuarcita oscura.
Neolítico y Cultura Megalítica La única manifestación del Neolítico son los túmulos (llamados en la zona covallas o cutruyos), construcciones funerarias abundantemente distribuidas por las sierras de la zona, siendo posible visitar el dolmen de Merillés. Se atribuye a esta época el llamado ídolo de las Paniciegas (Museo Arqueológico de Asturias).
Calcolítico y Edad de Bronce Del Bronce Final, se conserva en el Museo Arqueológico de Asturias el llamado puñal de Tineo y en el Museo Británico se encuentra el hacha de Navelgas. Edad de Hierro y Cultura Castreña La cultura castreña nos ha dejado 20 castros, todos sin excavar, apreciándose principalmente los restos de los fosos.
Los Pésicos serían los pueblos astures que poblarían la zona. Imperio Romano La toponimia parece indicar la presencia de antiguas villas romanas (Semproniana = Villa de Sempronio); en Tamallanes podrían encontrarse los restos de una antigua mansio. También aparecen los restos de explotaciones auríferas (Museo del oro de Navelgas). Se ha encontrado una lápida descontextualizada con la siguiente inscripción: IOVI OPT SA-EX-IN ¿Jupiter Optimo Sacrum Exvoto Intercatia? Otra inscripción votiva encontrada en Naraval: LUCIUS SERVIUS SECUNDUS EVEDUTONIO BARCIAECO VOTUM SOLVIT LIBENS MERITO (Lucio Servio Segundo cumplió su voto con agrado al dios Evedutonio Baciaeco) Otra dedicada a los Lares Viales, protectores de los caminos, encontrada en Santianes de Tuña: LARIBUS VIALIBUS EX VOTO Invasiones Bárbaras Tras las invasiones bárbaras aparece "Pesicos" en el parroquial suevo, mención que podría indicar la inclusión de la zona en el Reino de los Suevos. Previamente podrían haberse establecido en la zona los Vándalos Asdingos aunque no existe ninguna prueba de ello.

21 de diciembre de 2015

Julia Fernández González, de La Joécara (Langreo), cumplió 18 meses de servicio militar en los años 50, haciéndose pasar por un hombre

Julita "la Militara"
Julia Fernández González, natural de la localidad langreana de La Joécara, posa junto a un camión militar en el cuartel de La Rubia, en Valladolid.
La historia de una mujer de La Joécara (Langreo) que en los años 50 estuvo 18 meses en el ejército en Valladolid haciéndose pasar por un hombre
Ilustración de Alfonso Zapico
En los años 70 el folklorista Joaquín Díaz recorrió los pueblos de Castilla y León recopilando canciones populares antes de que se perdiesen para siempre, para crear un magnífico archivo con las voces de los últimos que sabían interpretarlas. No fue el primero en hacerlo, pero sí el más famoso y tal vez el más meticuloso. Ahora hay quien sigue con esta labor -también en Asturias-, aunque con mayor dificultad, porque los medios de comunicación llegan hasta el último rincón adulterando la poca memoria que aún se guarda.
Joaquín Díaz se detuvo a grabar algunas de estas piezas en el pueblo vallisoletano de Traspinedo y allí una de las vecinas llamada Marina López Parra, que entonces tenía 54 años, le transmitió varias, que fueron incluidas en un disco que salió al mercado para satisfacción de estudiosos y disfrute de aficionados.
En el vinilo figura, entre otras más conocidas, una con el titulo de "la Militara" donde se narra en cuartetas la historia de una chica asturiana a la que sus padres vistieron de varón para que con ese engaño pudiese heredar de un tío rico, quien había dispuesto que su fortuna fuese al primer sobrino de sexo masculino.
La copla va contando como la llevaron al colegio de niños y al cumplir los 17 años se incorporó al servicio militar en un cuartel de Valladolid igual que los chicos de su quinta, hasta que un día faltó una cartera en la compañía y los reclutas tuvieron que desnudarse para ser registrados, con lo que se descubrió el pastel, o en este caso su ausencia.
Este tema de las mujeres que pasaban desapercibidas e incluso hacían carrera en los ejércitos, cuando la milicia era exclusivamente masculina, se repite en el folklore con protagonistas de diferentes regiones y en épocas diversas, pero "la Militara" es original porque narra unos hechos muy recientes incorporados al cancionero en forma de romance tradicional; también por lo bien que está resumida la historia y por último y más importante, porque lo que se cuenta y canta es real con una protagonista que tiene nombre y apellidos: Julia Fernández González, nacida en La Joécara, en Langreo.

