30 de julio de 2016

El testamento de don Antonio Bernaldo de Quirós

La herencia de un solterón
Ilustración de Alfonso Zapico
El contenido del testamento de don Antonio Bernaldo de Quirós, que repartió sus bienes entre la Iglesia, la beneficencia, sus sirvientes y el médico
Ilustración de Alfonso Zapico
Una de las características que tuvo en su momento la nobleza rural asturiana fue la ceguera ante la posibilidad económica que podía suponerles aprovechar la riqueza minera de esta tierra. Los viejos hidalgos dieron la espalda a la industrialización y mientras en otras regiones se invertía en talleres y explotaciones, aquí se consideró que el señorío se mantenía con las rentas de la tierra y el buen tono obligaba a alejarse de la vulgaridad de la grasa de los talleres.
Las consecuencias seguimos pagándolas en la actualidad: con el mismo punto de partida Cataluña y el País Vasco pudieron tener una burguesía emprendedora que abrió bancos y fábricas mientras que aquí los inversores llegaron desde muy lejos. Más tarde, una vez hecha su fortuna, acabaron marchándose a la capital del reino. Ahora volvemos al punto de partida, deshaciendo el pequeño tejido financiero e industrial autóctono que había podido sobrevivir; seguimos dependiendo del capital extranjero y poniendo más trabas que ningún otro sitio a una actividad empresarial que ya es una caricatura de lo que fue.
En fin. Como esta es una página de historia y no de opinión, cierro esta introducción y les presento el episodio de esta semana, que sirve de ejemplo a esta idea. Para ello me baso en un documento que me pasa mi amigo Germán Mayora desde Lena, porque en él se citan algunas propiedades de la aldea de Alcedo de los Caballeros (escrito con "d", aunque según el filólogo Xulio Concepción siempre fue conocido por los paisanos como Alceo).

29 de julio de 2016

El brigadier Baldomero Barbón Areces

El brigadier en la manigua
Embarque del Batallón de Voluntarios del Principado en el puerto de Gijón con destino a Cuba.1896
La historia de Baldomero Barbón Areces, que tras perder su puesto de comandante en Madrid se embarcó para combatir en la guerra de Cuba
Ilustración de Alfonso Zapico
Brigadier y manigua. Dos palabras que suenan muy bien aunque signifiquen cosas que no son tan dulces. La primera indica una categoría militar ya desaparecida, que estaba inmediatamente por encima de la de coronel y su equivalente sería hoy un general de brigada. Manigua por su parte es el nombre que reciben en gran parte de Centroamérica los terrenos pantanosos o cubiertos de maleza que se encuentran lejos de los núcleos habitados, y también hay que decir que en la República Dominicana el término se aplica a una determinada práctica sexual, pero no es el caso.
Nuestro brigadier se llamaba Baldomero Barbón Areces, aunque en los años en que queremos situarnos, los últimos del siglo XIX, aún no había alcanzado esa graduación y su manigua estuvo en Cuba cuando faltaban unos meses para que la isla dejase de ser española y la sangre de nuestros soldados se repartía entre los machetes de los independentistas y los picotazos de los mosquitos, que seguramente eran aún más peligrosos y causaban más víctimas.
Por resumir sus primeros años en un párrafo, debemos anotar que fue uno de los ocho hijos del matrimonio lavianés formado por María Areces y Agustín Barbón. Su padre había sido sargento de la Guardia Civil y jefe de puesto en el pueblo leonés de Villadangos, donde él nació en junio de 1854, aunque nunca perdió su relación con la montaña asturiana.

28 de julio de 2016

Arrestos en las cuencas mineras bajo la acusación de estar implicados en un complot para acabar con la República

El caso del complot imposible
Ilustración de Alfonso Zapico
Las personas arrestadas en las Cuencas en 1933, tras el robo de los archivos de la Unión de Amigos de la Unión Soviética en Madrid
Ilustración de Alfonso Zapico
Serían las once de la mañana del día 14 de julio de 1933, cuando tres pistoleros penetraron en la flamante sede que la Unión de Amigos de la Unión Soviética tenía abierta en avenida de Eduardo Dato de Madrid, y tras encañonar al catedrático Wenceslao Roces y a su ayudante, que se encontraban trabajando en la oficina, procedieron a destruir sus archivos llevándose los ficheros de las organizaciones provinciales y locales de la organización, que había sido legalizada dos meses antes. Luego, tras atar a los dos hombres, los asaltantes colocaron en la pared una circular firmada por las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista y se fueron.
Poco después, entre el 19 y el 22 de julio, se produjeron en toda España más de 3.000 arrestos bajo la acusación de estar implicados en un complot para acabar con la República.
Hay quien vio esta actuación policial como un medio expeditivo para conocer hasta dónde llegaba la implantación del fascismo que se extendía rápidamente por toda España y la verdad es que puede ser la única explicación a la gran redada, que se cuenta como uno de los patinazos inexplicables del Gobierno en aquellos años difíciles, pero el argumento se complica cuando sabemos que entre los arrestados había derechistas de toda idea y condición, incluyendo falangistas, monárquicos y carlistas, y junto a ellos conocidos militantes del anarcosindicalismo.

