28 de mayo de 2015

La victoria de los astures a las tropas musulmanas, engrandeció el Real sitio de Covadonga

Batalla y exaltación de Covadonga

A Pelayo lo conocemos en la historia como el fundador de la monarquía en Asturias, es decir el primer Rey asturiano con el que se inicia, a su vez, la Reconquista Cristiana. Pero antes de ser rey, Don Pelayo, puede que fuera un jefe local de Cangas de Onís. El territorio asturiano, a pesar de ser haber sido conquistado por romanos o visigodos, había sabido resistir al yugo del poder extranjero. ”Asturias nunca había estado sometida directamente ni a Roma ni al mundo visigodo. Conquistar un territorio es fácil, pero de ahí a dominarlo existe un abismo”

La victoria de los astures marcó una inflexión en la invasión musulmana y sirvió, a partir del siglo XVI, para engrandecer el lugar en lo histórico y en lo religioso, hasta convertirlo en seña de identidad colectiva

«La Cueva de Covadonga», óleo de Jenaro Pérez Villamil, conservado en el Museo de Bellas Artes de Asturias.
http://www.lne.es
Covadonga fue escenario a comienzos del siglo VIII de una batalla entre los astures liderados por Pelayo y las tropas musulmanas que dirigía Alkama, encuentro que se saldó con la victoria de los primeros. Es discutible la fijación exacta de la fecha en la que se produjo el enfrentamiento y, lo mismo, su magnitud y la cuantía de las tropas que participaron en el choque, pero lo que resulta indudable es que Covadonga marcó un punto de inflexión tras la invasión musulmana de España en 711 y la consiguiente caída del reino visigodo de Toledo. Con Covadonga surgió el «reino de los astures», como se dice en la «Crónica Albeldense», redactada en el año 883, que con el tiempo fue extendiendo su área de dominio y trasladando hacia el Sur sus fronteras y capitalidad, al tiempo que cambiaba su titularidad, hasta terminar ocho siglos después con la total recuperación del territorio peninsular ocupado por los musulmanes tras la conquista de Granada por los Reyes Católicos en 1492.
Este proceso, que no fue uniforme ni constante en tan dilatado período de tiempo, es conocido con el nombre de «reconquista», palabra que nunca fue utilizada durante los ocho siglos que duró. Se hablaba entonces de «recuperación» y la ideología que alimentó todo el proceso aparece ya expuesta a finales del siglo IX en la conocida como «Crónica de Alfonso III», relato histórico que se ha conservado en dos versiones y cuya redacción fue promovida probablemente por el rey Alfonso III. Las dos versiones de esa «Crónica» dan gran realce a la batalla de Covadonga. Antes del choque, según ella, se produjo un diálogo entre Oppa, obispo de Sevilla y hermano de Witiza, penúltimo rey visigodo, que instaba a Pelayo a entregarse y pactar con los árabes. Pelayo respondió al obispo con unas palabras que condensan esa idea de «recuperación» del perdido reino godo, del que los reyes asturianos, al menos desde Alfonso III, se consideraban legítimos herederos.

27 de mayo de 2015

La historia de la construcción del paso sobre el río Nalon entre Entralgo y Pola de Laviana

El puente de la Chalana (I)

Vista del Puente La Chalana

La historia de la construcción del paso sobre el Nalón entre Entralgo y Pola de Laviana

El puente la Chalana
http://www.lne.es
Armando Palacio Valdés en su "Aldea perdida" nos describe cómo se pasaba el río Nalón desde Entralgo para ir a Pola de Laviana. "Para comunicarse con la Pola el pueblo de Entralgo no tenía puente. Se necesitaba subir dos kilómetros arriba para hallar una de piedra de antiquísima construcción. Y como era molesto el rodeo, los vecinos de la parroquia y también los de Villoria utilizaban una barca. ¡Ya están pasando la barca! El Nalón se desliza sereno unas veces; otras precipitado, formando espumosas cascadas; pero en todas partes tan puro y cristalino, que se cuenta las guijas de su fondo".
Una caratula de la novela "La Aldea Perdida" de Armando Palacio Valdés

