19 de febrero de 2018

El quiosco original de Oviedo


El Escorialín, el quiosco de Alfredo y de Gene
OVIEDO, CALLE URÍA Y ESCORIALÍN. (Todocolección)
La construcción de la esquina del paseo de los Álamos acogió los puestos de venta que anteriormente se ubicaban en la cercana plaza de la Escandalera
El Escorialín en los años 50
El reciente destrozo parcial causado hace unos días por un árbol en el quiosco del Escorialín, nos trae a la memoria algunos viejos recuerdos del mismo y sus predecesores en la Escandalera. Muchos ovetenses recuerdan su historia, la demora, la lentitud, la paralización de las obras en varias ocasiones, y su interminable final.

18 de febrero de 2018

Asturianos en el horror nazi

Asturianos muertos en Mauthausen
'Deportado 4443', homenaje en viñetas a los prisioneros españoles de los campos nazis. (El Huffington post)
 (El artículo incluye listado con los nombres y apellidos, el lugar de nacimiento así como la fecha de defunción de los republicanos asturianos, además del nombre del campo o komando en el que esta se produjo)
Mauthausen, en el límite de XYX La Baja con la Alta Austria, es hoy una plácida población de menos de cuatro mil almas asomada a un Danubio de aguas achocolatadas
Prisioneros de un campo de concentración. (El pensante)
De las canteras de granito explotadas en sus inmediaciones salieron muchos de los adoquines que todavía pavimentan las calles vienesas. En buena medida debe Mauthausen a esas canteras su triste celebridad actual. Tras la anexión en 1938 de Austria por el Tercer Reich se creó en Mauthausen un campo de concentración al que irían destinados inicialmente los opositores austro- alemanes al régimen nacionalsocialista y algunos contingentes de reclusos por delitos comunes. El trabajo en las canteras de granito debería cumplir, según el deseo de los nuevos propietarios, la doble finalidad educativa y productiva de “reformar” por el esfuerzo a los allí confinados y, de paso, nutrir las arcas de las S. S.

17 de febrero de 2018

La reina consorte de Castilla y león

Catalina de Lancaster La primera gran princesa de Asturias
Primera Princesa de Asturias, Catalina de Lancáster (1373-1418). (La Soga-Revista Cultural)
Nunca se sabrá si fue la herencia genética materna o la paterna (tal vez las dos) la que llevó a Catalina de Lancaster a estar siempre convencida de haber nacido para recuperar la Corona de Castilla que había sido arrebatada a la familia de su madre
Constanza De Castilla y Padilla (1354-1394)- (arbolesilustrados.com)
Lo cierto es que desde muy niña fue consciente de que un día habría de desempeñar tan importante misión. Nació en 1373. Sus padres eran Constanza —hija de Pedro I, rey de Castilla— y Juan de Gante —duque de Lancaster, hijo del rey Eduardo III de Inglaterra—. Así pues, Catalina, pertenecía a las dinastías de Borgoña y Plantagenet. Desde muy pequeña, supo de la tragedia vivida por su familia materna. De cómo su abuelo, Pedro I, moría asesinado por su hermanastro, Enrique de Trastámara, que se había hecho con el trono castellano, su madre, Constanza, se vio obligada a exiliarse en Inglaterra.

16 de febrero de 2018

El asturiano Juan Jesús Molina dedicó su vida a los montes

El hombre que "compró" Muniellos
Juan Jesús Molina
Ver artículo del blog: La historia del bosque de Muniellos "el mayor robledal de España".
Se cumple un año de la muerte de Juan Jesús Molina, un praviano de gran formación humanística dedicado a los montes
MAPA  MUNIELLOS. (Reserva integral de Muniellos)
Don Juan Jesús Molina Rodríguez (Pravia, 24 de diciembre de 1916-Madrid, 19 de enero de 2017) fue un ingeniero superior de Montes que desempeñó varios e importantísimos cargos para las distintas administraciones que se sucedieron durante su vida laboral. Fue, como se encabeza esta tardía necrológica, el hombre que gestionó la compra del monte de Muniellos para preservarlo.
Yo le conocí a través de su hermano, don Fernando, también praviano, un año más joven que él, ahora algo limitado físicamente debido a la edad, pero con una agilidad mental absolutamente plena.
Con don Fernando pasé infinidad de horas en el monte, aprendiendo, sobre todo, materia forestal, pero salpicándome también de historia, de ecología, de una educación exquisita y de un estoicismo admirable.