19 de diciembre de 2015

La accidentada línea ferroviaria entre Fuso de la Reina y Figaredo

La estación maldita
Estación de Fuso de la Reina
La línea entre Fuso de la Reina y Figaredo ha sido objeto durante años de numerosos accidentes ferroviarios de diversas consecuencias
Ilustración de Alfonso Zapico
Existen lugares asociados a la fatalidad. Quienes seguían las antiguas religiones sabían de esto y los evitaban. Sitios en los que se había perdido una batalla, había muerto un personaje importante o quedaba recuerdo de una catástrofe natural.
Ahora ya casi nadie cree en estas cosas y la razón y la reflexión científica convierten la simple duda en un pensamiento inculto y bárbaro. Pero por encima de la descalificación debe estar el respeto, de manera que si al acabar de leer esta página se sienten inquietos, no se avergüencen por ello. Sepan que yo también les acompaño en su congoja.
El 30 de mayo de 1906 se inauguró el tramo que traía el ferrocarril de vía estrecha desde Fuso de la Reina hasta Figaredo. Desconocemos la historia del lugar antes de esta fecha, pero sí sabemos que desde entonces tanto en la propia estación como en sus inmediaciones se han venido produciendo accidentes de todo tipo con una frecuencia que sobrepasa en mucho lo que es habitual en otras instalaciones similares.
Para no ocultarles nada debo decirles que la primera vez que la estación del ferrocarril Vasco Asturiano de Figaredo llegó a las páginas de sucesos lo hizo por un hecho violento que abrió la puerta a la maldición de este lugar.
Fue exactamente a las nueve de la mañana del 7 de abril de 1916, cuando un maquinista de la línea llamado Esteban Mata decidió resolver de una vez por todas las continuas rencillas motivadas por asuntos del servicio que mantenía con el jefe de estación, Ángel Cabezas, y en un momento de ofuscación le infirió varias puñaladas. La víctima solo resultó herida y fue atendida en el mismo lugar de la agresión antes de ser trasladado al Hospital Provincial por camilleros de la Cruz Roja, pero el agresor, pensando que le había quitado la vida, se encaminó hacia el local de los talleres donde se descerrajó un tiro que le ocasionó la muerte en el acto.

18 de diciembre de 2015

Hospitales de Mieres

Los hospitales registrados del concejo mierense
Ilustración de Pablo García
Una mirada retrospectiva a los hospitales de nuestro territorio a través de los años
Hospital de Murias en 1954

Hospital de Malatos o Malatería (edificio destinado en otro tiempo a hospital de leprosos) de La Rebollada
La primera vez  que se habla de los leprosos de La Rebollada es el 27 de julio de 1266, en el testamento del arcediano D. Fernando Alfonsí.
Probablemente al mismo siglo XIII de su fundación, correspondiese la iglesia románica de esta malatería,  que fue derribada hacía 1921. La demolición de la antigua iglesia comenzó al día siguiente de la festividad de la parroquia (La Magdalena) del año 1921. El nuevo templo ocupa el solar del anterior más el pequeño cementerio que tenía adyacente. Fue inaugurado el día de La Magdalena de 1923.
Esta parroquia figura en el libro Becerro de 1385, y en letra posterior se añade: “es parroquial y malatería”.
En el año 1710 solamente estaba acogido al hospital un único malato, y en los años siguientes no se consigna gasto alguno por estancia de enfermos, pudiendo deducirse que la malatería dejó de tenerlos hacia el año 1710.
El nombre de La Malatería, lo sigue llevando en la actualidad un barrio de La Rabollada, siendo probable que dicho barrio se haya edificado en una finca propiedad de la malatería. La llamada casa del hospital, el barrio de La Malatería y una imagen de San Lázaro, son los recuerdos que perviven de la leprosería de La Rebollada.

17 de diciembre de 2015

Datos estadísticos De Mieres de algunas profesiones, establecimientos comerciales, centros de recreo y tendencias sobre los deseos preferentes de atención

Una transformación de 60 años
Mieres a finales de los años 60.[Foto aportada por Julio.C.Capelo]
El municipio mierense ha dejado atrás una época fértil para atravesar momentos difíciles
Fabrica de Mieres ( 1956)
Las estadísticas están ahí para que de vez en cuando el ciudadano curioso, atento al discurrir de los acontecimientos de su pueblo, recoja realidades del pasado y, a veces, se quede con la boca abierta pensando en su interior, pero, ¿éste es posible? Y casi siempre la respuesta le viene como por encanto. "Pues claro que sí, no solo es posible, sino que también palpable". Y todo por la irrupción de nuevas formas de vida, algunas tecnológicas y otras de reconversión demográfica y, en este caso, sobre todo, de decadencia industrial.
Pues bien, con una mirada retrospectiva y los instrumentos de veracidad necesarios, vemos lo que era el concejo de Mieres hace sesenta años, es decir, en 1956. Y para tomarle la temperatura al asunto de una forma bastante concreta, no veo mejor camino que recoger datos estadísticos en cuando algunas profesiones, establecimientos comerciales, centros de recreo y tendencias sobre los deseos preferentes de atención. Y de la recopilación se encargó el amigo Constantino Diez, "Tante", alma mater de la tertulia "Por el Camino", que para estos casos en un lince.
Constantino Díaz, -"Tante"- (Salat) 
Refiriéndose a los profesionales se ha detenido en el campo sanitario. Y según su estudio, por aquel entonces, Mieres tenía censados ochenta y cinco médicos, cuarenta y cinco practicantes (a saber, ATS), cuatro dentistas y seis matronas. Que conste que ya figuraba en nómina la atención hospitalaria con la entonces denominada "Residencia Sanitaria Enrique Cangas" de Murias -hoy Hospital Alvarez Buylla en su nueva ubicación de Santullano- así como también el nombrado como ambulatorio de la Seguridad Social de la actual calle Pérez de Ayala, convertido ahora, principalmente, en centro de salud Norte.