La barca era llamada "chalana". Una embarcación hecha con troncos de fondo plano. Uno o varios hombres tiraban de una cuerda o cable para remolcar la chalana de una orilla a la otra. Con el tiempo el lugar tomo el nombre popular y así llegó a nosotros como La Chalana.
Una canción popular nos la recuerda: "Chalaneru, chalaneru... ¿Qué lleves en la chalana? Llevo roses y claveles y el corazón de una dama. Si pases el puente non caigas al agua, que los míos amores van en la Chalana".
Mi padre, oriundo de La Bárgana, parroquia de Tolivia, en sus años de niñez tuvo que hacer de arriero y me contaba que bajar a la Pola era muy complicado. O se hacía el rodeo hasta Puente de Arco, o se buscaba alguna pialla para vadear el río Nalón.
En los años 20 del pasado siglo se tomó la importante decisión de construir un puente de piedra, ya que los pontones de madera el Nalón se los llevaba. Fue el entonces alcalde de Laviana, Arturo León, el propulsor de esta importante mejora. El Ayuntamiento agotó la consignación y las obras tuvieron que pararse. El propio Arturo Léon inició una suscripción popular con 500 pesetas a la que se sumó la mayoría de vecinos según sus posibilidades económicas.
Los jóvenes de los pueblos de Entralgo, Canzana, Villoria y Tolivia rivalizaban en prestar sus servicios para la construcción del nuevo puente acudiendo a trabajar en las cepas después de su penosa jornada de trabajo en las minas.

26 de mayo de 2015

El gijones D. Claudio Alvargonzález Sánchez, el «Héroe de Abtao». (Huapi Abtao es una isla que queda al sur de Chile)

Un gijonés en aguas chilenas

Claudio Alvargonzález Sánchez

Juan Alvargonzález impulsó en 1995 la colocación de un busto de su antepasado el «Héroe de Abtao», un marino que se distinguió en la Guerra del Pacífico 

Monumento a Claudio Alvargonzález 
http://www.lne.es
El domingo 2 de mayo de 1897, el año anterior al llamado Desastre del 98, en el que España perdió a cañonazos sus últimas colonias de ultramar de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas, el Ayuntamiento de Gijón colocó una placa, en un edificio de la plaza Mayor, en recuerdo de un destacado hijo de la villa. La placa, que se conserva en la fachada principal del actual hotel Asturias, tiene como objeto indicar que en dicho lugar había nacido el «ilustre hijo» de Gijón y «general de la Armada y héroe de Abtao» Claudio Alvargonzález y Sánchez.
Miembro de una de las familias más antiguas e influyentes de la villa (desde 1883 hasta 1917 se cuentan cinco alcaldes de Gijón que llevaban el apellido Alvargonzález: Juan Alvargonzález, Alejandro Alvargonzález, Faustino Alvargonzález, Fernando Galarga Alvargonzález y Santiago Piñera Alvargonzález), Claudio Alvargonzález y Sánchez pasó a la historia naval española por un hecho de armas ocurrido el 7 de febrero de 1866 en aguas sudamericanas del océano Pacífico.
El 6 de julio de 1995, en las escalinatas anejas al edificio de la antigua Comandancia Militar de Marina, frente al puerto viejo de Gijón, se descubrió un busto de Claudio Alvargonzález, en un homenaje impulsado por Juan Alvargonzález González, fallecido el pasado sábado, también marino de guerra y descendiente del «Héroe de Abtao».
Pero antes de entrar en los pormenores de lo sucedido ya hizo 147 años en Abtao, es preciso situar el lugar geográfico donde se desarrollaron los hechos que llevaron a que Claudio Alvargonzález fuera condecorado con la gran cruz de Isabel la Católica y declarado «Benemérito de la Patria».
Abtao es un lugar de la costa sur de Chile situado al Oeste de la ciudad portuaria de Puerto Montt y al Norte de la isla de Chiloé. Una costa intrincada, salpicada de islotes, con angosturas y cerradas ensenadas, verde a vista de barco, como la de Asturias, mientras a lo lejos preside el paisaje, hacia el Este, la línea del cielo que marcan los Andes.

24 de mayo de 2015

La evolución de las elecciones democráticas en Mieres

Añoradas primeras elecciones democráticas.

Ayuntamiento, en Mieres del Camino
Cinco cabezas de lista se disputaron el sillón presidencial del Ayuntamiento.
Vital Álvarez Buylla, alcalde de Mieres, en un acto social.

