31 de agosto de 2015

La catástrofe minera que destrozó la minería de un país (31 de agosto de 1995 Nicolasa - Mieres)

Agosto de 1995, “Nicolasa”, la tragedia que convulsionó la minería asturiana      (En memoria de los 14 de Nicolasa)
Homenaje a los fallecidos en el accidente de Nicolasa del 31 de agosto de 1995
El mayor siniestro de la historia minera de la empresa pública Hunosa, ocurrió en el pozo San Nicolas (Nicolasa), de Ablaña-Mieres, en el que el día 31 de agosto de 1995, perdieron la vida catorce trabajadores
Ilustración de una explosión de grisú en una mina -1
¡¡¡Un estallido letal y, luego, nada, un infierno de monóxido de carbono y, luego, polvo y muerte!!!
Ilustración de una explosión de grisú en una mina -2
El día 31 de agosto de 1995, el grisú tiñó la historia de Mieres de sangre
Una explosión del temido gas "grisú" en una mina de Mieres, a más de 400 metros de profundidad y catorce muertes que conmocionaron a todo un país, diez mineros asturianos y cuatro checos de la empresa “Satra”, subcontratada por la compañía estatal perdían la vida ese fatídico día.
Han pasado 20 años (31/08/1995 - 31/08/2015), pero la memoria es menos frágil de lo que parece y el tiempo se sucede a una velocidad desajustada con la realidad. La tragedia del pozo Nicolasa causó hace dos décadas una conmoción tan profunda en la sociedad asturiana (y en la minería en particular) que parece que la cicatriz aún no ha desaparecido. Fueron catorce los muertos de un accidente que todavía hoy no tiene una explicación clara. 
El relevo de la noche de aquel jueves 31 de agosto de 1995, en el interior del Pozo Nicolasa en el momento de la explosión solo había 63 trabajadores, (los cuatro trabajadores checos fallecidos y 59 mineros de Hunosa pertenecientes al relevo de la noche), el relevo, habitualmente estaba integrado por unos 200 trabajadores,los turnos de verano habían reducido la cifra habitual de trabajadores en el turno,Si no hubiese sido así, muy posiblemente, la tragedia habría alcanzado “proporciones dantescas”
Aquel año 1995 fue nefasto para la minería asturiana, habían fallecieron 26 personas, una cifra autéticamente escandalosa. La empresa pública Hunosa daba empleo por entonces a más de 10.166 trabajadores (hoy son solo una quinta parte). Para la minería asturiana y del país, el impacto fue tan intenso que hay un antes y un después de la tragedia de Nicolasa.

30 de agosto de 2015

El submarino diseñado en Mieres, que nunca navegó

¡Arriba el periscopio!  
(Ver artículo del blog "Un submarino en el río Caudal" de 15 de diciembre de 2012) 
Fábrica de Mieres y río Caudal
La historia del submarino de Buenaventura Junquera que fue diseñado en Mieres y nunca navegó
Ilustración de Alfonso Zapico
En marzo de 2012, traje a esta página una crónica titulada "Un submarino en el río Caudal", como siempre con la correspondiente ilustración del celebrado Alfonso Zapico, que no sé cómo lo hace, pero siempre acierta poniéndoles cara y paisaje a mis personajes. Entonces me hacía eco de los rumores y las notas que había ido apuntando durante años sobre la presunta construcción de un sumergible en Fábrica de Mieres. Como en aquel momento no tenía ningún dato fehaciente apunté la posibilidad de que el hecho hubiese tenido lugar durante una visita real a Mieres: la que hizo Isabel II el 30 de julio de 1858, pero en el último párrafo les decía que el capítulo no estaba cerrado ni mucho menos, porque nos faltaba contar con algo más concreto.
Hoy ya lo tenemos. Erré adelantando demasiado la fecha, pero la existencia del submarino, que algunos calificaron como una fantasía, queda demostrada por una reseña que publicó "El Correo Militar" el 18 de noviembre de 1885. En aquel diario de la tarde, que se definía como defensor de los intereses del Ejército y de La Armada, se escribió esta nota breve: "Según El Carbayón, de Oviedo, en el río Caudal, cerca de Mieres, se han verificado estos días, con resultado satisfactorio, ensayos de un modelo pequeño de buque torpedero submarino invento del exoficial de Artillería e ingeniero mecánico, don Buenaventura Junquera Domínguez".

29 de agosto de 2015

Somiedo (Asturias), “La Magia de la Naturaleza”

Somiedo, el paraíso existe
Oso pardo cantábrico.
Todos los grandes mamíferos de la Cordillera Cantabrica tienen cabida en Somiedo (Asturias), siendo especialmente relevante la presencia del oso pardo.
 Pola de Somiedo (Asturias)
El concejo asturiano de Somiedo, es la naturaleza en estado puro. Lagos glaciares, grandes bosques de hayas y robles, osos, orugallos... ¿qué más se puede pedir?
Sus límites son:
·         Al norte con Belmonte de Miranda  
·         Al este con Teverga
·         Al oeste con Tineo y Cangas del Narcea
·         Al sur con la provincia de León.

No hay referencias para fechar con seguridad los primeros asentamientos humanos en Somiedo, pero la ausencia de vestigios del paleolítico hace pensar que los primeros pobladores corresponden al neolítico.
De entonces a aquí Somiedo ha recibido el influjo de diferentes culturas, por ejemplo, restos de túmulos funerarios nos hablan de la edad del bronce, mientras el llamado Camín real de la Mesa nos recuerda la presencia romana o algunos elementos románicos de la iglesia de Santa María de Gúa la influencia de la iglesia durante la Edad Media.
Antiguamente la actividad agrícola tuvo cierta importancia en una economía de subsistencia, pero hoy los habitantes de Somiedo viven principalmente de la ganadería. El concejo es una de las reservas más importantes de una raza particular de vacuno, la Asturiana de los Valles o vaca roxa, destinada a la producción de carne. Se trata de un sistema de ganadería extensiva, basado en el aprovechamiento mixto del suelo de uso privado y de los terrenos colectivos.
El esquema habitual es un desplazamiento cíclico del ganado entre los prados cercanos al pueblo, de propiedad privada y los pastos comunales de altura utilizados durante el verano y los pastos de las brañas, dónde permanece el ganado durante el otoño a le espera de ser estabulado en invierno y hasta la primavera próxima.