26 de julio de 2016

Catálogo de la Fauna Vertebrada Amenazada de Asturias

Clasificación de las especies de Fauna amenazada Catalogadas en Asturias.
Artículo ilustrado con dibujos (de diversos autores), de "joyas" de la fauna asturiana de gran calidad
Dibujo de Josechu Lalanda que muestra un oso pardo alzado sobre sus patas traseras
La forma ideal de proteger la vida de los animales silvestres en Asturias es dejar que vivan libres y respetar sus hábitats naturales
Urogallo Macho. Gonzalo Gil Madrera

Los asturianos tenemos el gran reto de proteger nuestro entorno, de esto depende nuestra calidad de vida y la de nuestros sucesores, así como el desarrollo de nuestro territorio. Desde tiempos ancestrales nuestros antepasados supieron aprovechar el Medio Ambiente que los rodea, de él obtenían la materia prima  que utilizaban para vivir. Los astures, poseían esa sensibilidad intransmisible que sólo se adquiere en constante contacto con la naturaleza y eso les hacía fuertes en su entorno natural y a la vez lo respetaban.
En este momento tenemos la obligación de unir fuerzas para proteger las especies amenazadas de nuestro especial “Paraíso” llamado Asturias.

24 de julio de 2016

Cuando el cantábrico ruge

Temporales históricos en Gijón
Muro de San Lorenzo en Gijón - http://www.amargolles.net
Con la fuerza del mar, y especialmente la del siempre peliagudo Cantábrico, no son pocos los temporales de gran magnitud que, en el último siglo, han azotado a Gijón
Temporal 1935-1
A lo largo de la historia, los envites del viento, la lluvia y las olas han traído a la ciudad historias increíbles: desde perritos muy leales protagonizando tristes escenas dentro de la tragedia hasta, incluso, encubrimientos de espantosos y muy sonados crímenes. Repasemos, muy someramente, algunos de aquellos fenómenos.

1909. DESTROZOS EN LA PASARELA DEL PILES
A mediados de septiembre, la pasarela del Piles sufrió las consecuencias del temporal y, a su vez, de la deficiente reparación a la que había sido sometida tiempo atrás: parece ser que por entonces no se habían sustituido dos pilotes en mal estado que, al llegar el viento, reventaron.

23 de julio de 2016

Artemio Mortera Pérez (Mieres 1943), un reconocido investigador especializado en la Guerra Civil Española

Las armas como objeto de estudio y reflexión
Artemio Mortera Pérez  es un reconocido investigador especializado en la Guerra Civil Española
Artemio Mortera, un especialista y difusor en esta materia
Uno de sus libros publicados
Artemio Mortera, el apellido, e incluso el nombre, ya es toda una tarjeta de presentación por la incidencia vital que la familia ha tenido en la reciente historia de Mieres, con la particularidad de que su abuelo materno el bien nombrado Saturnino Pérez Mendoza, hizo oposiciones y ganó la plaza de director de la Banda Municipal de Mieres, (asunto curioso, cuando aquí apenas había banda). Él se encargó de formarla con gente que no sabía música y algunos componentes trabajadores mineros, es un enamorado de las armas, de su estudio y, según sus propias palabras, "materia suficiente para una reflexión sobre el papel que han jugado en el discurrir de los pueblos". Cuando se le pregunta, pero, ¿las armas no matan? "Por supuesto que es el objetivo principal. Sin embargo, y por poner un ejemplo, los coches también aunque tengan otro fin principal. Acaso no existen fervorosos entusiastas de la velocidad, elemento indispensable para provocar muertes?"

21 de julio de 2016

El descubrimiento del Cobre, Bronce y Hierro en Asturias

La Edad de los Metales en Asturias
Edad de los metales-1
La edad de los metales abarca desde el año 3.000 a.C hasta el s.I  – V d.C, los primeros indicios en Asturias se documentan  en las Minas del Milagro (Onís) y en las del Aramo (Riosa).
Edad de los Metales-2
Esta etapa se divide en tres períodos, son las edades de cobre, bronce y hierro. En Asturias la edad de cobre y bronce, en ocasiones, parece que se solapan y que se dan de manera casi simultánea, durante este tiempo se produjo una importante evolución social, las aldeas se van estructurando para ser duraderas, se establecen zonas para la estabulación del ganado, zonas de cultivo, el área de viviendas y edificios comunales, zonas de trabajo para mineros, herreros, orfebres, carpinteros, canteros… Los grupos de humanos fueron evolucionando hasta desarrollar, en la edad de hierro, la cultura castreña.
Durante toda la edad de hierro la historia de Asturias se desarrolla a manos de las tribus astures, pequeños grupos de población que se unificaron bajo un mismo nombre tribal y que se repartieron el territorio estableciendo unas fronteras bien definidas, con la sociedad castreña se crearon las primeras aldeas fortificadas conocidas como castros, eran núcleos de población que, entre otras novedades, tenían saunas, piscinas o plazas. La necesidad de fortificar una urbe evidencia que había luchas y guerras, en Asturias la primera gran batalla a la que los astures tienen que hacer frente son las Guerras Astur – Cántabras. A finales de la edad de hierro el emperador Augusto Cesar tiene conquistada casi toda la Península Ibérica a excepción de los territorios que se encontraban tras la Cordillera Cantábrica y, en el siglo I a.C, decide invadir el territorio. La presencia de Roma dejará una fuerte herencia en el territorio, los castros poco a poco desaparecen, la gente se traslada a los valles y se crean las villae, grandes casas romanas que regían la vida en una zona y en sus núcleos de población.
Esta etapa de la historia finaliza con la llegada de los Visigodos en el s.V, la caída del Imperio romano y la consolidación del cristianismo como creencia religiosa.