Si los pronósticos se cumplen y las señales aciertan en la diana, de cara a la próxima primavera se acercan, para toda España, unas elecciones municipales y unas autonómicas en buena parte del territorio nacional, con anuncios de irrupciones de alto voltaje, posibles aires de cambio y hasta el amago de cierta catarsis que ponga patas arriba el actual tinglado político a nivel de instituciones. El cercano tiempo tendrá la palabra. Mientras tanto, ¿no es considerable añorar, con cierta candidez, los primeros vientos democráticos españoles, en clave de comicios en ayuntamientos, después de un buen montón de años, tantos como cuarenta y cinco, metidos de lleno en terrenos totalitarios?. Mieres tiene su historia... Si los españoles esperaban el acontecimiento político con una enorme carga de expectación, tras el largo recorrido huérfano de esa travesía, en las cuencas mineras asturianas, donde se habían desarrollado acontecimientos de fuerte rebeldía contra los poderes políticos de entonces y clara resistencia a las consignas del golpe de estado franquista, esta oportunidad, nueva para varias generaciones, de poder depositar su voto con el fin de elegir a los gobernantes del municipio por "orden" del determinante sufragio universal, tenía una carga aún mayor de impacto rayado en la ansiedad, lo que propició la aparición, por estas tierras, de altos dirigentes a nivel nacional para apoyar las campañas de captación de adeptos. 

21 de mayo de 2015

Los talleres de Duro Felguera construyeron piezas de enriquecimiento de uranio en los años 70

Barros, 1975: Nuclear sí, gracias 

Fábrica de los señores Duro y Cía en 1863 (Grabado de Telesforo Cuevas) http://historiasdelasiderurgiaasturiana.blogspot.com.es

Cuando los talleres de Duro Felguera se dedicaron a la construcción de piezas para la planta de enriquecimiento de uranio que la firma Eurodif iba a desarrollar en Marsella

Ilustración de Alfonso Zapico
Los primeros pasos a favor de la energía nuclear en España se dieron en 1945 cuando el gobierno franquista decidió impulsar la búsqueda de uranio en la península. Tres años más tarde se creaba la Junta de Investigaciones Atómicas y en 1951 la Junta de Energía Nuclear ya planteó la construcción de centrales. Franco inauguró la de Zorita en 1968 y pronto vinieron Santa María de Garoña en Burgos y Vandellós en Tarragona.
A comienzos de la década de los 70 ya había 113 reactores nucleares operando en el mundo y, sumándose a la moda de las grandes potencias que competían por acumular armamento atómico, el Ministerio de Defensa pensó seriamente en seguir ese camino, planeando incluso realizar una prueba en el desierto del Sahara español, que afortunadamente se quedó en una quimera.
En paralelo, en 1972 se constituyó la Empresa Nacional del Uranio S. A. (Enusa) con el objetivo de investigar las posibilidades de los yacimientos de este mineral en la península. Un año más tarde, los españoles se unieron a otras entidades de Francia, Italia, Bélgica y Francia en la firma Eurodif para levantar una planta de enriquecimiento de uranio en la llanura de Tricastin, en el valle del Ródano, donde ya habían comenzado las actividades relacionadas con la energía nuclear con fines militares en la década de 1960.
Para 1979 el número de reactores ya se había duplicado y la producción eléctrica era el triple. Tricastin acabaría convirtiéndose en la segunda zona nuclear más extensa de ese país y la planta "Georges Besse" de Eurodif alcanzó su capacidad de producción nominal en 1982, con 11 millones de unidades de trabajo de separación (UTS) anuales, según dicen las estadísticas que me limito a transcribir sin pretender explicarles más datos técnicos que, como supondrán, desconozco.
El caso es que la planta estuvo funcionando de forma ininterrumpida hasta que fue reemplazada por una factoría más moderna en junio de 2012 y durante ese tiempo se mantuvo como un pilar estratégico para la producción eléctrica francesa.