26 de agosto de 2015

La historia de la olvidada siderurgia industrial de Quiros

Quirós, capital industrial en el olvido
Ruinas de la fábrica quirosana, antes de convertirse en Museo etnógrafico - http://www.arqueologiaypatrimonioindustrial.com
Se cumplieron en julio de 2015, los 145 años del arranque del primer alto horno de la siderurgia local, hegemónica en España hasta que murió por su elevado coste y la competencia vasca
La vieja fábrica de Fundiciones de Quirós - (Asturias).
El 20 de julio de 1870, hizo 145 años (20/07/15), una gran humareda comenzó a salir por una inmensa chimenea en la zona de Torales. El primer alto horno del concejo estaba en funcionamiento. Los artífices de esta arriesgada empresa eran los ingenieros franceses Gabriel Heim y Remigio Thiebaut. El primero llevaba varios años investigando la riqueza mineral del concejo. Carbón, mineral de hierro y caliza abundaban en la zona cercana a la flamante acería. El segundo dirigió las obras y la Fábrica de Fundiciones de Quirós, que así pasaba a formar parte de la nueva industria asturiana que dominaría la siderurgia española.
No hay constancia documental de una inauguración, pero casi con toda seguridad las autoridades del concejo, los representantes de la sociedad civil y de la empresa asistieron a dicho encendido o a la salida de la primera colada que vertió dicho ingenio siderúrgico. El arcipreste de Quirós oficiaría un oficio religioso y bendeciría las instalaciones, que constaban de varias naves para albergar todos los mecanismos y maquinarias que hacían que aquello funcionara. La "gran fragua de Quirós" ya estaba activa.
Dos años de obras y cientos de obreros participaron en la construcción de la acería. Primero, la explanación del terreno y la construcción de un gran muro de contención que permitía sujetar la ladera y construir una explanada que servía de plaza de abastecimiento del horno. Toneladas de mineral de hierro, carbón y caliza se acopiaban en ella para alimentar aquel primer alto horno, al que siguieron otros dos en años posteriores.

24 de agosto de 2015

La mística Josefa Riera, recaudaba dinero pidiendo por los pueblos del concejo para el cepillo parroquial

La santa de La Matiná
Imagen del pueblo de La Matiná en la Güeria San Juan de Mieres
Ya saben que la Montaña Central no es tierra de santos. Hay pocos, y los que hay le deben su lugar de privilegio en el cielo a la palma del martirio, véanse San Melchor de Quirós o los frailes de Turón. 
Ilustración de Alfonso Zapico
La excepción puede ser Práxedes García “la santa de Sueros”, que aún no ha llegado a los altares, pero todo indica que está en ello.
Práxedes fue una mística del siglo XX; oía tres misas cada mañana, la primera en el convento de los Pasionistas y, tras coger el trenillo de las ocho y cuarto de la mañana, repetía en la capilla de la Fábrica, donde comulgaba. Luego, en la tercera daba gracias a Dios.
Es un hecho que la mujer también leía y admiraba a Santa Teresa, que solía mortificarse con azotes y prolongaba sus ayunos hasta tres días e incluso que en alguna ocasión su recogimiento ante el altar se había visto recompensado con la visión de “Jesucristo en la Hostia envuelto en resplandores”.
El seis de octubre de 1953, 25 sacerdotes dirigidos por un arzobispo dominico concelebraron en su honor una misa en la parroquia de San Juan Bautista de Mieres y el 7 de noviembre de 1957 se inició el expediente para la beatificación, que pasó al Vaticano en la década de 1970 con el apoyo de 126 obispos de todo el mundo.
Ya les conté una vez su vida con más detalle, así que solo les recuerdo unas pinceladas: vino al mundo el 21 de julio de 1886 en Puente La Luisa, y falleció el 6 de octubre de 1936 en Oviedo. Perteneció a una familia obrera y católica que la bautizó en Seana, donde una placa recuerda el hecho, y allí se casó también a los 27 años con Gabriel Fernández, un electricista de Valdecuna con el que vivió en una casa alquilada de Figaredo junto a sus tres primeros hijos.

23 de agosto de 2015

El buque «Nemrod», era habitual en el puerto avilesino en la primera mitad del siglo XX

«Nemrod»: embarque de explosivos
Muelles del puerto de Aviles a comienzos del siglo XX. - www.lne.es
Y los hijos de Cam: Cus, Mizraim, Fut y Canaán»... «Y Cus engendró a Nemrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la Tierra»... «Éste fue vigoroso cazador delante de Jehová; por lo cual se dice: Así como Nemrod, vigoroso cazador delante de Jehová. Y así fue el comienzo de su reino Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar»
Pruebas de mar con el NEMROD engalanado. Foto del libro LA INDUSTRIA NAVAL VIZCAINA - http://vidamaritima.com
Nemrod era hijo de Cus, que era hijo de Cam. Fue un hombre muy poderoso, que, después de dominar a todos los descendientes de Noé, hizo construir una fortaleza en una roca redonda sobre la que apoyó un gran trono de madera de cedro. Es ésta la historia de la construcción de la famosa torre de Babel, que es el más conocido de los relatos bíblicos de los que Nemrod es protagonista... Pero Nemrod es más...
En el año de 1902 se había extendido la inquietud en la población avilesina por el posible embarque de explosivos en el puerto solicitado por don José Partiere, como representante de la SED, Sociedad Unión Española de Explosivos. La tragedia en Santander del vapor «Cabo Machicaco» -subrayábamos- estaba muy reciente y había causado estupor en toda la sociedad española. Sin embargo, el permiso fue concedido por parte del Gobierno y la actividad comenzó a realizarse.
La principal singularidad que caracteriza al grupo de fábricas de pólvora y explosivos que comienzan su actividad en España en el siglo XIX es la procedencia minera de sus promotores, predominantemente de Asturias y Vizcaya. En Asturias comienza la actividad, a finales del XIX, un pequeño grupo de propietarios belgas que, liderados por Dionisio Thiry, instalan una fábrica de pólvoras con recursos financieros y tecnológicos procedentes del exterior. Se establecen en 1874 en La Manjoya, a cinco kilómetros de Oviedo, y suministran pólvoras a las principales compañías mineras de la zona. Posteriormente la empresa se constituye en sociedad anónima, se extiende por el País Vasco y entran a formar parte del accionariado, además de más inversores belgas, los ovetenses Herrero y Palacio.