20 de julio de 2016

Históricos alirones del Caudal deportivo

Coincidencias y contrastes históricos del Caudal

Una formación del CAUDAL del año 1961
El equipo de fútbol de Mieres también se proclamó campeón hace 52 años
cartel del Caudal campeón de la temporada 1963-64

Ha sonado el alirón y el Caudal Deportivo se prepara para la liguilla de ascenso tras una brillante campaña. Aunque este hecho se ha repetido varias veces a lo largo de su historia, parece interesante detenerse en igual situación hace cincuenta y dos años, a saber, temporada 1963-64 por algunas similitudes y también contrastes que concurren en estas dos hazañas futbolísticas. Y para comienzo nunca mejor que unos retazos del prólogo de ese pequeño folleto conmemorativo que se publicó por aquel entonces y en el que suscribieron su firma como corresponsales deportivos, dos compañero que afortunadamente aún están con nosotros, a saber, el decano José María Pellanes, y el entonces joven que se iniciaba, Laudelino Rodríguez "Tito".

19 de julio de 2016

Los cíclicos destrozos por los oleajes en el arenal de la playa de Gijón

El cambio del trazado del Muro se comió gran parte del arenal de la playa
Histórica fotografía con la quiebra del trazado para facilitar construcciones invadiendo el arenal
Al optar por una línea recta y no una curva tangencial constante se propiciaban los cíclicos destrozos por los oleajes
1931 olas en Liquerique. Foto Suárea, fototeca Museo Pueblo de Asturias
De nada valió que en 1903, el alcalde Baldomero de Rato y Hevia fijase -a la hora exacta de la pleamar equinoccial- el trazado del Muro de San Lorenzo, ya que cuatro años después, cuando comenzaron las obras de construcción el 13 de agosto de 1907 -que iban a durar unos siete años, con un presupuesto de unas doscientas sesenta y tres mil pesetas- tras pasar la zona de las "Tiendas del Aire" se hizo un sorprendente quiebro, no respetando aquella línea marcada, por lo que fue invadido gran parte del arenal, con las consecuencias que todos hemos conocido y sufrido durante décadas. Y es que nunca se tiene en cuenta que la mar siempre recupera los territorios que le son propios y han sido invadidos por las artificiales obras de los humanos.
Los antecedentes históricos de la destrucción de las primeras casas de baños. No hay que olvidar el hecho de que ya en 1886 habían sido destruidas por el oleaje las primeras casetas de baños, propiedad del inventor de la nueva playa de San Lorenzo, Justo del Castillo y Quintana, quien fue el promotor de una nueva industria turística (tal vez inspirado por la "Fortuna Balnearia" que estaba en su casa familiar) y quien, a pesar de sus innegables conocimientos técnicos, no hizo los cálculos precisos, al considerar que era suficiente protección el inicio de la concha de Santa Catalina.

17 de julio de 2016

Investigadores datan entre los siglos III y VI los restos del llamado castro de Tiñana

La primera fortaleza del reino astur
Guerreros cántabros y astures
Ver artículos del blog “Los Astures” de septiembre de 2015
Las tribus de los astures y los cántabros aparecen retratadas, por los historiadores romanos (Tito Livio, Floro, Orosio, Estrabon, Suetonio y Tácito),
El estudio de cerámicas aparecidas en el enclave de Siero sitúa el castiello de Fozana como una fortificación posterior a la ocupación romana. Investigadores datan entre los siglos III y VI los restos del llamado castro de Tiñana
los astures
Los paisanos de los pueblos, y así lo refleja la toponimia, a cualquier zona fortificada en zona elevada suelen llamarla castro. Tal era su abundancia en los montes asturianos que apenas hay concejo que no atesore algún enclave de este tipo, la gran mayoría derruidos. Sin embargo, a veces, hasta la toponimia puede equivocarse. El llamado castro de Tiñana, en Siero, es, según el equipo que dirige el doctor en Historia Antigua Luis Ramón Menéndez Bueyes, de la Universidad de Salamanca, una fortaleza posterior a tiempos romanos y, por lo tanto, una de las primeras de las que se tiene constancia en aquel incipiente Reino de Asturias.

16 de julio de 2016

Año 1808, Asturias se levanta contra el invasor Francés

Los efectos de la guerra de la Independencia en Asturias
Reclutamiento de tropas en el Campo San Francisco de Oviedo para frenar al invasor, grabado de J. Cuevas
La llegada a Oviedo (el día 9 de mayo), las noticias referidas a los sucesos ocurridos una semana antes en Madrid y en los que habían participado y muerto varios asturianos, desencadena la revuelta popular ante la eventual parálisis de las autoridades legalmente constituidas
Cuadro de José Uria destruido en el incendio de la Universidad en 1934
El carácter secundario del territorio asturiano a efectos estratégicos condicionaría el escaso desarrollo de episodios bélicos en la región y el consecuente alcance limitado de su guerrilla; aunque fueron cuatro las sucesivas entradas de los ejércitos invasores, en mayo de 1808 aún no se había instalado en Asturias ningún contingente de las tropas napoleónicas.
Sin embargo y a pesar de las recomendaciones conciliadoras emanadas de las autoridades centrales, corresponde a los patriotas asturianos la primacía en el orden de amotinamientos surgidos en todo el país.
La respuesta a la represión francesa nacía con los objetivos básicos de la conservación de la monarquía y la defensa de la patria; pese al vergonzoso comportamiento de la familia real en las entrevistas mantenidas con Napoleón en Bayona, se enarbola la bandera de la monarquía y por las calles de Oviedo se pasearon retratos de Fernando VII. Según el testimonio privilegiado de Ramón Álvarez Valdes.