15 de diciembre de 2015

El cronista Luis García de Linares entró en Oviedo en octubre de 1934 y lo documento para el semanario "Crónica"

El primer cronista de "la ciudad en llamas"
Algunas de las páginas del número del 31 de octubre de 1934 del semanario Crónica dedicadas al levantamiento minero en Asturias-1
El periodista Luis García de Linares entró en Oviedo en octubre de 1934 con las fuerzas de la República que sofocaban la revuelta y relató para su revista la tragedia que asolaba sus calles
Algunas de las páginas del número del 31 de octubre de 1934 del semanario Crónica dedicadas al levantamiento minero en Asturias-2
Luis García de Linares presumía de ser el primer periodista en entrar en Oviedo en la Revolución del 34. Él hablaba de ella como "la ciudad en llamas" y la convirtió en la protagonista del número que el semanario "Crónica" publicó el 31 de octubre de aquel año. Las fotos de la capital devastada ocupaban la portada de la revista, en la que el reportero narraba sus peripecias camino a Oviedo; unas páginas más adelante, una joven madrileña atrapada en la ciudad durante la revuelta y el asedio, narraba, ya a salvo, los terribles días que vivió huyendo por los tejados de la ciudad y alimentándose con galletas, onzas de chocolate y escasos garbanzos.
En una curiosa carambola del destino, la muchacha, Aurorita Toba, acabó convirtiéndose en la esposa de su entrevistador, Rafael Martínez Gandía. A ambos los unieron los dramáticos hechos de aquellos días, aunque también es posible, aunque menos romántico, que ya fueran novios cuando la muchacha, maniquí de profesión, viajó a Oviedo y que su pareja aprovechase la familiaridad que ya existía entre ellos para recoger su testimonio.
Algunas de las páginas del número del 31 de octubre de 1934 del semanario Crónica dedicadas al levantamiento minero en Asturias-4
La de Aurora Toba y Rafael Martínez Gandía es una alegre anécdota dentro de una gran tragedia. El panorama que de Oviedo dibujaba Luis García de Linares en el semanario "Crónica" era desolador. Por aquel entonces era redactor jefe del semanario. Con el tiempo dirigiría "Mundo Gráfico" y el diario "Madrid".
Luis García de Linares entró en Oviedo con las tropas de la República. En su reportaje cuenta las dificultades que tuvo para llegar a la capital asturiana: viajó toda una noche en el correo de Santander, desde Madrid, y pasó el día siguiente en el ferrocarril del Cantábrico para ir de Torrelavega a Llanes. Allí, según su relato, se hizo con un salvoconducto para continuar viaje hacia Oviedo en un camión de reparto de gasolina.

14 de diciembre de 2015

La larga trayectoria del Ingeniero militar Lorenzo Solís y Rodríguez (y II)