22 de agosto de 2015

Aportaciones sobre el castro de Navia y el Chao Samartín

El carbono 14 confirma la ocupación de la colina de Coaña en la Edad del Hierro
Castro de Coaña
Cuatro arqueólogos asturianos presentaron varias aportaciones sobre el castro de Navia y el Chao Samartín en el III Congreso Internacional de Arqueología que se celebró en julio de 2015 en Villalba (Lugo-Galicia)
El arqueólogo Ángel Villa Valdés
La prueba del carbono 14 realizada sobre cinco muestras tomadas en el castro de Coaña (Navia), buque insignia de la arqueología castreña en Asturias, confirma la ocupación castreña durante la Edad del Hierro -el tránsito de los siglos V-IV a.C. como periodo más probable de aparición de los primeros ejemplos-, según recoge un trabajo de los arqueólogos asturianos Ángel Villa y Alfonso Menéndez Granda que se presentó el 21 de julio de 2015 en el tercer Congreso Internacional de Arqueología de Villalba (Lugo).
Las fechas se obtuvieron durante los últimos trabajos de consolidación y restauración de zonas del castro ya exploradas con anterioridad, en dos campañas de investigación desarrolladas en los años 2007 y 2009. Ángel Villa, técnico del Museo Arqueológico de Asturias, exdirector del plan del Navia y responsable de las excavaciones del castro del Chao Samartín de Grandas de Salime, afirma que la datación "es coherente con todo lo documentado en estos últimos años en los castros de los valles del Navia, Eo y Porcía".
Lo que sucede es que el peso de la minería aurífera en toda la cuenca fue tan importante que, en algunos ámbitos científicos, se sigue cuestionando la datación.

21 de agosto de 2015

La intervención de los asturianos en el descubrimiento de sabores y viandas del nuevo mundo (1)

El maíz y la patata
Las carabelas de Cristóbal Colón
A raíz del descubrimiento de América, el europeo tuvo la oportunidad, por última vez, de descubrir sabores y viandas enteramente nuevos
El cultivo de maíz en el nuevo mundo. http://www.gabitos.com
La intervención de asturianos en el descubrimiento y conquista de América fue poco significativa, sobre todo si se tiene en cuenta el gran auge de la emigración transoceánica a partir de la segunda mitad del siglo XIX. En la preparación del viaje de Colón tuvo gran importancia el asturiano Alonso de Quintanilla, contador de los Reyes Católicos y protector del navegante. Se deduce por los apellidos de uno de los embarcados en la nao «Santa María», Pedro de Acevedo, que pudiera ser Asturiano, tal vez de Castropol. Y entre los conquistadores, hubo dos de primer orden, el marino Pedro Menéndez de Avilés, adelantado de La Florida, y Gonzalo Díaz de Pineda, compañero de Pizarro en Perú. Extrañamente, Pedro Menéndez de Avilés, al norte, y Díaz de Pineda, explorador de las selvas amazónicas, al sur, emprendieron sendas empresas imposibles, poéticas y aventureras, la búsqueda del mítico El Dorado, una ilusión de la estofa con que se tejen los sueños; que si bien, para Pedro Menéndez de Avilés era algo que podía existir en las tierras que gobernaba, para Díaz de Pineda fue la culminación de su vida y causa de su muerte. Otros asturianos se distinguieron asimismo en la conquista, como el almirante Diego Flores Valdés, que actuó en aguas de la Florida y de Sudamérica; el piloto Esteban de las Alas, general de la Armada o Pedro Menéndez Marqués de Avilés, capitán de mar y tierra, y sobrino de Adelantado.

20 de agosto de 2015

La huella en Mieres de Inocencio Urbina Villanueva

La magia de un pintor fiel y respetuoso con su estilo
 Retrato de Inocencio Urbina Villanueva
Inocencio Urbina o las coordenadas de una huella plasmada en su extensa obra
El pintor Inocencio Urbina recibe la insignia de Mieres de manos del alcalde Vital Buylla
Hace tiempo que se fue Inocencio Urbina Villanueva, máximo exponente de una familia "pegada" a las corrientes pictóricas, tanto en el marco habitual del trabajo a golpe de "brocha gorda", como teniendo por norte el encanto de una expresión y unas coordenadas con huella inolvidable. Y lo hizo de una forma sencilla, casi silenciosa, a su manera y estilo que en realidad había sido su norte durante el largo proceso de una vida activa. Eso sí, dejando para la posteridad una huella imborrable, tanto en el pleno conocimiento y reconocido de su gigantesca obra, como formado parte, dada su calidad de enseñante, del sello de sus muchos alumnos.
Alguien dijo en su día que "todos sabemos en Mieres, Asturias y buena parte de España, que Inocencio Urbina es pintor romántico en su arte, expresivo en la captación y plasma una pintura personal, dejando huella de ello con la extensa obra de muchos años recorriendo galerías, certámenes, cuelgas y concursos. ¿Pero quién es - en este caso, fue- Inocencio Urbina?