15 de julio de 2016

El vigilante de minas José García García “Setal” fue abatido en el tramo conocido como "Tercero Sostiano" de Ablaña

Asesinato en Nicolasa
Ilustración de Alfonso Zapico
El caso que en 1913 acabó con la vida de José García, vigilante del pozo mierense, y la detención del minero José Fernández como autor de los hechos
Ilustración de Alfonso Zapico
Hace ya más de un siglo la vida en la Montaña Central era otra, no sé si como la Arcadia que describen algunos escritores, pero sí mucho más tranquila. La búsqueda de dinero rápido para vivir al día llegó con la industrialización y con ella vino también la violencia. Don Armando Palacio Valdés lo describió sencillamente para que todos los entendiesen en "La aldea perdida", un libro ameno que debería ser de lectura obligatoria para nuestros escolares.
Fueron unos años en los que reinaba el embrutecimiento provocado por jornadas de durísimo trabajo y las armas cortas cerraban con demasiada frecuencia las madrugadas de sábado en los chigres y las verbenas de verano en las aldeas. En las minas se cortejaba diariamente a la muerte, que acudía puntual a su cita, vestida de silicosis y en ocasiones perfumada de grisú. Quienes la conocían trataban de ignorar su suerte entre las nieblas del alcohol y como consecuencia las páginas de sucesos de los diarios de la época se llenaban de reyertas absurdas, con víctimas de navajazos y disparos. No era extraño salir armado de casa y las balas se encargaba de solucionar a veces las disputas y casi siempre las venganzas.
El 18 de noviembre de 1913, la sangre corrió una vez cuando la cerrazón sustituyó a las palabras en un tramo solitario que los vecinos de Ablaña conocían como "Tercero Sostiano", bordeando la vía por donde transcurría el ferrocarril de vía estrecha que iba desde el pozo Nicolasa hasta el pueblo.

14 de julio de 2016

Arturo Pomar, el niño prodigio del ajedrez español

"Arturito" firmó tablas con Alekhine a los 13 años
Arturito Pomar, brillante actuación en Londres 1946
Arturo Pomar, fallecido el jueves 26 de mayo de 2016, niño prodigio del ajedrez español, no pudo ser derrotado en 1944 en Gijón por el campeón mundial
Arturito Pomar en la revista SEMANA
16 de julio de 1944, domingo. Frente a frente, separados por un tablero de ajedrez se sitúan Alexander Alekhine, de 51 años, campeón del mundo por aquel entonces y una de los más destacados ajedrecistas de todos los tiempos; y un niño mallorquín de 13 años, Arturo Pomar, "Arturito" para la propaganda del régimen franquista, estrella en ciernes entonces y fallecido el pasado jueves 26 de mayo a los 84 años de edad. Se celebraba el primer Torneo Internacional de Ajedrez de Gijón y las partidas se disputaban en la sede del Club Astur de Regatas, de día en el pabellón de verano. Si se hacía de noche, la disputa continuaba en el Casino de la Unión.
Arturito Pomar en la portada de Ajedrez Español. (Fuente Ajedrez Español, nº 55, julio 1946)
Alekhine y un crío, frente a frente. El maestro arranca con una Apertura Española. Arturito, con negras, opta por una sólida variante denominada Defensa Steinitz Diferida. El resto de la partida ya es historia, jaleada en la época por los medios de comunicación españoles y por la prensa internacional: el chaval firmó tablas con el número uno mundial, que si bien ya estaba en horas bajas, mantenía la aureola de los grandes. Tan es así que cobró 1.000 pesetas de la época y el alojamiento por participar en un torneo que nacía y que tuvo en el desarrollo de esta partida su gran espaldarazo.
El ruso se había paseado por el torneo, no había perdido ni una sola partida. Y con Pomar, pese a la corta edad e inexperiencia competitiva del mallorquín, tuvo que emplearse a fondo. La primera sesión de juego, que se inició a primera hora de la tarde, duró cinco horas. La partida se reanudó tras la cena durante dos horas más y aún hubo que añadir una hora más a la mañana siguiente. Fueron ocho horas de lucha encarnizada en las que Alekhine incluso, según cuentas las crónicas de la época, estuvo por momentos acorralado. Al final, la partida acabó en tablas y el público asistente despidió a Arturito, que volvería al torneo, igual que Alekhine, un año después, con una estruendosa ovación.