La historia de un braguetazo

El braguetazo de un guardia de corps  (Art. actualizado)   

Retrato de Fernando VII a caballo. Año 1829
Fernando VII, mal rey y peor persona, se casó cuatro veces, siempre con mujeres de su propia familia, primero fue una prima, luego dos sobrinas y por último otra prima segunda
Ilustración de Alfonso zapico
Cuando el nefasto personaje murió, heredó el trono su hija Isabel, pero como aún era una niña tuvo que tomar las riendas del país su madre María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. La viuda regente era aún joven, bella y, para no perder la costumbre histórica entre las hembras de su apellido, también ardorosa, de modo que no tardó mucho en encontrar alivio para su soledad. Su nuevo acompañante, que ya sería su amor definitivo, fue Agustín Fernando Muñoz Sánchez, un militar que pertenecía a la Guardia de Corps en palacio gracias a que su abuela paterna, Eugenia Funes, había sido nodriza de una de las hermanas del rey Fernando.
Según algunos cronistas, el soldado era tan pobre que a veces se le retiraba del servicio porque su traje gastado no le permitía desempeñar dignamente sus funciones, pero a pesar de ello su buen porte llamaba la atención; así que una noche María Cristina se fijó en él y le preguntó si se cansaba, a lo que Agustín respondió: «En servicio de su majestad no puedo cansarme nunca». La respuesta fue tan satisfactoria que al momento quedó relevado de su puesto y la noche siguiente ya presentaba armas en el lecho de María Cristina.
Aunque nos gusta más otra versión de este encuentro que escribió años después en sus memorias una de sus nietas llamada María de la Paz Juana Amelia Adalberta Francisca de Paula Juana Bautista Isabel Francisca de Asís (me gusta recordar el gusto que tienen los Borbones por el santoral). La infanta contó como un día se encontraba la reina madre paseado en carruaje, yendo o viviendo de unas vacaciones, cuando a consecuencia de un bache se dio un golpe en las narices y empezó a sangrar, entonces solicitó a su dama de compañía que le facilitase un pañuelo y como ésta no lo tenía aceptó el de uno de los miembros de su escolta... y así empezó su relación.

20 de mayo de 2015

Los jóvenes de Mieres, con inquietudes en los años 60 y 70

Made in Mieres. (Art. actualizado)
Pozo Barredo, hacia 1970. 

El histórico Pozo Barredo de Mieres y su entrada en la empresa HUNOSA
http://movil.asturias.es 
El pozo Barredo es una mina subterránea de carbón, sin actividad desde el 31 de Julio de 1995, que se encuentra situada dentro del casco urbano de Mieres. En el pozo únicamente se continúa con las labores de desagüe, esta comunicado por el interior con el Pozo Figaredo de hunosa,  también cerrado y ubicado en la cercana localidad mierense de Figaredo. El pozo posee 5 plantas, comunicadas entre sí mediante un pozo vertical de extracción con castillete, acceso principal de la mina. Por el pozo circulaban 2 jaulas accionadas por una máquina de extracción de doble tambor desembragable, accionada por un motor eléctrico. Cada jaula tenía capacidad para cuatro vagones, en un único piso. La profundidad total del pozo es de 355 m, estando la 5ª planta situada a una cota de 135 m por debajo del nivel del mar. De las antiguas instalaciones del pozo se conservan varias de ellas, en distinto estado de conservación. Algunas de ellas forman parte del Parque temático sobre la arqueología industrial minera de Mieres y fueron rehabilitadas dentro del proyecto Rehabilitación del área industrial del Pozo Barredo y Mina Mariana. Las más destacables son su castillete construido con perfiles de hierro roblonados en 1941, el edificio de la máquina de extracción y conservándose la mayoría de la maquinaria de extracción, construida por la Casa Schalker Elsenhute, la chimenea, la bocamina del Socavón Barredo, en cuya fachada aparece la inscripción "GRUPO MARIANA 1920" bajo el símbolo minero del pico y la maza, en bronce, el edificio de los compresores y la subestación eléctrica, el edificio de las oficinas y la lampistería, que fue derruida en las obras del proyecto Rehabilitación del área industrial del Pozo Barredo y Mina Mariana. La liberalización del carbón a partir de 1959 conllevó la importación de carbón extranjero. Además el carbón comienza a sustituirse por otras fuentes de energía (electricidad y derivados del petróleo) con lo que la demanda de carbón disminuye. Importante también es la migración de los mineros asturianos a Bélgica y Luxemburgo, entre otros, en busca de mejores salarios, produciéndose una escasez de mano de obra cualificada. Todos estos factores produjeron una crisis en el sector hullero nacional y asturiano. Ante esta situación el gobierno actuó con el Plan de Desarrollo de 1963, subvencionando a las empresas, lo que no dió frutos. En Abril de 1966 las empresas Sociedad Metalúrgica Duro-Felguera, Fábrica de Mieres S.A., Industrial Asturiana Santa Bárbara S.A. Y Hullera Española S.A. proponen una concentración que será el inicio de Hunosa. Hulleras del Norte Sociedad Anónima (HUNOSA) pertenece al Instituto Nacional de Industria (INI), y fue constituida para absorver un conjunto de empresas del sector del carbón deficitarias. Se propone el recorte de entre 5.000 y 7.000 trabajadores de la plantilla a través de jubilaciones anticipadas, así como el cierre de seis explotaciones. Entre las principales explotaciones aportadas por las compañías mineras se encontraba el legendario Pozo Barredo perteneciente en aquella época a Fábrica de Mieres S.A. Foto: 9466.

