30 de marzo de 2017

Adosinda, soberana del reino de Asturias

Adosinda, la valiente y bella nieta de Don Pelayo  
Adosinda, la primera Reina de Asturias
Ver artículos del Blog: LAS MUJERES DE LA MONARQUÍA ASTURIANA (I y II):
Fue una de las soberanas clave para la consolidación del reino de Asturias en el siglo VIII
Ilustración de Gaspar Meana. (www.elmundo.es)
Se casó con un magnate gallego llamado Silo y protegió la vida del futuro rey Alfonso II, procurándole una valiosa formación intelectual y cristiana en el monasterio lucense de San Julián de Samos.
Fue una de las últimas descendientes directas del paradigmático iniciador de nuestra Reconquista. Protegió con celo extremo la vida de su sobrino, el futuro rey Alfonso II, El Casto, propiciando de ese modo un tiempo de esplendor para el reino de Asturias.
Durante el siglo VIII se trazaron en Hispania las líneas maestras sobre cómo serían las centurias venideras. El nacimiento del reino astur fue semilla del inminente avance cristiano por la Península Ibérica con el visigodo Pelayo transformado en paladín de aquellos años fundamentales para nuestra Historia.

26 de marzo de 2017

"Las minas de carbón de piedra de Riosa y Morcín" (y II)

El legado de Minas de Riosa
Grupo de Locomotoras pertenecientes a Minas de Riosa (Lloreo paso a paso)
La explotación llegó a dar empleo a 337 trabajadores, con una edad media de 26 años y que desempeñaban hasta treinta y ocho tareas laborales diferentes.
Cargaderos de carbón Hullera de Riosa en la Foz de Morcín. El Blog de Antón Saavedra - WordPress.com

Los principales compradores del carbón extraído en Minas de Riosa estaban en Gijon, ciudad abanderada en el desarrollo industrial asturiano de aquella época. Las Fábricas de Moreda y de La Algodonera fueron sus principales clientes. También vendieron el mineral a José María Quijano, de Los Corrales de Buelna, en Cantabria, a la Sociedad Electricista de Valladolid o a la Azucarera de León. Aunque intentaron introducirlo en el País Vasco, primer mercado nacional debido a su elevado nivel de industrialización motivado por la siderurgia, los intentos no prosperaron.

25 de marzo de 2017

"Las minas de carbón de piedra de Riosa y Morcín" (I)

La influencia de Minas de Riosa
Grupo de Mineros, Mina la Esperanza, Año 1915.  http://lloreo.blogspot.com.es
El relevante papel que la empresa carbonera (1899-1916) tuvo en la industrialización de Asturias
Instalaciones de losHornos de Cok en la Pereda.  http://lloreo.blogspot.com.es
http://www.lne.es
La Corona, es decir, el Estado, había reservado el coto minero de Riosa y Morcín en 1846 para suministrar carbón de hulla grasa muy apta para coquizar a la Fábrica Nacional de Cañones de Trubia, dirigida entonces por el teniente coronel Elorza. El mineral era transportado desde las inmediaciones de Porció, en Riosa, (actual kilómetro 4 de la ascensión ciclista al Angliru) por un "tranvía de sangre" de cinco carretas tiradas por bueyes que tardaban una jornada completa hasta llegar a Trubia. Cada arriero transportaba veinte arrobas de carbón ya coquizado en los hornos instalados en Porció a pie de mina.
Estas 7.755 hectáreas de terreno carbonífero, propiedad del Estado, salen a subasta pública en 1.888 en la que participa un solo postor en Madrid con una oferta de 511.000 pesetas en nombre del empresario bilbaíno Martínez de las Rivas, destacado político conservador que fue elegido diputado en las elecciones de 1891 y posteriormente llegó a ser nombrado senador. La venta de esta concesión ocasiona un gran revuelo por las oscuras tramas que la rodearon y genera una gran suspicacia entre el colectivo minero e industrial.

23 de marzo de 2017

Los primeros tiempos de la Transición

Memoria por Suárez  (Tercer aniversario ( 3 años) de su muerte)
Adolfo Suárez González, (Cebreros, 1932 - Madrid, 2014)
Fue un patriota que, con aciertos y errores, invirtió en una misión histórica todo su capital político, fundamentalmente el de un gran seductor en las distancias cortas
Adolfo Suarez falleció el domingo 23 de marzo de 2014
Los primeros tiempos de la Transición fueron tan vertiginosos como inciertos. La muerte de Franco, una especie de Big-Bang político, hizo surgir de la nada cientos de partidos políticos que trataban de adquirir identidad en un medio que despertaba a la vez esperanza y temor. La esperanza tenía una referencia clara: nuestro entorno europeo. ¿No sería posible que España se convirtiera de una vez en un país normal? nos preguntábamos. El temor era tan ominoso que ni siquiera se atrevía a llamar por su nombre a su conocido causante y lo sustituía por el eufemismo de "los poderes fácticos". Pero en medio de aquel aparente caos, había un proyecto de cambio institucional en marcha, con un impulsor, el Rey, y un arquitecto, Torcuato Fernández-Miranda.