31 de agosto de 2016

El Convento viejo de los Pasionistas en Mieres

Piedra para un convento

El convento viejo.
Para la inauguración de este templo se colocó una brillante iluminación eléctrica, y hubo un verdadero derroche de explosivos y con los acordes de una banda de música, se bailó y danzó delante del sagrado recinto destinado á comunicarse con Dios. Tres años antes, concretamente el 29 de mayo de 1907, Marta Guilhou había colocado la primera piedra de este templo. Según la prensa de la época, esta Comunidad de Padres Pasionistas, que se estableció aquí en 1906, a raíz de la expulsión de estos desde nuestra vecina República del Norte, llegaron á Mieres en estado tan miserable, que hasta para dormir tenían que hacerlo sobre el duro suelo, sirviéndoles de almohada un durísimo regodón. Así es que muchos mierenses en el año 1910, se preguntaron cómo en el corto de tiempo de cuatro años aproximadamente habían podido levantar el amplio y fastuoso edificio sagrado. Esta iglesia conocida como el Convento a finales de los años cincuenta, por imperativos de la urbanización de lo que empezaba a ser el Mieres moderno; y para continuar la calle de Valeriano Miranda el edificio seria demolido. El relevo al viejo Convento, se hizo con nueva Iglesia que hoy todos conocemos, de líneas sencillas y modernas, ubicada en una zona ya urbanizada por el Ayuntamiento de Mieres.
FUENTE: José Antonio Vega Álvarez
La historia de la construcción del edificio de los Pasionistas en Mieres, de estilo neogótico, que se inauguró el 11 de noviembre de 1910
Ilustración de Alfonso Zapico
El día 1 de julio de 1901 el gobierno de Francia aprobó la llamada Ley Combes -llamada así por el ministro de Instrucción Pública Émile Combes, que fue su inspirador-, lo que supuso la clausura de miles de colegios católicos en aquella república. Tres años más tarde su Parlamento completó la norma dando un plazo de 10 años para que los religiosos dejasen de impartir cualquier tipo de enseñanza a los niños y jóvenes del país, con la opción de respetar su trabajo si se secularizaban para convertirse en maestros laicos. Algunos lo hicieron a título individual, pero la mayor parte de las órdenes tuvieron que abandonar sus conventos y pidieron ayuda a los católicos de los países vecinos.
Ya les hemos contado como los empresarios de la Montaña Central respondieron generosamente a la llamada encargando a frailes y monjas la educación de sus futuros trabajadores. Duro había traído en 1897 a las Hermanas Dominicas de la Anunciata para sus niñas de Sama de Langreo y al año siguiente los Guilhou las llevaron también a Fábrica de Mieres, mientras la Hullera Española hacía lo propio con las Hijas de La Caridad de San Vicente de Paúl.

27 de agosto de 2016

Los veranos de Gijón en la segunda década del pasado siglo XX

La I Feria de Muestras de Asturias fue inaugurada después de la Semana Grande
Romualdo Alvargonzalez Lanquine
Romualdo Alvargonzález quiso prorrogar el veraneo para favorecer la animación empresarial y los consumos
La puerta de entrada a la Feria de Muestras Internacional de 1924
La elección de Melquíades Álvarez como Socio de Honor del Real Club de Regatas motivó unas palabras de advertencia sobre la necesidad de la unión de todos los españoles para salir adelante sin enfrentamientos políticos. Pero al mes siguiente fue cesado como presidente del Congreso, como consecuencia del directorio militar del general Primo de Rivera -en su histórico manifiesto clamaba por la liberación de los profesionales de la política- quien hizo hueco en su agenda para inaugurar la I Feria de Muestras Oficial e Internacional de Asturias en el paseo de Alfonso XIII y también la electrificación de Pajares promovida por el ministro Cambó.
Las reflexivas palabras de Melquíades Álvarez . El panorama político democrático se iba deteriorando día a día en España. Aquel año de 1923, el gijonés Melquíades Álvarez fue elegido presidente del Congreso de los Diputados (lo que motivó que muchos de sus fervientes admiradores del reformismo lo abandonasen para integrarse en movimientos republicanos más radicales) lo que no fue óbice para que el Real Club Astur de Regatas le nombrase, por unanimidad (a propuesta de Enrique Zubillaga, Emilio Tuya y Gustavo Fernández Moll) Socio de Honor y le organizaron durante agosto un homenaje en el que pronunció unas reflexivas palabras que siguen siendo muy válidas en el día de hoy: "Aquí veo representaciones separadas por el abismo de las ideas, pero no por los afectos del corazón.