13 de julio de 2016

La contestación obrera al régimen franquista en 1962

La huelgona
Dibujo de Pablo Picasso 
Veinticinco  años después de del fin de la guerra civil en Asturias, la gran huelga de 1962 constituye el signo más claro de recuperación en la sociedad asturiana tras una depresión posbélica prolongada por los desastrosos efectos de la política antártica de los primeros años de la dictadura
Ilustración de Alfonso Zapico
Las penalidades de los años cuarenta  correspondieron en el mundo rural a una parálisis en los movimientos que se habían iniciado  en las primeras décadas del siglo XX, y sólo  a partir de los cincuenta se consolida la tendencia hacia la especialización ganadera orientada al abastecimiento de los núcleos urbanos del centro de la región.
Los años centrales del franquismo constituyeron una profunda alteración merced al aumento de las praderías en perjuicio de las tierras de labor, cambio que contribuiría poderosamente la política de repoblación forestal fomentada por la necesidad de las minas y las industrias papeleras y que hicieron que pinos y eucaliptos llegaran a ocupar el 30% de la superficie arbolada de la región en 1960.
En todo caso, lo que si se produjo en aquellos años fue un notable acceso a la propiedad de la tierra por parte de los campesinos, gracias a la concurrencia de las posibilidades económicas abiertas por las industrias lácteas y al creciente desinterés  en la misma por parte de los tradicionales propietarios rentistas.
Tales progresos en la economía campesina  no hicieron más que sellar la crisis definitiva de la sociedad agraria tradicional.
Los años 50 y sobre todo los 60 contemplan el inicio de la mecanización y en definitiva la inserción del campo asturiano en una economía abierta de mercado, coinciden y se relaciona con un progresivo envejecimiento de la mano de obra y un creciente movimiento migratorio de las franjas de población más jóvenes, que se dirigieron hacia las industrias regionales o bien optaron por salir fuera del país, prefiriendo las naciones de Europa occidental en detrimento de las tradicionales migraciones transoceánicas.

12 de julio de 2016

"Fútbol es fútbol"

Primas del balompié
El 26 de marzo de 1944, con dos jornadas de adelanto, el club certificó su primer ascenso tras golear al Valladolid. Alineación que goleó al Valladolid en El Molinón. De pie, por la izquierda, Sión, Calleja, Sansón,
Recuerdo de los 20.000 duros que el Real Madrid pagó a los jugadores del Atlético como incentivo para ganar al Sporting el 11 de abril de 1948
Orla realizada por Monis-Mora en la que aparecen los integrantes de la plantilla que logró el primer ascenso: Lerín, Ceballos, Sión, Marculeta, Amadeo, Victorero, Tamayo, Calleja, Cervigón, Luisín, Vitín, Gutiérrez, Paladini, Mijares, Benigno, Armandín, Chipía, Cholo, Gundemaro, Sansón, Adolfo y Liz. Reproducción de "el libro del sporting"
Especialmente intrincado (más bien imposible) sería determinar históricamente el momento en el que comenzaron a pagarse las famosas "primas a terceros" en el fútbol español; es decir, incentivar a unos futbolistas para que pongan más carne en el asador en busca de la victoria y, de esa forma, favorecer las aspiraciones de otro equipo, un "tercero".
No obstante, la cosa viene de lejos. Al menos, en la historia que en las siguientes líneas se relatará y que tuvo como protagonistas al Real Sporting de Gijón, por un lado, y a los dos principales equipos balompédicos de la capital de España: el Real Madrid y el Atlético de Madrid, por otro. Sucedió en el año 1948 y se contó, que se sepa, por primera vez, en las páginas del diario deportivo madrileño "As" en el mes de octubre de 2013.
Sesenta y cinco años después de los hechos: el primer descenso del Sporting a Segunda División y la permanencia del Real Madrid, F. J. Díaz dató el 12 de octubre de 2013 en Nules (municipio de Castellón, comarca de la Plana Baja) una entrevista con Antonio Pérez Balada (Nules, octubre de 1919-marzo de 2016), en la que el entrevistado afirmó que el Real Madrid les había pagado a él y a los otros jugadores del Atlético de Madrid 20.000 duros (cien mil pesetas, seiscientos euros) "por ayudarle a no bajar".
Guardameta del CF Nules, del CD Castellón, del Atlético de Madrid y del Valencia CF, el nonagenario, pero con muy buena memoria, exportero Antonio Pérez contó: "Era la temporada 1947-48 y fuimos a jugar la última jornada de Liga a Gijón. No nos jugábamos nada, pero el Real Madrid, que jugaba en su campo ante el Oviedo, estaba en peligro de descender".

11 de julio de 2016

Manuel Sánchez Dindurra, un empresario, insigne en los negocios y un gijonés con mucho ingenio y humor

Dindurra, el hombre
Manuel Sánchez Dindurra (Gijón 1859- Madrid 1933), fundador en 1899 del Gran Café y Teatro Dindurra de Gijón
Sucinto (Breve) recordatorio del empresario que marcó toda una época en la villa, cuando Gijón se transformó en una urbe industrial en el último tercio del siglo XIX
Acuarela de M Nasser,en la cual se ve la terraza y fachada del Café Dindurra
Pasados los momentos más sentimentales por el cierre del Gran Café Dindurra, que bajó la persiana el pasado 20 de noviembre, ahora puede ser apropiado traer a colación sucintamente la historia del gijonés que abrió el cafetón del paseo de Begoña, inaugurado el 22 de junio de 1901, y que, como empresario, fue una de las figuras clave en el desarrollo de Gijón en el último tercio del siglo XIX: Manuel Sánchez Dindurra (1859-1933).
Para ello, nada mejor que acudir a la lectura de los obituarios que dos diarios locales ("El Noroeste" y "La Prensa") le dedicaron tras su fallecimiento, acaecido en Madrid "a las 4 de la mañana del día 3 de mayo de 1933", como figura en las esquelas publicadas abriendo, a toda plana, las primeras páginas de los periódicos gijoneses del  4 de mayo de 1933, hizo ochenta y tres años, cuando mediaba la Segunda República.
"En la madrugada de ayer, falleció en Madrid este popularísimo gijonés. Cuando a media mañana empezó a circular por Gijón la noticia, no nos sorprendió, porque hacía mucho tiempo que el señor Dindurra era víctima de una cruel enfermedad, ante la cual se había la Ciencia declarado impotente", comentaba a sus lectores "El Noroeste", que era un "diario democrático independiente".