19 de agosto de 2015

El Robo en la Catedral de Oviedo, lo que preservaron milenios casi no sobrevive a la barbarie del siglo XX

El robo que consternó a Asturias en 1977
La Catedral de Oviedo
El 10 de agosto de 1977 la Cámara Santa fue saqueada brutalmente durante la noche, quedando destrozados los símbolos de Asturias y de Oviedo
El armazón de la Cruz de la Victoria en el suelo, como fue encontrada el 10 de agosto de 1977.
Oviedo se despertaba un 11 de agosto con la noticia de uno de los hechos más tristes de su historia reciente. Las joyas de la Cámara Santa de la Catedral, concretamente la Cruz de la Victoria, la Cruz de los Ángeles y la Caja de las Ágatas, habían sido robadas, y con ellas el corazón de miles de asturianos. Corría el año 1977, en plena transición política, acababan de celebrarse las primeras elecciones libres y el sentimiento autonómico aún era algo muy difuso en una Asturias que sufría dos largas huelgas en el transporte y la hostelería.
La noticia corrió como un reguero de pólvora por toda la región, y los ecos de lo que ya se consideraba como una tragedia resonaron en toda España. Los primeros días fueron de incredulidad y de consternación, hasta que el día 14 de septiembre el ladrón fue detenido y aparecieron parte de las joyas. Durante esos días Asturias vivió en plena conmoción, quizá descubriéndose, a través de los símbolos robados, como una comunidad con identidad propia.
José Domínguez Saavedra es el hombre que puso en vilo a todos los asturianos y la persona que con sus actos arrancó un pedazo de la historia de la región. Este gallego, un simple delincuente habitual que por aquel entonces tenía 19 años, escondió parte de las joyas en Gijón antes de escapar a Portugal, donde fue detenido cuando se dirigía a cometer otro atraco.

16 de agosto de 2015

El médico lenense Germán Rodríguez, "un pediatra en la selva"

El "veraneo" solidario de Germán Rodríguez
"Un pueblo sin educación es un pueblo de esclavos". Germán Rodríguez, pediatra que ejerce en Guatemala con una ONG asturiana
Los viajes estivales a Guatemala del pediatra lenense para ayudar a los niños desfavorecidos de la zona de Quiché
Germán Rodríguez, con dos niñas del departamento de Quiché, en Guatemala
Llegó el verano 2015. Para muchos, la mayoría de los mortales de medio pelo, económicamente hablando, este es un tiempo de asueto, de descanso vacacional, de aires de playa o calor solano de la ancha es Castilla. Para algunos, pocos, es el periodo en el que se ponen al servicio de los demás, de aquellos más desfavorecidos, a base de una entrega profesional, totalmente desinteresada, que les lleva a tierras lejanas e inhóspitas, donde la miseria, el hambre y la enfermedad, campan por sus respetos.
Dos, tres, quizá cuatro años lleva el doctor Germán Rodríguez García, especialista en pediatría, jubilado ya del "Alvarez Buylla" de Mieres, pasando el charco, durante los dos meses y pico de verano, en busca de cumplir con una tendencia que durante toda su vida anidó en el pensamiento, en el corazón, en todo su ser, sin duda a la sombra de una media vocación de su niñez que no llegó a materializarse, es decir, la entrega total al servicio de los demás a través de la condición de misionero religioso.

15 de agosto de 2015

El histórico establecimiento hostelero "Casa Urbano" de Mieres, se inauguró en 1880

Casa Urbano, casa de socorro y en nombre del Rey
La Calle Teodoro Cuesta, en primer plano (a la derecha), la terraza de Casa Urbano. En la imagen no se aprecia el cine Pombo, este se inauguró en 1918 y en 1930, doce años más tarde la película “Sin novedad en el frente” estuvo quince días en cartel al precio de 0,30 céntimos de peseta la localidad. Tampoco está construido el cine Esperanza, este se inauguró en 1942, se estrenó con el film “Yo soy un periodista”. Reinaugurado quince años más tarde por exigencias de las nuevas técnicas, ofreció, en cinemascope “Los diez mandamientos”. (Amadeo Ganzedo)
El histórico establecimiento hostelero logró fama por su buena cocina y por la popularidad de sus dueños
Juanín, hijo del fundador de "Casa Urbano", conocido en Mieres por "Juanín el de Urbano"
Que Mieres ha sabido ganarse legítima fama de excelente cocina y amplio -bien surtido- ambiente gastronómico, es algo que nadie puede poner en duda, porque los hechos, más que leyendas, están ahí para demostrarlo. Y en cada época puntual, hubo protagonistas de primera línea que dejaron poso y escuela. En la actualidad, la prueba más palpable es el ejemplo que ofrece el valle de Cuna y Cenera con toda una permanente y sobradamente excelente "carta" de presentación.
Pero, hoy, como es habitual en el espacio, nos ocupa el pasado, la huella que fueron dejando aquellos establecimientos bandera que escribieron esas páginas con fidelidad y perseverancia. Muchos de estos estandartes ya han pasado página hace más o menos tiempo, pero su mensaje y recuerdo permanece fresco en aquellas mentes aún lúcidas que saben guardar, como oro en paño, la bonanza de los episodios de antaño. Muchos fueron los negocios familiares que sentaron cátedra en cada una de las etapas del discurrir histórico de este pueblo. Y de cada uno, así como de su especialidad, iremos dejando constancia y testimonio. Hoy toca un caso singular

14 de agosto de 2015

La marginación y aislamiento de los "vaqueiros de alzada" hasta el siglo XIX

Más historia de los vaqueiros de alzada
Vaqueiros de alzada  en 1890
Gaspar Melchor de Jovellanos definió a los habitantes de las brañas como “vaqueiros” porque vivían de la cría de ganado vacuno, y “de alzada” porque su asiento no es fijo, sino que “alzan” su morada y residencia para emigrar anualmente, al llegar la primavera, con sus familias y ganados a los altos pastos
Gaspar Melchor de Jovellanos
Ver artículo del blog de fecha 23 de mayo de 2015 
"Las características históricas de los vaqueros de Paredes (Las Regueras - Asturias)"