Cine Esperanza en la calle Teodoro Cuesta hacia los años 60. Foto Alonso
http://www.lne.es
Sitúense en el Mieres de finales de los sesenta, en su momento demográfico más alto, sin problemas de trabajo y lleno de jóvenes, pero con pocas opciones para divertirse.
Para salir del tedio algunos grupos forman clubes que se reúnen los fines de semana a escuchar música, hacer guateques y ligar -cuando se tercia-, otros pasean arriba y abajo por Camposagrado, no se pierden la película dominical en alguno de los cuatro cines que estrenan programa cada fin de semana o siguen el fútbol o el hockey sobre patines que, por obra y gracia de Alfredo Visiola, cuenta aquí con un equipo de prestigio.
También hay minorías que practican la halterofilia, la natación o incluso que estudian esperanto. Y entre todos ellos, para que no falte de nada, existe un pequeño grupo obsesionado por el mundo del automóvil que, en cuanto tiene ocasión, se reúne en el taller de Pepe Fernández, «El Chapista», ubicado en la calle Dieciocho de Julio, que, siguiendo el ritmo de los tiempos, va a cambiar su nombre tras la muerte del general Franco para pasar a llamarse «Primero de Mayo».
Éste no es un garaje al uso. Como es lógico, su principal actividad consiste en reparar los coches de los clientes para sostener el negocio familiar; pero además alberga una tertulia apasionada, seguramente única en la Asturias de aquellos años, en la que se habla de carreras, pilotos, motores extranjeros y piezas imposibles, y que cuenta con la característica particular de que la conversación se completa con la práctica y el conocimiento de los motores, intentando fabricar en casa aquello que no se puede conseguir en el mercado habitual.

La operación del marqués de la Ensenada en el siglo XVII

Después de la gran redada (Art. actualizado)
El Marques de la Ensenada, Museo del Prado
La operación del marqués de la Ensenada en el siglo XVII para arrestar y erradicar de España a todas las personas de etnia gitana, consideradas maleantes 
  
Sin prisa, Ensenada fue despejando el camino hacia la “solución final”: oyó a los capitanes generales y a los intendentes de los arsenales





 http://www.lne.es
El nombre del marqués de la Ensenada recuerda inmediatamente al Catastro que se realizó siguiendo su consejo y que constituye la mejor fuente de información sobre la vida española en el siglo XVIII. Don Zenón de Somodevilla -que así se llamaba el aristócrata- fue uno de los personajes fundamentales de nuestra Ilustración y ejerció altos cargos de Estado en los reinados de Felipe V, Fernando VI y Carlos III, aunque sus ideas se desarrollaron sobre todo en el periodo fernandino.
Aquella consulta se realizó en los 15.000 lugares que se repartían por la Corona de Castilla con la intención de ajustar la recaudación a la realidad de cada territorio, exceptuando a las provincias vascas porque estaban exentas de impuestos, y es importante para los historiadores porque entre sus cuarenta preguntas incluía algunas sobre las características de cada lugar y de sus habitantes, con datos sobre oficios, rentas y propiedades e incluso el número de tabernas, mesones y tiendas de todo tipo que tenían a su disposición.