9 de julio de 2016

"A la hierba (yerba)"

El trabajo de segar y recoger la hierba segada en la Asturias Rural.
Artículo actualizado
Cabruñando el ·Guadañu" santibanezderesoba.blogspot.com
La recogida de la  hierba seca en verano
Cabruñar, v. tr. Adelgazar el corte de la guadaña con el martiellu y la yuncla, coriensesdelconvento.blogspot.com
http://leyendesasturianes.blogspot.com.es
Desde San Pedro hasta finales de julio o principios de agosto, aproximadamente, era el periodo conocido como "el tiempo de la yerba. En algunas zonas se trataba de terminar para Santiago, en otras más tarde. Durante este tiempo se segaba, se curaba y se recogía la hierba seca.
Hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, la hierba se segaba "a gadaña" (guadaña), una tarea exclusiva de los hombres. Cada segador llevaba la gadaña sujeta sujeta al mango o estil con una "argola"(argolla de hierro), "el corno pra pedra, cachapo, zapicu o colodra" (un cuerno o recipiente de madera para la piedra de afilar) y los "fierros de cabruñar"(el martillo y el yunque). Puestos a segar, cada uno abría el "sou carreiro, maral.lo, maraña o l.liñu"(paso), tan ancho como el tamaño de su brazo, dejando la yerba cortada "nun suco"(en cinturón) a su izquierda. Hacia las nueve se paraba para tomar "a parva" o almuerzo que llevaban las mujeres para el prado, pues se empezaba a segar al amanecer. Los hombres, a continuación, seguían segando hasta mediodía; bebían vino de las botas que los niños se encargaban de que estuviesen llenas y frescas.

La historia del único torneo del mundo de tenis sobre arena de playa (Luanco - Asturias)

El Club de Tenis Luanco
TEXTOS E IMAGENES EXTRAÍDOS DE LA PAGINA WEB: http://www.tenisplaya.com
Un partido de la primera edición (1971)
En 1970, un grupo de amigos unidos por la afición al tenis inician en Luanco lo que hoy es el Club de Tenis Luanco.
Encuentro de dobles en 1971. Un surco sobre la arena marca la pista
En 1972 se constituye en Luanco el Club de Tenis Playa, que organiza el popular Torneo Tenis Playa hasta el año 1978, y que fue presidido inicialmente por Humberto Viña y posteriormente por José Carlos Carbajal. En la junta directiva aparecen desde su fundación los nombres de Francisco Artime y José Manuel Fernández.
En Abril de 1978, después de largas negociaciones, se acordó la fusión del ADEL (Asociación Deportiva de Luanco), el Club Náutico de Luanco y el Club de Tenis Playa para formar la Sociedad Deportiva Gauzón y aglutinar así todo el deporte local -a excepción del fútbol- en una única sociedad.
La Sociedad Deportiva Gauzón asume la organización del Torneo Tenis Playa hasta 1985, en que deja de celebrarse. En ese periodo la Sociedad es presidida inicialmente por José Ramón García y posteriormente por José Manuel Fernández, Enrique García Morán y Ramón Ovies Braña.
En 1995, al cumplirse 25 años del inicio de la actividad, algunas personas del proyecto inicial deciden celebrar, con la infraestructura de la Sociedad Deportiva Gauzón, presidida en ese momento por José Manuel García Rodríguez, el aniversario mediante la organización de un torneo en la playa de La Ribera de Luanco. Es tal el éxito obtenido que anima a los organizadores a comprometerse nuevamente con el proyecto.

8 de julio de 2016

Juan Francisco Siñériz y Trelles, el ilustrado de “El Franco” (concejo de la comunidad autónoma del Principado de Asturias)