Reportaje de prensa sobre los vaqueiros
Los vaqueiros rigen su vida y costumbres en una mágica comunión con la naturaleza. Para el mes de mayo las familias subían con el ganado hasta las montañas del interior en busca de frescos prados para regresar de cara al invierno a las brañas más próximas a la costa donde las comunidades vaqueiras desarrollaban sus actividades.
Hay dos fechas que marcan el inicio y fin de la alzada: San Miguel de mayo y San Miguel de septiembre. Llegada esta fecha, los vaqueiros regresan de las altas montañas del interior a las zonas bajas junto a la costa.
Según Acevedo, eran los Vaqueiros un pueblo muy creyente y fiel a sus creencias, los cuales se inscribían en las cofradías de la parroquia y contribuían siempre a la iglesia con limosnas. Los Vaqueiros mantenían una tradición exclusiva, la bendición del ganado por la Virgen Vaqueira, que era la Virgen del Acebo.
En nuestra Historia fueron conocidas las diferencias entre cristianos viejos y judíos, y la discriminación hecha hacia ellos desde las tempranas Partidas del rey Alfonso X, entre otros monarcas, y los pogromos (el más virulento fue el del año 1.391) de los que fueron víctimas antes de su expulsión definitiva así como la de los musulmanes. Los gitanos también fueron objeto de discriminación desde un punto de vista jurídico, posiblemente el ejemplo más conocido lo constituya la resolución del monarca Carlos III, al decretar que en su Marina Real no deseaba “ni murcianos, ni gitanos, ni gente de mal vivir” (no afectaba a los naturales de Murcia, como muchos han creído, ya que se refería a los ladrones en general por proceder el término murciar del antiguo verbo castellano robar).

13 de agosto de 2015

La codicia sobre el carbón reforzó su valor estratégico en la Asturias de 1914, cuando comenzó “La Primera Guerra Mundial”, también conocida como “La Gran Guerra”

Poco más de cien años de “La Gran Guerra”, la contienda que encumbró a Asturias
Ilustración de Alfonso Zapico
El estallido de la primera conflagración bélica mundial, impulsó la economía asturiana y alumbró un sueño de prosperidad que duró cuatro años (1914-1918)
Fábrica de Mieres: La Asturiana Mining Company fue fundada en 1844 por un grupo financiero inglés encabezado por John Mauby, con el objeto de explotar minas 
El estallido hace ahora poco más de cien años de la I Guerra Mundial (1914-1918) llevó a los países contendientes a la devastación, y una oleada de desolación, muerte y destrucción recorrió Europa; pero la llamada Gran Guerra abrió uno de los períodos más lucrativos y fastuosos de enriquecimiento en las naciones que, como España, se mantuvieron neutrales. Asturias y las regiones industriales punteras alcanzaron cotas de encumbramiento desconocidas, sus tasas de producción y empleo generaron una corriente de prosperidad vertiginosa, y las clases dirigentes vivieron un raudo y descomunal proceso de acumulación capitalista excepcional.
Las grandes fortunas de la burguesía carbonera y metalúrgica asturiana, con conexiones con los ferrocarriles, las navieras, los astilleros y la banca, multiplicaron sus patrimonios.
La codicia sobre el carbón, que reforzó su valor estratégico, y la especulación de precios que alimentó el conflicto como consecuencia de la entrada en guerra de los grandes productores hulleros (Gran Bretaña, Bélgica, Francia, Alemania y otros), la suspensión de los flujos internacionales de suministro por el acaparamiento del mineral por la industria militar de los países beligerantes y el hundimiento de buques carboneros de países neutrales por la flota submarina fomentaron la proliferación de «chamizos» y pequeñas explotaciones improvisadas en las que aventureros y promotores de aluvión intentaron reproducir los mecanismos de enriquecimiento que había seguido la oligarquía hullera e industrial que se formó en la región durante su desarrollo industrial decimonónico y la primera década del siglo XX.

12 de agosto de 2015

La polémica en 1927 sobre escuela de Minas de Mieres

La escuela que nunca existió
Ignacio Patac Pérez-Herce.
La polémica periodística con Ignacio Patac Pérez-Herce sobre la existencia de una Escuela de Minas francesa en Mieres
La Escuela de Capataces de Mieres, en su primer aniversario.
Ignacio Patac Pérez-Herce fue un buen ingeniero, investigador y escritor, conocido sobre todo porque sus estudios geológicos condujeron a la puesta en marcha de la emblemática mina La Camocha, que comenzó a producir carbón en 1932 de la mano de los hermanos Felgueroso, y también por haber comercializado un encendedor para lámparas mineras que llevaba su apellido.
El "encendedor Patac" obtuvo la patente por 20 años en 1911. Según dicen los expertos en lámparas mineras, tenía la ventaja de que la mecha apenas sobresalía del contenedor, no viciaba el aire de su interior y se prendía rápidamente gracias a un chisporroteo intenso y de poco recorrido; además podía regularse a gusto del usuario y de paso evitaba el peligro que siempre traían los que usaban tiras de algodón parafinado.
El único problema para su implantación vino de una competencia muy próxima, los modelos equipados con encendedores verticales u horizontales tipo Koch fabricados por Adaro, que gustaron más y se comieron el mercado. De modo que el 1 de Enero de 1916 Patac perdió los derechos sobre su patente al dejar de pagar la anualidad que le exigía su mantenimiento.
Ignacio Patac Pérez-Herce había nacido el 27 de Marzo de 1875 en el seno de familia gijonesa que dio varios prohombres a esa ciudad. En Gijón hizo sus estudios en el Instituto Jovellanos antes de viajar a Madrid para obtener su licenciatura de minas. Cuando consiguió su titulación pudo trabajar en varias empresas asturianas y en 1911 -el mismo año en el que andaba a vueltas con su mechero- ingresó en el Cuerpo de Ingenieros de Minas y fue destinado al distrito de Palencia. Allí estuvo siete años hasta que en el curso de 1919 fue nombrado profesor de Geología y Yacimientos de la Escuela de Facultativos de Minas de Mieres.