19 de mayo de 2015

El Santo Sudario de Oviedo (conocido también por pañolón de Oviedo)

EL SANTO SUDARIO DE OVIEDO. 
"Testigo elocuente de Cristo crucificado" (Art. actualizado)

http://webs.ono.com
En la Catedral de Oviedo  se conserva, con gran veneración del pueblo cristiano, el llamado "Santo Sudario", que según fuentes históricas bien documentadas llegó allí en los años de la invasión musulmana de España, procedente de la Catedral de Toledo. El Santo Sudario de Oviedo, según la tradición, fue colocado sobre el rostro de Jesucristo en el descendimiento de la cruz y hasta su definitivo entierro. Se trata de una reliquia directamente relacionada con la Sábana Santa de Turín, como comprobaremos en las páginas que siguen.  
El Arzobispo de Oviedo, con ocasión  del I Congreso Internacional del Santo Sudario, afirmó lo siguiente:
 
    "La devoción del pueblo cristiano a este recordatorio de la Pasión de Jesús es conmovedora. Como movidos por un poderoso resorte interior, miles de fieles cristianos vienen todos los años a nuestra Catedral para  recibir la bendición con el Santo Sudario y manifiestan de esa manera su profundo respeto por este tesoro religioso que hemos recibido de nuestros padres y que debemos conservar cuidadosamente, rodeándolo de la estima y veneración que nos merece este testigo elocuente de Jesucristo crucificado".

El Santo Sudario de Oviedo ha sido objeto de una exhaustivo estudio por parte de un equipo de prestigiosos investigadores españoles, coordinado por en Centro Español de Sindonología (www.linteum.com) . Entre otros, componían este equipo de investigadores  Don Jorge Manuel Rodríguez Almenar, Don José Delfín Villalaín Blanco, Don Guillermo Heras Moreno, Don Celestino A. Cano Tello, Don Felipe Montero Ortego, Don Jaime Izquierdo Gómez, Don Enrique Monte Vázquez, Doña María Socorro Mantilla de los Ríos Rojas, Don Vicente José González García, Don José Antonio Sánchez Sánchez, Don Ángel del Campo Francés y Don Enrique López Fernández
En las páginas que siguen vamos a aproximarnos y a conocer mejor el Santo Sudario de Oviedo, recordatorio de la Pasión de Jesús y testigo elocuente de Cristo crucificado.

18 de mayo de 2015

Mieres, el tramo de la antigua carretera general 630, Gijón-Adanero, desde "La Peña hasta La Villa"

Las dos millas de oro en la historia local

El Ayuntamiento de Mieres es obra del arquitecto Lucas María Palacio. Con el tiempo se le añade otro piso obra de Juan Miguel de la Guardia. El edificio tiene la fachada porticada con cinco arcos sobre pilastras, balcones con frontón triangular excepto el central que es curvo rematado en un templete con reloj y campana.  http://www.bibliotecaspublicas.es

Entre el caño de La Salud y el Barreo, una zona de actividad "explosiva"

Barrio de Oñón: Oñón es uno de los barrios mas antiguos de Mieres, junto con Requejo constituyeron la llamada Villa de Abajo. http://www.bibliotecaspublicas.es
http://www.lne.es
Ni el paseo de La Castellana en Madrid, ni Las Ramblas de Barcelona, ni el casco antiguo de Bilbao, pueden presentar una panorámica igual, históricamente hablando, como lo hacen las dos "millas" de oro, (tres kilómetros aproximadamente) de Mieres, desde el Caño La Salud al pozo Barreo, en cuanto a una actividad diversificada, responsable, productiva e inconfundible.
¿Se creen ustedes que me estoy pasando "tres pueblos" con esta afirmación tajante? Podrían ocurrir que el entusiasmo localista me llevase a tales conclusiones. Pero, viendo y observando los preliminares y directrices del libro que, dentro de unos meses, verá la luz, obra del investigador local José Antonio Vega, pido solo una lectura de estas líneas, como adelanto, y un análisis más o menos anticipado, para llegar a un resultado. Y si les parece a ustedes que se parte de una exagerada presentación, vayan por delante las más sinceras disculpas.
Tomando como periodo temporal los últimos cien años de la historia de Mieres y a modo de terreno elegido el tramo de la antigua carretera general 630, Gijón-Adanero, desde el Caño de la Salud, hasta el pozo Barreo, buque insignia que fue de una explotación minera en pleno casco urbano, el balance del estudio, a priori y con las consabidas ausencias que involuntariamente se pueden producir, es espectacular teniendo como termómetro de la realidad los distintos aspectos que conforman la vida de un pueblo.