Siñériz, el cervantista asturiano precursor de la Unión Europea
Vista parcial de Sueiro
Las avanzadas teorías del ilustrado de El Franco que escribió su propio "Quijote"
Ilustración de Alfonso Zapico
En un artículo sobre escritores asturianos que hicieron imitaciones del "Quijote" (que Jovellanos le reprochaba a Bernardo Ribero y Larrea, el autor de el "Quijote de la Cantabria", porque "es una de aquellas producciones que atestiguan a la república literaria cuánto es peligroso el empeño de imitar los grandes modelos"), seguramente por motivos de espacio, la referencia a don Juan Francisco Siñériz y Trelles se redujo a una línea, aunque mereciendo él algunas más, siquiera sea por las muchas que escribió sobre los asuntos más variados.
Siñériz, nacido en Sueiro, en tierras de El Franco, en 1778, es una personalidad muy típica del convulso e ilusionado tiempo en que vivió. Su familia era distinguida y vivía acomodadamente de las labores del campo. Compartió sus primeros años con la ayuda a las labranzas de la casa y la lectura de Virgilio y Horacio, hasta que, al alcanzar la edad ingresó en la Universidad de Oviedo, cursando todos los estudios de la Facultad de Filosofía y casi todos de la de Jurisprudencia. Hacia 1802, obtenido el grado de bachiller, regresa a El Franco, donde se dedica a estudiar y a escribir, habiendo quedado toda su obra inédita. Se casó joven y enviudó a los dos años.
Destinado por su posición y aficiones a ser un ilustrado de pueblo, la invasión francesa de 1808 le saca de ese proyecto de vida rutinaria. En Oviedo se puso al servicio de la Junta General. Fue secretario de la nueva comisión asturiana que se trasladó a Inglaterra en 1809 en demanda de más auxilios contra las tropas napoleónicas. Según anota Constantino Suárez, Siñériz aprovechó para perfeccionar su inglés.
De vuelta a la patria, se le encomendaron otros cometidos. Terminada la guerra, regresa a la aldea, donde se dedica a cuidar su hacienda, a leer y a escribir, desempeñando eventualmente cargos públicos, desinteresadamente.

6 de julio de 2016

El guardia civil que apoyó la Revolución del 34

Un rincón rojo en el cuarto de banderas
José Calvo Sotelo
La historia de Fernando Condés, el guardia civil que apoyó la Revolución del 34 y que, ya fuera del cuerpo, participó en la muerte de Calvo Sotelo
Ilustración de Alfonso Zapico
A principios de los 90, los republicanos militantes estábamos convencidos de que el término del reinado de Juan Carlos I iba a suponer también el punto final de la monarquía en España. Obviamente nos equivocamos: ya llevamos tiempo con otro rey, caminamos hacia unas elecciones y la palabra República no aparece ni en el programa de la izquierda de siempre -donde alguna vez sí estuvo- ni en el de la nueva coalición que aspira a sustituirla en la preferencia de los votantes. Se ha asumido que las cosas deben de ser así y como el pueblo también es soberano, es tiempo de callar, igual que en aquellos años lo fue de moverse.
La estrategia para consolidar una alternativa viable a lo que pensábamos que había de venir pasaba por contactar con todos aquellos sectores que también deseaban el cambio para ir fortaleciendo la alternativa que debía hacerse cargo del cambio. Se multiplicaron los encuentros con todo tipo de organizaciones y personas que podían sumar y me queda el consuelo de que en medio de aquel maremagno pude conocer un poco de esa España en la que aún sobreviven ideas que van más allá de la simpleza con que nos hacen desayunar cada día nuestros políticos.
Traigo a cuento este recuerdo por un episodio relacionado de alguna manera con la historia que hoy les voy a contar: me tocó compartir la frustrada reconstrucción de Izquierda Republicana en la transición con compañeros de diferente condición y pensamiento, entre ellos el coronel Amadeo Martínez Inglés, quien vivía el momento con más prisa que los demás e intentó dar un paso al frente en octubre de 1993 creando una escisión que no llegó a consolidarse. Se denominaba Unión Demócrata Radical y todavía guardo sus primeros documentos como una curiosidad de aquellos días

5 de julio de 2016

Toribión de Llanos del Somerón (Lena-Asturias) y la caza del oso (y II)

Breve historia de la caza del oso en Asturias    
Dibujo de oso pardo de Gonzalo Gil
La caza del oso en Asturias se recoge desde tiempos inmemoriales, asociada muchas veces a creencias y leyendas muy arraigadas en nuestra sociedad tradicional
La caza del oso. Ilustración del libro "Viaje ilustrado a las cinco partes del mundo"
Basta recordar cómo en los orígenes del Reino Asturiano ya surge la imagen del oso temible, como bestia capaz de matar al mismo Favila, a quien se le suponían los atributos de fuerza y valor que iban unidos a la figura del rey guerrero. Así, los principales cazadores de osos se recuerdan mitificados, rodeados de leyendas e imágenes heroicas. El peligro que suponía perseguir y abatir a la fiera otorgaba gran mérito a quienes lo conseguían. Eran considerados hombres fuertes y valerosos, merecedores del respeto y admiración popular.
Lobos, zorros, y otras alimañas eran perseguidas incansablemente, pero sin duda el oso fue siempre considerado el mayor de los trofeos. Destacaron numerosos nobles e hidalgos asturianos aficionados a la caza de este animal, a quienes se les reconoce gran destreza en este arte venatorio. Practicaban dos modalidades. Una de ellas consistía en hacer batidas en campo abierto ayudándose de perros para perseguir al animal, que finalmente era abatido con venablos o ballestas y, posteriormente, con armas de fuego como arcabuces o mosquetes. Pero lo que más debía estimular a los aguerridos cazadores era la práctica del cuerpo a cuerpo. Consistía en buscar a la fiera en su propia cueva, provocándola para salir. Cuando el oso se abalanzaba sobre el matador, éste le arrojaba un capotillo a los ojos y se abrazaba al animal para que no pudiese alcanzarlo con sus garras o sus fauces. A la vez, le clavaba una lanza o puñal en el pecho, hasta que cayese abatido.  Pero también se utilizaron cepos y otras trampas.