El artista de Santibáñez de Murias  
(Ver artículo de blog "La larga trayectoria del Ingeniero militar Lorenzo Solís y Rodríguez (I), de fecha 27 de septiembre de 2015)
Retrato del Brigadier Lorenzo de Solís (Lienzo de F.Reyter)
La historia profesional del artista allerano Tomás Solís
Retablo del monasterio de San Pelayo, en Oviedo
Una vez comprobada la naturaleza ovetense de Solís, tuve acceso al nombre de sus padres, Tomás y Antonia Rodríguez. Ésta era oriunda de la parroquia de San Cloyo pero el archivo había sido destruido cuando la guerra incivil pasada y nada pude obtener por ese medio; lo que sí pude deducir, examinando minuciosamente le archivo parroquial de Murias fue que Tomás había nacido en Santibáñez de Murias hacia 1650 en el barrio del Conforco. Como veremos, la trayectoria de Tomás nos permitirá situar la de Lorenzo desmontando aquella teoría de que este fuese pastor de ovejas en su niñez. Esta fábula fue creada, probablemente, desde un principio para darle más espectacularidad a la biografía del fundador, presentándolo como el héroe surgido de la nada que al fin de sus días realiza una gran obra para mejorar el nivel cultural de sus paisanos. Leyenda que, según pude comprobar fue alimentada a comienzos del siglo XX por el jesuita muriense Marcelino González, autor de un libro de carácter costumbrista sobre el valle del río Negro.
Pero volviendo a Tomás, hay que decir que era hijo de Andrés y Antonia González y el más pequeño de todos los hermanos varones. A este niño sí que le tocó correr detrás del ganado por aquellos caminos que conducen a Coto Bello, al puerto del Rasón y sus alrededores al quedar muy pronto huérfano de padre. Pero aquel joven estaba destinado a empresas de más envergadura y este hecho hay que relacionarlo con la llegada a Oviedo, años atrás, de un famoso escultor de origen gijonés que habiendo aprendido la profesión en el taller de Gregorio Fernández, renombrado maestro vallisoletano del arte barroco, creó una escuela propia en la capital del Principado. Nos referimos a Luis Fernández de la Vega, bajo cuyas enseñanzas evolucionaron en el arte de la talla algunos alleranos. Uno de estos, Domingo Fernández, en una de las visitas periódicas que hacía a su Murias natal, logró convencer a Antonia para que el muchacho le acompañara a su casa de la calle del Rosal prometiendo enseñarle aquella profesión en el espacio de cuatro años. Tomás había quedado deslumbrado por las palabras de su futuro maestro: la gloria y el reconocimiento social estaban en la ciudad y de seguir en Santibanes jamás saldría de la medianía y el anonimato. Oviedo, en cambio, era otro mundo: las misas solemnes en la catedral, las procesiones religiosas, el boato, las posibilidades de trabajo en las numerosas iglesias y conventos y la oportunidad de una inmejorable instrucción académica para sus hijos que facilitaba el colegio S. Matías regido por los jesuitas. Corría el año 1664 cuando se cumplimentó el contrato de aprendizaje ante escribano público por un cuatrienio durante el cual el maestro recibiría la cantidad de 40 ducados en tres plazos y, éste, a cambio proporcionaría al discípulo, además de las enseñanzas correspondientes, comida, alojamiento y parte del vestido.

13 de diciembre de 2015

Germán Horacio Robles Sánchez (Gijón, 1929)

Cuando fuimos refugiados
(Ver artículo del “blog” de fecha 9 de abril de 2013 “Germán Robles, actor Gijonés” http://elblogdeacebedo.blogspot.com.es/2013/04/german-robles-actor-gijones.html
Las escenas que el artista gijonés Germán Horacio dibujó en los campos de concentración franceses de republicanos tras la Guerra Civil se repiten hoy entre las columnas de sirios que huyen l Los exiliados asturianos reviven su misma tragedia 80 años después
Germán Horacio ha perdido la guerra. Es febrero de 1939 y está en Francia. Se ha convertido en un refugiado de guerra, uno más del medio millón de españoles republicanos que en dos meses invadirá Francia. Hombres, mujeres y niños llegan ateridos, protegiéndose con mantas de un invierno inusualmente crudo. Vienen muertos de miedo, hostigados por la aviación franquista. Horacio está en el pequeño campo de concentración de Les Haras, unas cuadras para caballos cerca de Perpiñán. Es la antesala de los campos playa donde los españoles serán recluidos en condiciones deplorables. A él le tocará el de Saint Cyprien. Alambradas ante el arenal, una cárcel abierta al mar, vigilada por soldados senegaleses. Allí les esperan el hambre, la fría tramontana, la disentería. Tendrán que hacer sus necesidades en la playa. Sólo podrán lavarse con agua de mar. Horacio, uno de los grandes artistas de la Asturias republicana -el más prolífico y reconocido autor de carteles de guerra, el que ha diseñado los "belarminos", el papel moneda del Consejo de Asturias y León-, no deja caer el lápiz en esos primeros días de exilio. Toma apuntes por doquier. Hoy, por ejemplo, en Les Haras, retrata a un joven durmiendo, parece que en el suelo, cubierto por su propia chaqueta. En la esquina superior derecha asoma la bota de otra persona. Duermen hacinados, sobre una larga incertidumbre. Les han quitado todo. Germán Horacio esboza su terrible presente, pero no sabe que también está dibujando el futuro: casi ochenta años después, en septiembre de 2015, si aún viviese, podría haber hecho el mismo apunte del natural en la estación de trenes de Budapest, donde confluyen miles de refugiados de la guerra de Siria. Ahí, una niña duerme sobre un paquete de pañales. El colchón es un cartón. La historia repite el mismo trazo duro. Otra vez el sueño quebradizo de los desposeídos.