24 de agosto de 2016

Matías Arias fue el primer minero fallecido en Asturias el primer día de julio de 1876

El grisú mató por primera vez en Asturias hace 140 años
Ilustración de Alfonso Zapico
El quirosano Matías Arias Fernández tenía 32 años, tres hijos y a su mujer embarazada cuando el gas le quitó la vida en una mina de Santa Marina, según documenta el ingeniero Mario G. Antuña
Restos de una bocamina en Corros (Quirós), cercana a la del primer accidente mortal con grisú.
El grisú, enemigo número uno de los mineros, un gas que ha causado las mayores catástrofes en la historia de la minería del carbón, actuó en Asturias por primera vez hace ciento cuarenta años. Fue un sábado, el primer día de julio de 1876, en las cercanías del pueblo quirosano de Santa Marina. Una explosión sorprendió a los tranquilos lugareños y a los sufridos mineros que laboraban en las incipientes minas que se habían abierto pocos años antes en el concejo de Quirós.
Matías Arias Fernández, 32 años, quirosano residente en la casería del Regustio, casado, con tres hijos, fue el primer minero fallecido en Asturias debido a una explosión de grisú. Después de él vendrían varios cientos más.
El ingeniero Mario García Antuña, autor del reciente libro "Catástrofes mineras asturianas", documenta 271 muertos en 34 grandes accidentes, con cuatro o más muertos, a causa del grisú. A ellos hay que sumar varios cientos más, fallecidos en accidentes menores, como este obrero muerto en Quirós.

22 de agosto de 2016

Una de las grandes estrellas del ciclismo español y el mejor corredor asturiano de todos los tiempos

La gloriosa pedalada de Fuente
Ver artículo de José Manuel Fuente Lavandera “El Tarangu” de fecha 7 de abril de 2013 http://elblogdeacebedo.blogspot.com.es/2013/04/jose-manuel-fuente-lavandera-el-tarangu.html
José Manuel Fuente, de muy joven, en sus inicios con la bicicleta
Un libro repasa la trayectoria del Tarangu con testimonios de sus principales rivales en la carretera con motivo de la conmemoración de los veinte años de la muerte del ciclista
Foto- Web José Manuel Fuente -El Tarangu- (www.jmfuente.es).
José Manuel Fuente, "el Tarangu", (Limanes, 1945-1996) fue una de las grandes estrellas del ciclismo español y el mejor corredor asturiano de todos los tiempos. El fenomenal escalador de Limanes corrió como profesional de 1970 a 1976. En ese tiempo atesoró un gran palmarés, destacando dos victorias absolutas en las Vueltas a España de 1972 y 1974, con tres victorias de etapa y el premio de la montaña. El Tarangu, apodo con el que se le conoció en el ciclismo, también puso al borde del KO a Eddy Merckx, considerado el mejor ciclista de todos los tiempos. Lo hizo durante el Giro de Italia donde acabó segundo en 1972. El Tarangu logró el triunfó en nueve etapas de la ronda italiana y se adjudicó cuatro premios de montaña. Fuente, siendo un claro líder durante la buena parte de la prueba, perdió el primer puesto en el cajón ante Merckx por una "pájara". También en el Tour de Francia de 1973 mantuvo un impresionante duelo ante el vencedor, Luis Ocaña, acabando tercero en la general y segundo de la montaña por no llegar a un acuerdo con el conquense. En la prueba francesa tiene dos grandes victorias de etapa en montaña en 1971.