10 de agosto de 2015

Algunos instrumentos y métodos de torturas más "atroces" en la Edad Media

Instrumentos de tortura y muerte
Torturas en la Edad Media
Se dice que la Edad Media fue la edad de oro de los torturadores y de la imaginación puesta al servicio de los mismos, desbordándose y agudizándose al máximo, inventando los mejores y más prácticos medios de tortura
Eran autenticamente Aterradores los Instrumentos de tortura de la Edad Media
Si bien existe un atisbo de realidad en esta idea sobre la tortura, podemos desmitificar a los inquisidores como los mayores torturadores de todos los tiempos, puesto que otros, en etapas posteriores, han sido mucho más eficaces y han aplicado la tecnología punta de su época para crear instrumentos de terror y de aniquilación masiva. No nos llevemos a engaño, ya que la tortura, desde que el mundo es mundo, existe y desafortunadamente sigue existiendo, solo que hay que quitarse la venda, abrir los ojos y mirar a nuestro alrededor.
El uso de los medios de tortura se ha ido aboliendo poco a poco en todos los países durante los siglos XVIII y XIX, siendo condenado por la Declaración de los Derechos Humanos de 1948. Desgraciadamente, aún persisten en muchos países, aunque en sus Constituciones se prohíban expresamente.
Los métodos más recientes de tortura y muerte, como son la electricidad; los productos químicos, drogas, y fármacos; la presión psicológica… evitan las marcas en el cuerpo, pero no la destrucción del ser humano torturado. Existen diversas organizaciones, tales como Amnistía Internacional o la A.C.A.T. (Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura), que luchan contra la tortura denunciando a los países que la practican. En España, la Constitución de 1978 declara expresamente en su artículo 15 “que nadie puede ser sometido a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”. También el Código Penal español, en virtud de la reforma de 1988, establece un aumento en las penas por delitos de esta índole y amplía los supuestos de tortura incluyendo los insultos, amenazas y coacciones, que forman parte de lo que se ha denominado tortura psicológica. Desgraciadamente, aún queda mucho camino por andar en nuestro país y en el resto de países occidentales, ya que los malos tratos domésticos, por ejemplo, siguen siendo un continuo en nuestras sociedades.

8 de agosto de 2015

Pero que “guarros” éramos en la Edad Media (y II)

Ser esposa y madre en la Edad Media
Las costumbres de la Edad Media-10
A finales de la Edad Media, la esposa es la depositaria de numerosas funciones: a ella le corresponde honrar a los suegros, amar al marido y gobernar la familia, pero su deber principal es asegurar la llegada al mundo de la prole
Las costumbres de la Edad Media-11
Según los cánones del pensamiento cristiano medieval, la procreación es una necesidad que depende de la unión en el matrimonio. La mujer tiene el deber de ser prolífica. Así se perfila un modelo de pensamiento, según el cual los hijos constituyen el bien principal del matrimonio, y hasta el siglo XIII la esterilidad –siempre asociada a la mujer- era motivo de anulación matrimonial. Incluso después de dicho siglo –cuando los clérigos no veían en la esterilidad causa suficiente de anulación- continúa existiendo una fuerte presión social para que el esposo repudie a la mujer que no es capaz de darle descendencia. Las mujeres lo consideraban un castigo divino, una pena que solo podía superarse con la penitencia, el ayuno y los rezos dirigidos a la Virgen de la Concepción o del Parto. Había otros muchas santas que se creía influían en la fecundidad: las más acreditadas eran Santa Ana y Santa Margarita.  Para que se pudieran quedar preñadas existía también la creencia de que invocando a las fuerzas de la Naturaleza, sobre todo al agua podían quedarse fácilmente preñadas. Así, se bañaban en aguas térmicas, bebían agua de fuentes - a las que se rendía homenaje con pequeñas ofrendas- y  se alimentaban con productos que se creían que tenían propiedades que ayudaban ser fecundadas: frutos como el higo o la granada, legumbres como las habas o los garbanzos…  eran alimentos que se consumían con ansia. Y sobre todo estaban las hierbas, tanto las que servían como infusiones como las que servían para preparar baños. Todo encaminado a la fecundidad de la madre.
En esta sociedad antigua, la vida de una mujer casada transcurría entre el embarazo, la crianza y la sepultura de los hijos muertos prematuramente. El parto que llegaba a buen puerto tenía una connotación festiva. La noticia se difundía rápidamente entre las mujeres del pueblo o del barrio, que se acercaban presurosas a visitar a la madre y al niño, formulando sus felicitaciones. La recién parida se adornaba tanto ella como la habitación donde había dado a luz en espera de las visitas. La visita estaba unida al ofrecimiento de regalos, a menudo relacionados con la fecundidad, como hogazas, dulces o huevos.

7 de agosto de 2015

Pero que “guarros” éramos en la Edad Media (I)

Las Costumbres “muy poco agradables” de la Edad Media
Las costumbres de la Edad Media-1
Si hay un momento histórico donde seguro no quisieras vivir es en la Edad Media y Asturias no se libra de ello. 
Las costumbres de la Edad Media-2
Fue una época fascinante, se inventaron muchas cosas y se dieron conquistas que nos afectan aún en la actualidad. Sin embargo, también fue una época oscura, donde la ignorancia y el poder del conocimiento en unos pocos hizo que las personas vivieran en malas condiciones. La pobreza y el hambre estaban presentes, así como las guerras y los asesinatos.