11 de diciembre de 2015

Martín González del Valle Herrero, barón de Grado, epílogo de la era del esplendor capitalista asturiano (y II)

Martín González del Valle, el sesgo templado de un conservador profundo
Ingreso del Ilmo. Sr. Dr. D. Martín González Del Valle y Herrero, Barón de Grado - 19/03/1998
Académico(s) en la foto: Excmo. Sr. Dr. D. Alfonso M. Rodríguez RodríguezExcmo. Sr. D. Carlos Ferrer SalatExcmo. Sr. D. José Cervera Bardera,Excmo. Sr. Dr. D. Mario Pifarré RieraIlmo. Sr. Dr. D. Martín González del Valle y Herrero, Barón de GradoExcmo. Sr. Dr. D. Lorenzo Gascón,Excmo. Sr. Dr. D. Roberto García CairóExcmo. Sr. D. Juan Tapia Nietohttps://racef.es
El expresidente de HC postuló desde su posición de derechas el diálogo de clases y abogó por una economía que preservara la armonía social
Foto de familia con ocasión de la visita de S.M. el Rey Juan Carlos i a la sede social de nuestro Real Corporación, 2004-02-16 - 16/02/2004

Académico(s) en la foto: Excmo. Sr. Dr. D. Magín Pont MestresExcmo. Sr. Dr. D. Enrique Arderiu GrasExcmo. Sr. Dr. D. Fernando Casado JuanExcmo. Sr. Dr. D. Isidro Fainé CasasExcmo. Sr. Dr. D. Alfredo Rocafort NicolauExcmo. Sr. Dr. D. Roberto García CairóExcmo. Sr. Dr. D. Jaime Gil AlujaExcmo. Sr. Dr. D. Lorenzo GascónExcmo. Sr. Dr. D. José Casajuana GibertExcmo. Sr. Dr. D. Joan-Francesc Pont ClementeExcmo. Sr. Dr. D. Alfonso M. Rodríguez RodríguezExcmo. Sr. Dr. D. José María Fernández PirlaExcmo. Sr. Dr. D. Pedro Voltes BouExcmo. Sr. D. Joaquín Forn CostaExcmo. Sr. Dr. D. Aldo Olcese SantonjaExcmo. Sr. D. Julio Padilla CarballadaExcmo. Sr. D. Emilio Ybarra ChurrucaExcmo. Sr. Dr. D. Ricardo Fornesa RibóExcmo. Sr. Dr. D. Juan Hortalà ArauExcmo. Sr. Dr. D. Mario Aguer HortalExcmo. Sr. Dr. D. Camilo Prado FreireExcmo. Sr. Dr. D. Carles A. Gasòliba I BöhmExcmo. Sr. Dr. D. Luis Usón DuchExcmo. Sr. Dr. D. Jorge Carreras LlansanaExcmo. Sr. D. Enrique Lecumberri MartíExcmo. Sr. Dr. D. Francesc Granell TriasExcmo. Sr. Dr. D. José-Ángel Sánchez AsiaínExcmo. Sr. D. Claudio Colomer MarquésExcmo. Sr. Dr. D. Ramón Poch TorresExcmo. Sr. Dr. D. Josep Maria Fons BoronatExcmo. Sr. Dr. D. Antonio Argandoña RámizExcmo. Sr. D. José M. Codony ValExcmo. Sr. Dr. D. José Juan Pintó RuizExcmo. Sr. D. Antonio Pont AmenósExcmo. Sr. Dr. D. José Manuel de la Torre y de Miguel,Excmo. Sr. Dr. D. Dídac Ramírez SarrióExcmo. Sr. Dr. D. Alejandro Pedrós AbellóExcmo. Sr. D. Josep Maria Coronas GuinartExcmo. Sr. Dr. D. José Antonio Redondo LópezIlmo. Sr. D. Fernando Gómez MartínIlmo. Sr. Dr. D. Francisco Jover BalaguerIlmo. Sr. Dr. D. Rafael Muñoz RamírezIlmo. Sr. Dr. D. José Ramón Álvarez-Rendueles MedinaExcmo. Sr. Dr. D. Juan Miguel Villar Mir, Marqués de Villar MirIlmo. Sr. D. Jorge Salgas RichIlmo. Sr. Dr. D. Álvaro Cuervo GarcíaIlmo. Sr. Dr. D. Manuel Vela PastorIlmo. Sr. Dr. D. Martín González del Valle y Herrero, Barón de GradoIlmo. Sr. Dr. D. Arturo Rodríguez CastellanosExcmo. Sr. Dr. D. Francisco Javier Maqueda LafuenteIlmo. Sr. Dr. D. José Luis Sánchez Fernández De Valderrama
"Austeridad y moderación", "controlar la vanidad y la codicia", "no sobredimensionar las posibilidades financieras de la empresa", "rigor en la administración", "negociar con voluntad de diálogo y mucha paciencia con el comité de empresa" para "alcanzar la paz social", "cultivar las buenas relaciones, sobre todo con los subordinados", "entender el trabajo como un servicio a la empresa" y "trabajar con ilusión y honradez".
Martín González del Valle, barón de Grado, expresidente de Hidroeléctrica del Cantábrico y de la patronal eléctrica UNESA, socio y fundador de varias compañías y exconsejero de una veintena de sociedades, tenía 91 años cuando encomendó estas demandas a los directivos empresariales españoles durante el homenaje que le tributó en Gijón la Fundación Escuela de Negocios de Asturias (Fena).
Hacía un año que había estallado la crisis económica internacional en Europa y su diagnóstico (fue en mayo de 2009) apuntó al corazón de las organizaciones empresariales y de sus cuadros ejecutivos: "El fracaso de la ética empresarial ha conducido a la actual situación de profunda crisis".