19 de agosto de 2016

La sublevación militar contra la Segunda República la debía iniciar el Ejército desplegado en el Protectorado de Marruecos a las cinco de la mañana del 18 de julio de 1936

El escalofrío que llegó desde África
Ver artículo del blog de fecha 14 de agosto de 2014: Los vecinos de Oviedo sufrieron el máximo rigor de la Guerra Civil
Devastación en el Oviedo de 1939
La sublevación militar se supo en Asturias el día 17 de julio y el diario socialista "Avance" la llevó a primera página, pero el Gobierno censuró un editorial que pedía defender la República con "cojones y dinamita"
Ametralladoras antiaéreas en Oviedo durante la Guerra Civil
La sublevación militar contra la Segunda República la debía iniciar el Ejército desplegado en el Protectorado de Marruecos a las cinco de la mañana del 18 de julio de 1936, según orden cursada por el general Mola, el "director" del movimiento subversivo, en telegrama cifrado. La víspera, el 17, se descubrió en Melilla que un alijo de armas estaba siendo repartido en la Comisión de Límites entre miembros de Falange Española. El coronel Solans y el teniente coronel Seguí, dirigentes en esa ciudad de la sublevación, pasaron a la acción y detuvieron al general Romerales, comandante general de Melilla, y a otros militares leales. De seguido, el movimiento se extendió a otras plazas como Ceuta y Tetuán y al resto del territorio, que tras alguna resistencia fue controlado por los rebeldes.
Mientras tanto, el general Franco volaba desde Canarias hasta Tetuán, con escala en Casablanca, y en la madrugada del 19 recibía en el aeropuerto a la plana mayor de los sublevados, que puso el Ejército de África a sus órdenes.
El Gobierno tuvo noticia de lo que ocurría en el norte de África en la tarde del 17 de julio, pero ni el presidente Manuel Azaña ni el jefe del Gobierno, Santiago Casares Quiroga, supieron reaccionar, creyendo que en la Península no pasaría nada. Varias emisoras de radio informaron al atardecer del 17 de que el Ejército se había sublevado en Marruecos, y esa misma noche las direcciones nacionales de los sindicatos UGT y CNT declararon la huelga general.

15 de agosto de 2016

El yacimiento de Veranes es el precedente del Prerrománico asturiano

El Ayuntamiento sólo dio 49 pesetas para la conservación de las ruinas de Veranes
Las ruinas del -torrexón- de Veranes
El yacimiento fue descubierto hace un siglo por el párroco de la abadía, Manuel Valdés Gutiérrez Noventa años después se reconoció que en la villa de Cenero se encuentra el precedente del Prerrománico asturiano
Manuel Valdés Gutiérrez, el párroco de la abadía de Cenero que descubrió el yacimiento de Veranes hace un siglo
Allá por el año 1788 Jovellanos tomaba habitualmente cómodo asiento a la sombra de las ruinas del popularmente conocido como "torrexón" de Veranes para revisar personalmente la buena marcha de las obras de su iniciativa personal de crear una nueva carretera desde Gijón hacia Castilla.
En 1854, el historiador José María Cuadrado pasó por allí y se interesó por aquellas ruinas informándole de que había sido un edificio ocupado por los templarios, ya que desde aquella privilegiada atalaya se podían controlar los caminos que iban hacia Santiago y la Vía de la Plata. En la zona de la basílica todavía se conservaba una estancia octogonal -construcción típica de la Orden del Temple- y tiempos más tarde reconocerían que lo que fue una villa rural, posteriormente sería uno de los templos más antiguos de Asturias. Que llevase el nombre de Santa María no es de extrañar, dada la advocación de los templarios a Nuestra Señora María Magdalena.
No hay que olvidar que en 1314 su último maestre Jacques de Molay fue quemado vivo en una hoguera en el puente nuevo de París mirando por expreso deseo suyo a la catedral de Nôtre Dame, quien antes de morir maldijo al Papa Clemente V, al rey Felipe IV y a su juez Guillermo de Nogaret, a quienes no les concedió un año de vida, lo que así sucedió. A los integristas nunca les gusta recordar estos episodios históricos y siempre tratan de ignorarlos, pero la verdad siempre sale a la luz.