3 de julio de 2016

Toribión de Llanos del Somerón (Lena-Asturias) y la caza del oso (I)

Toribión el popular matador de osos)
Cuadro "Cazar osos" de Gonzalo Obes
Ver artículo del blog de fecha 16 de marzo de 2016 : 
Los plantígrados abundaban en Asturias y eran codiciadas piezas de caza
Oso agresivo
Toribio García Morán (1792-¿1857?), más conocido como “Toribión de Llanos”, fue uno de los mayores cazadores de osos de Asturias. Llegó a abatir a más de setenta plantígrados, a los que asaltaba y acuchillaba en un abrazo, mortal para el animal. A casi todos los mató sin escopeta, sólo con la ayuda de un cayado y un cuchillo. Murió debilitado por las heridas y lesiones que le habían dejado casi inútil tras años de feroces luchas con los osos
Dibujo de oso Cantábrico
Toribión, en febrero de 1815 se casa, a los veintidós años, con Teresa García Cienfuegos. Sus padres eran Francisco García Cienfuegos y Teresa Fernández Rivera, aunque es probable que murieran cuando era aún una niña. Sus tíos, Andrés Fernández y Cathalina Álvarez, vecinos también de Llanos, la tuvieron muchos años en su casa y compañía, por lo que seguramente ellos mismos la criaron [1]. Esta información la podemos obtener del documento que recoge la consignación de la dote que dichos tíos hacen a su sobrina. Desconocemos qué bienes aportó Toribión de su familia [2].
Ya casados, se documenta en primer lugar la venta de una parte de casa que otorga Torbio García Morán a favor de Manuel Castañón, si bien se desconoce a qué edificio se refiere [3]. También consta la venta que el mencionado Andrés Fernández le hace a Toribión de la casa de morada en la que habita por mil reales de vellón [4]. A tenor de la cantidad que paga debía tratarse de una edificación de cierta entidad, por lo que podría tratarse de la Casa del Terriru. En realidad estaba comprando una casería completa: casa de morada con sus antojanas, establo y pajar, un huerto anexo y un cuarto del hórreo que se encuentra inmediato. Queda en el recuerdo oral de los lugareños de Llanos que ésta fue la casa en la que vivió el conocido matador de osos. Aquí guardaba las pitas Ángeles, una de sus tataranietas, y recordaba hace unos años que en esa misma casa daba asilo a los peregrinos que, camino de Oviedo, habían de pernoctar en Llanos.

2 de julio de 2016

El 27 de noviembre de 1871 el capitán del ejército español Nicolás Estevánez Murphy partió su sable públicamente en el Paseo del Prado de La Habana (Cuba)

La indignación de Murphy

Nicolás Estévanez y Murphy (1838-1914)
Ver también en "El blog de Acebedo" los art:
·         Gonzalo Castañón Escarano, en 1869 fundó en La Habana el periódico "La Voz de Cuba". De fecha 16 de noviembre de 2013                                    http://elblogdeacebedo.blogspot.com.es/2012/08/gonzalo-castanon-escarano.html
·         Hubo un tiempo en el que los españoles la identificaron con los movimientos independentistas de Cuba y Puerto Rico. De fecha 2 de septiembre de 2015 http://elblogdeacebedo.blogspot.com.es/2015/09/hubo-un-tiempo-en-el-que-los-espanoles.html
Ilustración de Alfonso Zapico
La dimisión de un capitán del Ejército por el fusilamiento de ocho estudiantes acusados de profanar la tumba del periodista mierense Gonzalo Castañón
Ilustración de Alfonso Zapico
El 27 de noviembre de 1871, en el Paseo del Prado de La Habana, que luego se rebautizó como Paseo Martí, se vivió una de esas escenas grandilocuentes que tanto gustaban a los autores del Romanticismo. Había allí un pequeño hotel de nombre y costumbres francesas, Le Louvre, donde se ofrecían hasta el amanecer bebidas y otros placeres, pero la popularidad del establecimiento la superaba su acera, conocida por ser un lugar de reunión habitual para los liberales de la isla.
En aquel lugar, el capitán Nicolás Estevánez Murphy partió su sable públicamente y anunció su intención de solicitar su baja en el ejército español en señal de protesta por la ejecución de ocho jóvenes estudiantes, cuyo delito había sido la supuesta profanación de la tumba del periodista Gonzalo Castañón.
Como ya hace mucho que les he contado quien fue Gonzalo Castañón Escarano y su trágico final, no estará de más que se lo resuma brevemente antes de seguir. Este ilustre hijo de la Montaña Central, nació en 1834 en Mieres, lenense de adopción, fue abogado, diputado provincial, escritor, periodista de ideas conservadoras y uno de los más conocidos defensores de la españolidad de Cuba.
En 1870, siendo coronel de los Voluntarios de La Habana y director del periódico quincenal La Voz de Cuba, respondió a un editorial injurioso del periódico independentista El Republicano, retando a duelo a su director, según lo exigía la costumbre del momento cuando el honor estaba en juego. Para ello se desplazó en barco hasta Cayo Hueso, donde residía el cubano y allí le dio con su periódico en la cara, acompañando el acto con la bofetada que anunciaba el desafío. La reacción del agredido fue salir corriendo mientras gritaba que al ofenderle a él se había ofendido a toda Cuba.