9 de diciembre de 2015

Martín González del Valle Herrero, barón de Grado, epílogo de la era del esplendor capitalista asturiano (I)

Fin de era de la burguesía asturiana
Martín González del Valle y Herrero, Barón de Grado (oviedo, noviembre de 1918 - Madrid 4 de noviembre de 2015)
El fallecimiento del barón de Grado simboliza la desaparición de la etapa de esplendor capitalista regional, culminada, tras un largo declive, con las ventas del Herrero y HC
Ilustración de Pablo García
La desaparición el día 4 de noviembre de 2015, casi a los 97 años, de Martín González del Valle Herrero, barón de Grado, expresidente de Hidroeléctrica del Cantábrico (HC) y de la patronal eléctrica Unesa y exconsejero de Banco Herrero y de Duro Felguera, entre una veintena de compañías, simboliza muy bien el fin de una época, de un estilo de hacer negocios y de una burguesía regional que, emanada del proceso industrializador asturiano del siglo XIX y comienzos del XX, logró encaramarse a la élite de la oligarquía española, con su implantación simultánea, y en ocasiones como grupo dirigente, en los grandes sectores líderes: la banca, las eléctricas, la siderurgia, los ferrocarriles, la química, el negocio marítimo y los explosivos, en torno a los cuales se formó un elenco muy restringido de apellidos de gran alcurnia, poder e influencia.
El barón de Grado fue epígono de ese tiempo y de la gran era de esplendor capitalista asturiano. Hasta su relevo en 1999 de la presidencia de HC, y aun en los años inmediatos -como accionista y presidente de honor-, encarnó un modelo de gestión que, procedente de aquel periodo cenital del desarrollo fabril, naviero, ferroviario y bancario de la región, se basaba en una concepción formalista y tradicional de los negocios, en la que imperaban normas tácitas de señorío, elegancia y abolengo emanadas de un pacto sobreentendido de preservación del "statu quo" entre los grandes grupos industriales y financieros ya consolidados.

8 de diciembre de 2015

Cien años del asturiano (gijonés) que trajo a España el amanecer democrático

Torcuato Fernández-Miranda, el Erasmo de la Transición
Torcuato Fernández-Miranda y Hevia, I duque de Fernández-Miranda (Gijón, 10 de noviembre de 1915 – Londres, 19 de junio de 1980)
Una "revisita" al padre de los "padres de la Constitución", el más británico de los hombres de Estado españoles, que ayudó al Rey y a los partidos a hallar el camino
Don Juan Carlos y doña Sofía, con Torcuato Fernández-Miranda. archivo lne
Por una determinación del azar o por esas filigranas que traza la casualidad, murió Torcuato Fernández-Miranda donde seguramente debería haber nacido, en Inglaterra. La precoz muerte hizo visible lo que, para cualquier observador perspicaz, era una evidencia: que estábamos ante un conservador británico de libro. Quizá por eso el destino le llevó a morir a Londres, a la orilla opuesta del mar en el que había nacido. Esa mar es una presencia permanente en su vida, incluso en los muchos años que pasó, varado, en tierra seca. Decir mar es decir galernas. Con lo que estamos ante una constante de su vida: la historia le ponía en el punto donde iban a ocurrir cambios de importancia, o con más precisión, donde iba a ocurrir la gran tormenta. A este amante apasionado del orden la vida le puso con frecuencia en medio de los desórdenes. Llevaba en su genética una familiaridad congénita con las transformaciones, que acudían a él como a su médico. Llegó así a convertirse en piloto y timonel de turbulencias.
Hace 100 años (10 de noviembre de 1915), un humilde pesebre lejano, Gijón, se convertía en una especie de Belén de Judea de la historia democrática de España porque en esa periferia nacía, en medio de una de las mayores crisis y convulsiones que ha conocido la historia humana, cuando Churchill era ya un gran hombre y Alemania corría camino del desvarío que se llamaría Hitler, un niño que era un don. Exagerando un poco, podríamos recordar aquella famosa profecía de Isaías que recanta siglos después el Evangelio: "un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y su nombre será Admirable Consejero".