16 de mayo de 2015

La historia del bosque de Muniellos "el mayor robledal de España"

Muniellos vio cómo se talaban sus árboles para emplear su madera en la construcción naval y otros fines. 
(Art. actualizado - ver video)
Entrada a Muniellos (Tablizas) hacia 1960. http://www.muniellos.es
Escondido en lo más profundo de Asturias encontramos el mayor bosque de roble de toda esta península ibérica, al naciente de Ibias y al occidente de Narcea se ubica este magnífico robledal considerado como el mejor conservado de Europa, resto de lo que fueron los bosques cántabros y astures hace unos cuantos siglos. Desde 1973 está prohibida la tala de sus árboles, los cuales fueron utilizados en el siglo XVI para reparación de las naves de la “Armada Invencible” que pudieron regresar de su incursión por tierras irlandesas, hoy es una Reserva integral formando parte del Parque Natural de las Fuentes del Narcea e Ibias, estando también declarado Reserva de la biosfera, permitiendo su visita a un máximo de 20 personas por día, debiendo de hacer una reserva si nuestra intención es recorrerlo.
Los troncos eran sacados con carros para terminar en el puerto de San Esteban de Pravia.https://apuntesdemontana.wordpress.com
Cuentan las leyendas que este bosque mágico está habitado por huestias, diañus, transgus, xanas y otros personajes de fábula, pero los únicos que se dejan visionar no con facilidad a las horas de ocaso y aurora solar, son corzos, rebecos, nutrias y jabalís, existen en la reserva como animales singulares osos, gatos montes, lobos y urogallos, pero con casi nula posibilidad de poderlos avistar o de cruzarnos con ellos. El origen de su nombre dicen que lo toma de las comadrejas, llamadas por la zona muniellas. Aquella «selva virgen» ubicada en el concejo de Cangas del Narcea que hasta mediados del siglo XVIII solo se usaba como lugar de pasto para el ganado vacuno y porcino y a la recolección de bellotas, se había de convertirse en aprovisionamiento maderero. Vinculado al mayorazgo de la Casa de los Queipo desde principios del siglo XVI, lleva a disputas con los lugareños, a los se les hacia pagar por el uso de las brañas, de los pastos y por la recolección de las bellotas para la sus cerdos. fue a mediados del XVIII cuando se inicio su aprovechamiento. En 1768 el rey Fernando VI ordena las cortas en este monte y los colindantes con destino al arsenal de El Ferrol dentro de un plan de regenación de la Armada. Claro que en aquel tiempo y en aquel lugar encontrar madera para construir navíos era menos difícil -revela el libro- que transportar ese material. «Las primeras labores se centraron en las vías de comunicación: por un lado, abrir una carretera desde Muniellos a la villa de Cangas del Narcea y, por otro, hacer navegable el río Narcea para bajar la maderas desde aquella villa al puerto de mar de San Esteban de Pravia», recoge el volumen, que da datos curiosos, como «las cinco varas de ancho de buena calzada» que requería la carretera o las «ocho leguas» en las que se actúo para limpiar el cauce del río. 1.251.220 reales era el presupuesto de la primera obra; la segunda, 1.650.463.

Historias inspiradas en las cuencas mineras asturianas

Un millón de gotas

Ernesto Burgos Fernández nació en Mieres (Asturias) el 7 de julio de 1957. Licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Oviedo (1979). Diploma de Estudios Avanzados en Arqueología Histórica («La romanización en las cuencas mineras del sur de Asturias». 2006)
Las historias inspiradas en las Cuencas están en auge, con autores como Laura Castañón, Fulgencio Argüelles, Alfonso Zapico y hasta el catalán Víctor del Árbol
Ilustración de Alfonso Zapico
http://www.lne.es
Parece que las Cuencas mineras son un buen escenario para la novela. Y además dan suerte a los escritores. No voy a hacer un listado de todos los que han situado aquí sus relatos a lo largo de la historia porque sería interminable, pero en estos momentos debemos congratularnos de que el éxito esté acompañando a nuestros autores. Tanto el consagrado Fulgencio Argüelles como la recién llegada Laura Castañón han conseguido convencer al público con personajes inspirados en los habitantes de estos valles y, por si fuera poco, el dibujante Alfonso Zapico, parte sustancial de estas Historias Heterodoxas desde que nacieron allá por 2005, se ha convertido en el referente de la novela gráfica española con su último trabajo "La balada del norte", donde recrea la revolución asturiana de 1934.