Las calles de los pueblos y ciudades en la  Edad Media
Las calles y plazas eran auténticos vertederos por los que con frecuencia corrían riachuelos de aguas servidas. En aumentar la suciedad se  encargaban también los numerosos animales existentes: ovejas, cabras, cerdos y, sobre todo, caballos y bueyes que tiraban de los carros. Como si eso no fuera suficiente, los carniceros y matarifes sacrificaban a los animales en plena vía pública, mientras los barrios de los curtidores y tintoreros eran foco de infecciones y malos olores. En aquella época no había pavimento, pero uno esperaría caminar sobre tierra o piedras, ¿no? Pues bien, todo lo contrario, lo que los pies tocaban eran excrementos. Las personas y los animales solían hacer sus necesidades en cualquier sitio, así que lo que llenaba el piso de las calles, eran las heces y otros residuos humanos y animales.

6 de agosto de 2015

Algunos animales curiosos y su adaptación a la vida asturiana

Feos, raros y curiosos: caprichos estéticos de la evolución de la fauna asturiana
La vacalloria en Asturias forma parte de su mitología, se pensaba antiguamente en la Asturias montañesa, que llevando en el bolsillo las mandíbulas de una vacalloria, quedaba uno protegido contra la mordedura de las brujas.
El aspecto extraño, poco agraciado o extravagante de algunos animales tiene su razón de ser en su adaptación a ciertos ambientes y estilos de vida
Feos, raros y curiosos - caprichos estéticos de la evolución de la fauna asturiana
La belleza es una apreciación subjetiva -aunque mensurable conforme a ciertos principios estéticos-, que en la naturaleza se suele interpretar en función de su utilidad; es decir, hay estructuras orgánicas que estéticamente pueden resultar desagradables o extravagantes, pero que, examinadas bajo el prisma de su función, son asombrosamente perfectas y, por tanto, bellas. Aunque no es fácil sustraerse a una impresión superficial y evitar la etiqueta de feo o de raro que aplicamos a ciertos animales. La fauna asturiana cuenta con algunas especies de apariencia poco agraciada, estrambótica o peculiar, aunque no figuran, ni mucho menos, entre las más notables por esas cualidades.
Las profundidades marinas abundan especialmente en habitantes extraños. Basten como ejemplo los peces abisales, de cuerpos desgarbados, desproporcionados, con enormes bocas, todo tipo de apéndices, órganos bioluminiscentes... seres de pesadilla, monstruosos, que han inspirado desde antiguo la imaginación y los miedos de los seres humanos. Sin embargo, tanta fealdad tiene su razón de ser: estas criaturas habitan en ambientes sumidos en la oscuridad perpetua y sometidos a fuertes presiones (la apariencia queda relegada por la acomodación a unas condiciones extremas), y donde, además, la comida es muy escasa e impredecible (de ahí la necesidad de no dejarla escapar, haciendo uso de fauces enormes, dientes como sables y señuelos). La estética no tiene mucha cabida en este mundo casi extraterrestre; todo aquí está al servicio de la eficiencia, de sobrevivir.

5 de agosto de 2015

Una epidemia desconocida hizo presa en el Avilés de 1927

Dos meses que aterrorizaron a Avilés
Avilés en la obra «Recuerdos y bellezas de España» (1855), antigua parroquia
Una epidemia desconocida hizo presa en el Avilés de 1927 sembrando enfermedad y horror
Antiguos depósitos de Valparaíso. INFOGRAFÍA DE MIGUEL DE LA MADRID
Se dice que, al enemigo, ni agua, pero el agua también tiene enemigos. El tifus es uno. Y lo fue hasta bien avanzado el siglo XX. Para Avilés, que tardó en disfrutar del agua corriente, el tifus no era un enemigo corriente. Era de los peores. Y ya se sabe que, en todo tiempo, el asunto del agua suele tener consecuencias inmediatas en cuanto pierde la transparencia.
Desde siempre, a Avilés no le habían faltado ni agua ni tampoco un buen repertorio de enfermedades con que diezmar a sus habitantes, pero las fiebres tifoideas no estaban habitualmente dentro de ese repertorio. No se presentaban como epidemia, a pesar de los problemas de abastecimiento de la población y de que su parte baja confundía en muchos tramos marismas e inmundicias y salud con las endémicas y muy dañinas fiebres tercianas, responsables durante décadas cuando la salud faltaba en Avilés.
Pero el tifus y sus afines no habían sido, históricamente, enfermedades de preocupar. Es cierto que, en 1910, se declaró un brote epidémico en San Cristóbal, parroquia por entonces mucho más alejada de la trama urbana de lo que hoy está. La infección tífica estaba alejada, localizada y, pese a afectar a quince personas y provocar seis muertos, pronto quedó controlada. Pudo ser importante, pero quedó abortada. Bastó que la Junta de Sanidad ordenase condenar un pozo de agua potable del que bebían las familias de los enfermos. Entonces la epidemia desapareció.

4 de agosto de 2015

La historia de cómo voló el artilugio creado por Alfonso Iglesias

El madreñogiro de Pinín levantó el vuelo en León
El madreñogiro de aeromodelismo que voló en León.
La historia de cómo voló el artilugio creado por Alfonso Iglesias, casado en Mieres, y diseñado por José María Mateos
Alfonso, con Tina, su novia, en el puente de La Perra de Mieres.
Hace unas semanas, LA NUEVA ESPAÑA recogía la singular noticia de que unos jóvenes asturianos habían logrado confeccionar un proyecto de motocicleta que levantaba el vuelo sobre la corteza terrestre cosa de metro y medio. Feliz conquista que merece no sólo todos los respetos, sino también amplias felicitaciones.
Pero, sin menosprecio de esa logro tecnológico, cabe decir que con anterioridad, al menos alrededor de unos treinta años, el "madreñogiro" de Pinín, que de Telva y Pinón ye sobrín, todos ellos obra del genial Alfonso Iglesias -el inolvidable creador de estos personajes de las universales aventuras de Pinín y otros muchos inventos e historias que quedaron para la posteridad- también salió disparado hacia las alturas, materializando así la idea de su creador. Hasta el punto de que, el invento, puesto a prueba ante el propio Alfonso en uno de los ensayos, hizo que el gran creador de tantas y tantas maravillosas historietas, sintiera la emoción de contemplar la materialización del artilugio que él había puesto al servicio de su joven y viajero personaje para "recorrer" por el aire tantas rutas que surcaron los cinco continentes del globo terráqueo. Esto es tan cierto como que el que suscribe tuvo la oportunidad de contemplarlo in situ y en compañía de sus principales protagonistas.