13 de agosto de 2016

El mierense Ramón González Peña fue acusado de rebelión militar en 1934

Juicio a González Peña
Ramón González Peña (Las Regueras, Asturias, España, 1888 - Ciudad de México, México, 1952),
El proceso contra el que fuera alcalde de Mieres, acusado de rebelión militar por impulsar la Revolución de Octubre de 1934 en Asturias
Ilustración de Alfonso Zapico
En el panteón del socialismo asturiano, Ramón González Peña se sienta a la diestra de Manuel Llaneza. Ambos formaron parte de aquella generación de luchadores honrados que justificaron durante muchos años el brillo de unas siglas históricas hasta que pudo con ellas el fango de la corrupción.
Ramón fue hijo de uno de los mineros que fundaron las Agrupaciones Socialistas de Ablaña y Mieres y siguiendo su estela también él entró en la mina a los diez años; pudo participar en 1910 en la constitución del Sindicato de Obreros Mineros de Asturias y en 1917 en la huelga revolucionaria, lo que causó su despido. Desde entonces ya se dedicó por completo a la organización obrera por las distintas regiones industriales de España.
En 1921 fue elegido secretario general de la Federación Nacional de Mineros de España y desde 1927 residió en Riotinto donde recibió su primera condena a muerte por apoyar la sublevación republicana de 1930. Cuando a los pocos meses cayó por fin la monarquía fue nombrado por unas horas Gobernador Civil de Huelva.
No fue más que un gesto simbólico, porque rápidamente lo reclamaron los mierenses para hacerle alcalde desde abril a julio de 1931. Pero lo que hoy quiero contarles son los curiosos detalles del juicio en el que fue acusado de rebelión militar por haber sido el principal artífice de la Revolución de Octubre en Asturias. Les adelanto que junto a él estuvo Teodomiro Menéndez, cuya declaración favoreció a los intereses de la acusación.

12 de agosto de 2016

Hecho histórico en el Mieres de 1897

La Sanjuanada de 1897
La Casa Consistorial de Mieres, a finales del siglo XIX
Un motín ensangrentado acaecido durante las fiestas patronales de Mieres
La plaza de la Constitución en 1890
Este hecho histórico conocido por "La Sanjuanada" sucedió en Mieres el día 22 de junio de 1897 y marcó el devenir de nuestro concejo en los años posteriores. El suceso lo relataba Julio León Costales en su libro de recopilación "Noticias Históricas sobre Mieres y su Concejo". El día 22 de junio de 1897 daban comienzo las esperadas fiestas de San Juan en Mieres y ante el Ayuntamiento se reunían un número importante de personas que habían sido convocadas para protestar por la subida de las tasas de algunos artículos de consumo. Nadie imaginaba que la protesta acabaría con un saldo de 4 muertos y varios heridos entre las personas que habían sido convocadas. El triste suceso, al ocurrir el día que comenzaban las fiestas patronales pasó a la historia con el nombre de "La Sanjuanada".
En el archivo municipal obran escritos relativos a los sucesos tristemente célebres, y cuya versión municipal queda así reflejada:

10 de agosto de 2016

Los reyes volvieron a Asturias para coronar a la Virgen de Covadonga

El ministro Cambó promovió la electrificación del puerto de Pajares
El palacio de Revilla-Gigedo, donde se hospedaron los reyes en 1918
Los reyes volvieron para coronar a la Virgen de Covadonga e inaugurar el primer parque nacional, creado por iniciativa del gijonés Pedro Pidal
Postal antigua de Gijón (Asturias), antepuerto
Si la guerra de Cuba hizo que llegasen a El Musel los sabrosones ritmos caribeños con danzones y guajiras como consecuencia de la vuelta de los emigrantes de ultramar, la guerra de Europa trajo el jazz nacido en los guetos afroamericanos de New Orleans y que ya arrasaba en los Estados Unidos. Una forma diferente de entender las composiciones y el baile -liberadora y sensual- que triunfalmente abría su camino entre los ritmos imperantes entonces como el fox-trot y el five-step. Una nueva música que aportaba un aire fresco en aquella Vieja Europa que también afrontaba otra etapa histórica tras el armisticio que puso el punto final al conflicto bélico, en el que murieron más de diez millones de personas. En España, el hambre se extendía entre la población con tanta virulencia como la epidemia de la gripe. Y enmarcando aquel paisaje de nuestro país, las reivindicaciones nacionalistas tomaban ya fuerza en Cataluña, Galicia y Andalucía.

9 de agosto de 2016

La presencia militar del Imperio romano en Asturias

Así nos conquistó Roma
Ilustración de Alfonso Zapico
La aparición de nuevos campamentos romanos levantados durante las guerras contra los astures abre el debate sobre la presencia militar del Imperio y las dimensiones reales del conflicto
Las sandalias. En 2.000 años no cambiaron
En media hora el calderero asturiano Víctor Vega Roza, 37 años, miembro de la Asociación Cultural Kérberos de recreación histórica, se convirtió en un legionario de la Legio V Alaudae, con emblema del elefante, creada por el mismísimo Julio César y una de las que participaron en las guerras contra los astures y los cántabros (del 29 al 19 a. C.).
En el transcurso de esa transformación Víctor Vega se puso encima una docena de elementos de vestimenta, cuatro armas y todos los accesorios para la marcha. En total, unos 45 kilos, desde el subligaculum (calzoncillo de lino en forma de pañal) hasta la calea, el casco con penacho de crin de caballo. No es un disfraz, es el resultado de mucho estudio y mucho acercarse a las fuentes documentales.
Así vestían, así aparecían y así asustaban los legionarios que entraron en tierras de lo que hoy es Asturias, Cantabria y Galicia, para conquistar el único rincón inconquistado de la Península. Sabemos que decenas de miles de soldados del Imperio participaron en las operaciones, y hoy también comenzamos a saber que en ese paso de marcha y campaña dejaron vestigios, huellas difusas que comienzan a aflorar.
En el año 1990 se conocían once yacimientos militares romanos de época alto-imperial en el noroeste de España. Hoy son más de cien. Roma llegó a estas tierras con militares y todo un aparato administrativo detrás y tejió una red de campamentos de marcha, sobre todo en el occidente asturiano, que permitía movimientos muy ágiles de tropas.

7 de agosto de 2016

Una mirada al Gijón de 1915

El "oro negro" iluminó Caldones y funcionaron los primeros teléfonos
Acuarela de Paulino Vicente
El prestigioso folclorista Eduardo Martínez Torner explicó en el teatro Dindurra la auténtica génesis de la tonada tradicional asturiana
Eduardo Martínez Torner
A las cuatro de la madrugada del 20 de enero de 1915, mientras los hermanos Felgueroso proseguían con perseverancia los sondeos en busca de carbón en Caldones y la perforadora había llegado hasta los quinientos sesenta y cuatro metros en la mina a la que luego se le pondría el nombre de "Audacia IIII", de pronto un potente chorro de agua -como una especie de géiser de una veintena de metros- brotó de las entrañas de la tierra y los cinco obreros de mantenimiento se retiraron rápidamente, lo que les salvó la vida ya que, a continuación, se produjo una gran explosión que se escuchó en un radio de muchos kilómetros. Según los testimonios recogidos por Carlos Roces Felgueroso: "El gas subterráneo había prendido fuego en los hornos, y había explotado al contacto con el aire exterior destruyendo el castillete y la maquinaria de sondeo, e incendiando los barracones. La llamarada alumbró la noche y la luminosidad se podía ver desde Gijón".
Cinco días tardó en extinguirse el fuego y en las tareas hasta colaboraron los profesores de Física y Química del Colegio de los Jesuitas. El pueblo bautizó aquel fenómeno -por el que de noche salieron a contemplarlo a los prados y las calles en camisón y pijama- como el "mecheru de Caldones". Y no faltaron, claro, las caravanas de gentes que subían en bicicleta, autobús o coches de caballos, por lo que tuvo que intervenir la Guardia Civil.