7 de diciembre de 2015

La historia olvidada del valle que accede al Paraíso Natural (Asturias)

El valle que no tuvo quien lo retratase
Los Barrios de Luna en los años 30.
La historia del valle que da paso por autopista de la meseta leonesa al Paraíso de Asturias
El muro del embalse, durante su construcción. - club xeitu
Las imágenes de los pueblos de la comarca de Luna y de la construcción de su embalse son realmente raras a pesar de la espectacularidad de los trabajos: el Club Xeitu ha conseguido reunir unas dos docenas.
Resulta necesario (y cada año que pasa, más), hacer constar, repetir de nuevo, los nombres y apellidos de los pueblos que perecieron bajo aguas represadas, porque de muchos sólo queda eso, el apelativo y la memoria, e incluso todos esos topónimos sin asiento físico corren muy grave riesgo de enfilar el camino del olvido. En el caso del valle del río Luna, de cuyo cierre hará sesenta años el próximo 2016 y que fue el pantano que más unidades de población engulló en la provincia, desaparecieron por completo, en sentido Sur-Norte, el molino o venta de Truva, la venta de la Canela (anejo de Mirantes), Miñera, Casasola (anejo de Miñera), Cosera, El Molinón (molino, sierra, vivienda y otras dependencias perteneciente a Miñera), San Pedro, Oblanca, Campo, Lagüelles, Arévalo y Láncara (de hecho, el actual ayuntamiento de Sena de Luna corresponde mayoritariamente al aniquilado de Láncara). Y resultaron seriamente afectados, al perder sus mejores terrenos, Mirantes, Santa Eulalia de las Manzanas, Mallo y la Vega de Robledo.

5 de diciembre de 2015

La cocina medieval en Asturias y en España (y III)

La leche en la Edad Media
La leche en la Edad Media
La leche en la edad media.   La leche pura no fue consumida por los adultos, excepto aquellos que eran pobres o estaban enfermos, siendo reservado para los bebés o para los mayores, y entonces generalmente como suero de leche
Comida de monjes
La leche fresca y los productos lácteos eran poco comunes, debido a la falta de técnicas para su conservación, por este motivo los productos lácteos más utilizados eran la mantequilla y algunos quesos.

Desayuno, almuerzo y merienda en la Edad Media.
La sociedad medieval comía cerca de dos veces al día: almuerzo, cercano a la hora del mediodía y una merienda ligera. El desayuno era, por razones prácticas, elaborado para muchos trabajadores, niños, mujeres y enfermos, siempre a horas muy tempranas. La mayoría de las personas que sucumbían al desayuno, lo consideraban una práctica débil.

Las Cenas y los Banquetes durante la Edad Media.
Banquete en la edad media.  Las cenas a altas horas de la noche y los banquetes en los que solía haber considerables cantidades de alcohol eran considerados inmorales. Se consideraban asociados con vicios tales como: apuesta, lenguaje soez, bebida y prostitución, lo que no impedía que incluso miembros importantes de la Iglesia practicaran este tipo de banquetes. Las comidas de rango menor y los aperitivos eran muy comunes a pesar de no estar bien vistos por la Iglesia.
Los menús en la Edad Media se presentaban por servicios y cada servicio constaba de varios platos los cuales se sacaban a la mesa todos a la vez.Una comida podía constar de 3 ó 4 servicios e incluso más, una de 4 servicios constaba de:Primer servicio:   Capones a la Cameline (Salsa de canela), Gallinas a las hierbas, Coles nuevas y caza. Segundo Servicio:Asado, Pavos reales con apio, Paté de capones, Liebre con vinagre rosado y Capones al mosto.Tercer servicio:Perdiz a la trimolette, Pichones estofados, Paté de caza, Gelatinas y Lesches (Tajadas de carne).Cuarto Servicio:Pasteles, Crema frita, Patés de peras, Almendras dulces, Nueces y Peras.Los “Servicios” corresponden a diferentes fases de la comida. Los comensales no comen de todos los platos presentados en cada servicio, sino más bien picotean de unos u otros.Después de cada servicio se retira todo de la mesa antes de que llegue el siguiente.Cuando se levantaba la mesa de un servicio y para matar el tiempo muerto entre servicios, actuaban malabaristas, trovadores etc. es lo que se llamaba el “Entremés”. Los platos, especialmente aquellos destinados a las mesas reales, suponían verdaderas obras de arte, recetas refinadas y exclusivas, cocinadas durante horas por decenas de sirvientes que, también en estos siglos, se especializan en las labores culinarias.