3 de agosto de 2015

Los hornos de cal (Caleiros), un trozo de la historia de Asturias

La cal que levantó Asturias

Horno de cal humeando. Los “Caleiros” En las zonas de sustratos ácidos en Asturias, eran hasta principios del s.XX imprescindibles para obtener cal para labores de construcción y como "enmienda" para los suelos cultivados
La declaración como bienes de interés cultural de 31 hornos tradicionales rescata una joya etnográfica que aportó materia prima de albañilería y abono durante siglos
El Caleiro d´A Cruz, en Ouria, Taramundi.
Los hornos de cal levantaron Asturias durante siglos. Los más veteranos de determinadas zonas rurales de la región aún los recuerdan humeantes. De aquellas tripas salía la materia prima para la elaboración de morteros y para el abono de tierras. La huerta y la casa, alimentadas por los hornos que requerían cantera de piedra y combustible en forma de leña de monte bajo. El tercer ingrediente, el tiempo.
La mayoría de los cientos de hornos de cal que funcionaron en Asturias está hoy perdida. Muchos de los que quedan lo hacen en precario, comidos por la vegetación. El Principado acaba de seleccionar un grupo de 31 ejemplares de quince concejos asturianos para convertirlos en bienes de interés cultural (BIC). A partir de ahora gozarán de protección.
Y no es para menos. En ellos reposa un trozo de la historia de la región. El uso intensivo de la cal explica la proliferación de caleros (también conocidos como caleiros o caileros). El expediente de declaración de bien de interés cultural, publicado esta semana en el BOPA, explica que había caleros en casi todo el territorio asturiano aunque "existían zonas de notable concentración, como la ría del Eo, los valles de Cangas del Narcea y Tineo, la ría de Villaviciosa o el concejo de Llanes". Tan solo en este último municipio, el catastro del Marqués de la Ensenada cita a mediados del siglo XVIII un total de 177 hornos.

2 de agosto de 2015

La costa asturiana esconde un puñado de restos arqueológicos

El islote del tesoro y otras estrellas de mar
la ensenada de Bañugues nos muestra sus más de 100.000 metros cuadrados de superficie
Del pecio de Bañugues a los cañones del Eo, la costa asturiana esconde un puñado de restos arqueológicos, algunos pendientes de estudio, en un mar "complejo y poco propicio para la conservación"
Buzo trabajando en la zona donde permanecen los restos del galeón del siglo XVI, hundido en la parte gallega de la ria del Eo
El barco, quién sabe si un mercante, naufragó un día de junio de 1698 al Oeste de la ensenada de Bañugues, en Gozón, a unos doscientos metros mar adentro, tal vez contra el islote de El Corbiro. Lo que queda de él son centenares de bolas metálicas de munición, un surtido de bombas y cargas de artillería y cuatro cañones, uno de los grandes hitos en la escasa red de vestigios submarinos del Cantábrico asturiano. Tal vez sea aventurado reconstruirlo así, pero a Adolfo Rodríguez Asensio, director general de Patrimonio Cultural del Principado y especialista en arqueología subacuática, le ha gustado imaginar que la historia que duerme bajo el mar de Bañugues es la de un barco que tal vez pudo haber sucumbido "a la rucha", una singular práctica de piratería de la época, de tradición irlandesa, que consistía en el encendido en tierra de hogueras que hacían de "faros artificiales" para confundir a los barcos en la oscuridad y provocar naufragios que facilitaran el saqueo.
Con las evidencias disponibles no se puede asegurar que haya pasado, pero si no es cierto está bien armado, "Ir a la rucha" fue el título y el argumento de un documental submarino sobre el pecio.

1 de agosto de 2015

Poder e intrigas de una familia señorial Asturiana "CASA DE MIRANDA-VALDECARZANA"

Un tesoro que cuenta la historia de seis siglos
El vasallaje era un pacto entre dos miembros de la nobleza de distinta categoría. El caballero de menor rango se convertía en vasallo del noble más poderoso ...https://restaurantebeltane.wordpress.com
El archivo de la Casa de Valdecarzana-Miranda es uno de los más antiguos que se custodian en Asturias. 
(Ver art. del blog "Las momias de Teverga" de fecha16 de junio de 2013)
http://elblogdeacebedo.blogspot.com.es/2013/06/las-momias-de-teverga.html
El Palacio de Miranda-Valdecarzana en Grado
Está prácticamente completo (falta una pequeña parte que debe estar en manos privadas) y se guarda en el RIDEA (Real Instituto de Estudios Asturianos) y en el Archivo Histórico de Asturias. 
Está formado por 63 cajas desde los siglos XIII al XIX de las cuales en el RIDEA hay 45 cajas y en el Archivo 18 y dos libros. La directora del Archivo Histórico Concepción Paredes Naves cree que debido a la estrecha colaboración entre ambas instituciones en un futuro no sería difícil negociar la reunificación de todo el archivo.
La Casa de Valdecarzana procede de una rama de la casa de Quirós, la más antigua de Asturias. El primer señor de Valdecarzana que se conoce fue Gonzalo Bernaldo de Quirós por merced concedida por Enrique II en 1372. El nombre se incorpora al linaje de los Miranda y sus sucesores a partir de Diego Fernández Miranda. El décimo sucesor, en línea directa, es Sancho de Miranda Ponce de León, que será el primer marqués de Valdecarzana, en 1639.
Los mayorazgos del linaje residían en Asturias hasta el tercer marqués, Sancho de Miranda Trelles, que al casarse en Madrid con la condesa de Escalante decide traslada su casa en 1717 a la capital del reino. En la Corte solo pervivieron dos generaciones más y en 1780, esta línea troncal se extingue sin descendientes.