6 de agosto de 2016

El primer pozo minero que se profundizó en el concejo Aller

La historia del Pozo San Jorge
Visita de la Santina al Pozo San Jorge, en 1951
La instalación se inauguró en 1940 y actualmente se utiliza como equipamiento auxiliar del Pozo Santiago
Pozo San Jorge-1
En el año de 1920, Antonio Cifuentes, técnico de minas, escribía una monografía que aún continúa inédita, en la que se apuntaba la necesidad de profundizar pozos para la extracción del carbón existente bajo el nivel del valle de Aller. A continuación reproducimos algún párrafo escrito por el propio Antonio Cifuentes hace ya casi un siglo:
<La gran elevación de las montañas ha permitido hasta hoy la extracción de la hulla en esta zona, sin necesidad de perforar costosos pozos, y aún quedan sobre el nivel del valle algunos millones de toneladas; pero esa cantidad que sin gran esfuerzo se puede extraer durante las futuras preparaciones, no puede ser motivo de tranquilidad y calma para no pensar en la perforación de pozos, por los que, a más de costosos han de ocupar hasta poner todas las labores en condiciones de producir, todo o casi todo el tiempo que se emplee en explotar y agotar totalmente lo que falta de la parte montañosa>.
<No debe olvidarse que la ejecución de estos trabajos es lenta, y sepamos también que los resultados no se tocan si no es al cabo de algunos años empleados con orden y método. Las sociedades que sepan prepararse oportunamente y contenerse durante el período improductivo, siempre recogerán el fruto propio de su conducta previsora>.
<Siempre ha sido preciso e indispensable el conocimiento técnico y circunstancial para la explotación de los macizos montañosos, la necesidad de esos conocimientos se hará sentir más cuando se agoten esos macizos y nos veamos obligados a buscar las mayores riquezas hulleras en las profundidades. Este tecnicismo, esa acertada dirección, ha de ser, como siempre fue necesaria, imprescindible, digan lo que quieran los que se figuran que el éxito industrial de las minas de carbón sólo estriba en someterlas a un régimen administrativo más o menos cicatero. Por esto, yo quisiera que esto que presento, arrojase mucha luz, fuese la pura realidad respecto a disposición y estructura del coto, como así mismo acerca de la riqueza que encierran sus sinclinales, ya que sobre esas hipotéticas bases nos hemos apoyado para señalar el sitio de los pozos. El emplazamiento de los tres, que me he permitido bautizar, aunque no solemnemente, con los nombres de San Claudio, San Antonio y Santiago, no debe sufrir variación, a menos que así lo exijan motivos muy poderosos y justificados>.