4 de diciembre de 2015

La cocina medieval en Asturias y en España (II)

La diversidad culinaria.
Un estudio del siglo XIV indica que en Berlín, Estrasburgo y Fráncfort del Óder, en el territorio germano, se llegaba a consumir de 500 g hasta 1 kg de carne al día
Carnicería en la edad media
Los clérigos, fieles a la austeridad y la pobreza, comían los productos que les reportaban sus huertos, las tierras arrendadas y la caridad de los vecinos. La carne era escasa en sus mesas, no tanto por no poder pagarla, sino por las restricciones propias de la religión, como en tiempos de Cuaresma.

Los Pescados en la Edad Media.
Diversas especies de pescados tanto de mar como de agua dulce, formaban parte de la dieta, presentándose tanto fresco, en salazón (Un ejemplo claro incluso hoy en día es el bacalao), ahumado o en escabeche técnica muy empleada en la cocina española actual heredado de la cultura árabe. Dependiendo de la cercanía a las zonas de pesca la presentación del pescado variaba.
Siempre por debajo del prestigio dictado por la carne, se tomaban como alimento alternativo a los días de ayuno religioso, tales como la Cuaresma, de todas formas este alimento sólo era ingrediente principal en las poblaciones costeras.
La fritura de pescado era muy habitual y las clases altas disfrutaban en sus banquetes de distintas clases de pescado, en especial aquellos presentados y adornados con especias, ingrediente imprescindible en cualquier mesa de esta clase.
En las costas que asomaban al Atlántico y al Mar Báltico Los tipos de pescado importantes eran el arenque y el bacalao.
El arenque tiene y tuvo una importancia económica tremenda en los pueblos del norte de Europa, el arenque ahumado elaborado en los países costeros del Mar del Norte tenían un amplio mercado que llegaba hasta las fronteras lejanas de Constantinopla. Una amplia gama de moluscos (incluyendo las ostras, los mejillones, vieiras, etc.) eran comidos por las poblaciones del mar mediterráneo, algunos de ellos procedían de ríos como el cangrejo.
Comparado con la carne el pescado era mucho más caro para las poblaciones del interior, hay que pensar que los métodos de conservación necesarios para transportar pescado fresco en grandes cantidades eran muy rudimentarios, y se centraban más en evitar olores mediante el empleo de especias olorosas antes que preservar realmente el pescado.   Los pescados de agua dulce más comunes de ver en los platos eran: las luciopercas, las carpas, las percas, la lamprea y las truchas. Los mamíferos marinos, tales como las ballenas y las marsopas eran considerados como pescados a ingerir en los días de fasto, otro de los animales considerados pescado por los medievales era el castor, debido a que se pasaba gran parte del día en el agua.

2 de diciembre de 2015

La cocina medieval en Asturias y en España (I)

Las bacanales gastronómicas
banquete medieval
La sociedad medieval fue durante siglos una sociedad rural, en especial en Asturias en donde más del noventa y cinco por ciento de la población vivía en el campo, centro de actividad de toda la sociedad medieval en cualquier caso
agraicultores
La familia era la primera unidad de producción para los campesinos medievales asturianos. En los hogares vivía la familia nuclear a la que habitualmente se unían los abuelos.
La distribución del trabajo se realizaba para cada miembro de la familia sin excepciones. Así, mientras los hombres y los más jóvenes pasaban largas jornadas labrando las tierras, las mujeres eran las responsables de alimentar y cuidar el ganado, los huertos, conservar los alimentos y las bebidas. La función de la mujer en la gastronomía asturiana medieval era capital ya que eran responsables de que los productos durasen en el mejor estado posible toda la temporada, además de ser las que alimentaban al conjunto de la familia.
El pan y las carnes de tiro protagonistas de la dieta medieval
El pan constituía la base de la alimentación de las clases populares, estrato social que empleaba este alimento en el setenta por cierto de su dieta, pudiendo llegar a comer entre un kilo y kilo y medio de pan por persona y día, en función de la estación del año. Los cereales que empleaban para la elaboración del pan eran los menos refinados de la cosecha sobre todo el centeno, la cebada, el alforfón, el mijo y la avena.
Las carnes que se consumían provenían todas ellas de los animales domesticados. La caza salvaje quedaba completamente reservada para los señores feudales. La práctica más habitual para guisar las carnes era, en primer lugar, cocer éstas para, posteriormente, asarlas. El asado de la carne se realizaba en piezas enteras para que los diferentes cortes mantuviesen la mayor cantidad de sabores.
La carne de los bueyes y las vacas solamente estaba disponible cuando éstos ya no estaban en condiciones para continuar trabajando como animales de tiro en la labranza de las tierras. En la gastronomía de la Edad Medida, los trabajadores solían emplear también la carne del cerdo y la de diferentes aves, en especial, la del pavo para los días especiales.