4 de agosto de 2016

En una guerra civil, todos pierden y más que nadie los niños

Los niños de la guerra asturianos
Ilustración de Alfonso Zapico
La Unión Soviética acogió a 2.895 pequeños, de los que 896 procedían de Asturias, pero se desconoce el número de los evacuados a Francia
Ilustración de Alfonso Zapico
En una guerra civil, todos pierden y más que nadie los niños. La Guerra Civil española de 1936-1939 fue especialmente sangrienta y cruel para millones de niños que fueron víctimas de la misma y de sus terribles consecuencias. Los miles de muertos producidos en los combates y en la represión en la retaguardia dejaron tras de sí a miles de huérfanos. Las terribles condiciones vividas en muchas zonas (hacinamiento, hambre, bombardeos...) marcaron para siempre la infancia de muchos niños. Para alejar a los pequeños de este infierno, se organizó desde el bando republicano la evacuación de los pequeños a diversos países. Era una medida que se pensó como temporal, pero que se alargó algunas décadas en numerosos casos o resultó definitiva para muchos. A estos niños republicanos que vivieron esta dura odisea se les conoce como los «niños de la guerra».
A comienzos de 1937, en el mes de enero, se organizó por parte del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, con la colaboración del Socorro Rojo Internacional, la evacuación de niños a Francia mientras durara la guerra. Por parte asturiana colaboraron la Asociación de Trabajadores de la Enseñanza de Asturias (ATEA) y el Ayuntamiento de Gijón. Comprendía a niños con edades entre los 7 y los 14 años, que debían contar con permiso por escrito de sus padres o, en el caso de los huérfanos, de sus tutores. En Francia serían acogidos por familias o bien en instalaciones educativas que se habían ofrecido voluntariamente. No se conoce el número de los que partieron en estas salidas, que aprovechaban el retorno de los barcos mercantes, aunque parece que fueron pocos y en su mayoría huérfanos, ya que todavía por esas fechas la situación no era angustiosa. Después de la caída de Bilbao ya se incrementó el número de evacuaciones, aunque todavía no fueron numerosas las salidas de niños asturianos.

3 de agosto de 2016

El eterno misterio de Aurelio

Aurelio Suárez, un Bosco para el siglo XX
Aurelio Suárez.
El sorprendente diálogo entre el más bosquiano de los pintores asturianos y el más aureliano de los maestros universales del arte
Un probable autorretrato de El Bosco, del que sólo se conservan copias.
El escritor angloíndio Salman Rushdie contempla "El jardín de las delicias", la obra maestra de El Bosco, y concluye: "Al final de una novela, el escritor desvela el misterio. En este caso, el autor no quiere que lo resuelvas. Quiere que permanezcas en ese misterio". La obra de Jheronimus van Aken, conocido como Jheronimus Bosch y, en España simplemente como El Bosco, se ha convertido en la sensación artística de la temporada gracias la exposición irrepetible que se puede contemplar hasta el 11 de septiembre en el Museo del Prado de Madrid, donde se ha logrado reunir 21 de sus 25 cuadros.
Con motivo de los 500 años de la muerte del pintor predilecto de Felipe II -su más entusiasta coleccionista-, vuelve el eterno misterio de El Bosco; un enigma pictórico habitado por las más fantásticas criaturas y nunca resuelto, del que han bebido numerosos artistas a lo largo de la historia. En Asturias, este retorno del artista holandés remite inmediatamente al pintor gijonés Aurelio Suárez (Gijón, 1910-2003), sin duda el más bosquiano de todos los pintores asturianos. Y no sólo porque las obras de Aurelio estén habitadas por seres tan fantasiosos e imposibles como los del maestro nacido en el Ducado de Brabante hacia 1450. La pintura aureliana es, en esencia, la misma pintura del Bosco: de ella también emana ese misterio permanente del que habla Rushdie.

2 de agosto de 2016

El Asturiano Jaime Menéndez «El Chato», se convirtió en una de las principales figuras del periodismo español del siglo XX.

Jaime Menéndez "El Chato" del "New York Times" al exilio en Tánger
Jaime Menéndez "El Chato'" es, y no el único, el gran olvidado de la Generación del 27. memoriarepressiofranquista.blogspot.com
Muchos son los olvidados por culpa del franquismo en España. Jaime Menéndez es uno de ellos. Fue el primer español redactor de The New York Times y pionero de la lucha antifranquista en la prensa española
El artista Adolfo Robles inmortaliza al intelectual Jaime Menéndez "El Chato'"y a su mujer Avelina Ranz. httpagenciafebus.blogspot.com.es

Jaime Menéndez El Chato y The New York Times
De todos los anteriormente mencionados el más internacional fue Jaime Menéndez. Su vida es, sin duda, una de las más interesantes de aquellos que formaron parte de la Generación del 27. Jaime Menéndez El Chato nació, en 1901, en Sobrerriba, una aldea de Cornellana (Asturias). En 1919 emigró a La Habana donde trabajó de contable de unos almacenes; por la noche estudió de forma autodidacta periodismo e idiomas. Allí, colaboró en el Diario de la Marina, El País, etc. En 1920 marchó a Nueva York. Comenzó a trabajar de redactor del primer diario en castellano de EE UU, La Prensa, llegando a ocupar el cargo de director.
En 1925 se convirtió en el primer Español en trabajar, en calidad de redactor, en The New York Times, primero en la sección de deportes, con gran éxito, por lo que Herbert Lionel Matthews le fichó para el área de política internacional.

Socio fundador de La Alianza Republicana Española de Nueva York
En 1930 colaboró con el mejor rotativo de América Latina, El Universal, de Venezuela, dirigido por el gran poeta y periodista Andrés Mata. En el mencionado heraldo destacaron, entre otros, Azorín, Miguel de Unamuno, Ramón Gómez de la Serna, Ramón Menéndez Pidal, Ramiro de Maeztu y Ramón Pérez de Ayala. En 1931, con la proclamación de la 2ª República española, participó en la fundación de La Alianza Republicana Española de Nueva York y colaboró en su publicación España Republicana, con intelectuales de la talla de Salvador de Madariaga, Gregorio Marañón, José Ortega y Gasset o Manuel Azaña.

1 de agosto de 2016

La solución de uno de los misterios más intrincados del último siglo y medio puede estar en Asturias.

La clave asturiana del «Mary Celeste» El «Dei Gratia» remolcó el navío americano a Gibraltar
El escritor Arthur Conan Doyle.
Los pescadores de Candás hallaron en 1872 dos balsas con cadáveres supuestamente de tripulantes del barco fantasma desaparecido en las Azores, una de ellas con bandera americana
Vista de la ribera y el puerto de Candas. Atracado en la "rambla" el vapor de pesca GERMANA. Año 1892. Colección Arturo Muñiz fernández. Autor: ANÓNIMO. 
La clave de uno de los misterios más intrincados del último siglo y medio puede estar en Asturias. ¿Qué sucedió para que las diez personas que viajaban a bordo del «Mary Celeste» abandonasen el bergantín de manera precipitada, dejando la mesa puesta del desayuno, una mañana de perros del otoño de 1872? El periodista Francisco García Novell ha dado con una noticia publicada en el periódico «El Imparcial» en mayo de 1873 que arroja algo de luz sobre el suceso. En la primera semana de mayo, es decir, seis meses después del hallazgo del navío a la deriva en medio del océano Atlántico, unos pescadores de Candás descubrieron en alta mar dos barcas llenas de cadáveres. En una de ellas ondeaba la bandera de los Estados Unidos. ¿Aquellos náufragos habían dejado atrás el «Mary Celeste»? García Novell cree que sí y trabaja ahora en hallar la solución definitiva.
Según contaba el corresponsal de «El Imparcial» en Gijón hace 140 años, varios pescadores candasinos acudieron en auxilio de dos balsas a la deriva y al alcanzarlas encontraron en una de ellas, con la bandera de los Estados Unidos en lo alto del mástil, a un hombre atado y en la otra, cinco cadáveres «en completa descomposición». Pese a todo, los candasinos remolcaron las dos barcas hasta el puerto de Gijón. Era la primavera del año 1873. «El Imparcial» dio cuenta del macabro hallazgo en su edición del día 8 de mayo. A los pocos días, la prensa de media España se había hecho eco de la noticia. El día 16 el «Liverpool Daily Albion» publicaba la noticia, pero con una errata que agrandó el misterio: hablaba de Baudas y no de Candás.