Fulgencio Argüelles y Laura Castañón editan sus obras con Alfaguara, cuya distribución llega hasta cualquier rincón de España y Zapico con Astiberri, que tampoco se queda atrás. Todos empujan sus libros con numerosas presentaciones y entrevistas que los convierten en conocidos del gran público, pero cuentan además con otra ayuda de la no pueden presumir muchos novelistas: los lectores satisfechos que se convierten en la mejor publicidad al ir recomendando sus trabajos a amigos y conocidos, que a su vez hacen lo mismo multiplicando las ventas.
El asunto no es nuevo. Por el motivo que sea, las épocas de crisis -y esta lo es- van asociadas a la buena literatura. Recuerden el siglo de Oro, con una España empobrecida y agónica que inspiró las mejores letras de este país, o las generaciones del 98 y del 27, influenciadas por el pesimismo y los cadáveres que llegaron desde el otro lado del mar cuando se perdieron las últimas colonias de lo que había sido un enorme imperio.

14 de mayo de 2015

La frustrada defensa contra los franceses del puente de Peñaflor Grado (Asturias)

Los ingleses vuelven a Grado
Franceses en la la guerra de la Independencia en Asturias 
Recuperar la historia de sus antepasados. Ésta fue una de las razones por las que el irlandés Brian O'Conner visitó a principios del año 2007 la localidad moscona de Peñaflor. 
Imagen muy antigua del Puente de Peñaflor en Grado (Asturias)
Brian es uno de los socios fundadores de la asociación Limerick Civic Trust, una organización privada sin fines lucrativos que reúne dinero público y privado para llevar a cabo diversos proyectos sobre esta localidad irlandesa y sus hijos más ilustres. 
Dentro de todas estas actividades lúdicas, culturales e históricas destaca la restauración con fondos estatales de un edificio victoriano del año 1830, vacío hasta el momento y que ha habilitado como museo. Allí se recupera la historia de esta ciudad y la de sus personajes, como es el caso de William Parker Carrol, fiero defensor del puente de Peñaflor durante la guerra de la Independencia en Asturias frente a las tropas napoleónicas. 
El fiero Carrol 
Y es que Carrol fue uno de los más importantes habitantes de Limerick, por ello es normal que en el museo habilitado por la asociación se encuentren todas sus pertenencias, que fueron donadas por su última descendiente con el objetivo de que no se perdieran en el olvido. Cuadros, medallas, condecoraciones, documentos de la guerra de la Independencia e incluso imágenes del puente de Peñaflor, ése que Carrol defendió con uñas y dientes a pesar de estar tan lejos de casa. 
Recogiendo enseres y recopilando documentos sobre el insigne William Parker Carrol, Brian O'Conner se percató del papel fundamental que este militar inglés tuvo en tierras asturianas durante la ocupación francesa. Una historia que le conmovió y lo hizo volver su vista hacia el pequeño núcleo moscón de Peñaflor, del que entonces solamente sabía de la existencia de un puente que cruzaba el río Nalón y que conectaba el suroccidente de la región con la capital ovetense. Una zona que quiso conocer de primera mano viajando hasta el lugar de la batalla. 

12 de mayo de 2015

Maximilano Arboleya y el intento de entendimiento con las organizaciones obreras

La desilusión de Arboleya 

(Artículos publicados en “La Nueva España” sobre Maximiliano Arboleya, escritos por dos autoridades en recuperación histórica en las cuencas mineras Asturianas como son: ERNESTO BURGOS y FRANCISCO TRINIDAD).Ver más sobre Maximiliano Arboleya en este blog:
  • El cura Arboleya y el marques D. Claudio. Un pulso entre católicos. (9 de marzo de 2013)
  • "El Carbayón", una publicación que se convirtió en el mejor ....... (19 de octubre de 2014)

Maximiliano Arboleya 
El sacerdote asturiano intentó acercar la Iglesia a los obreros cuando los sindicatos socialistas y anarquistas estaban en plena expansión
Ilustración de Alfonso Zapico
http://www.lne.es
Ya saben que me gusta recordar de vez en cuando a algunos personajes para que no se pierda su memoria, por eso vuelvo a hablarles de Maximiliano Arboleya, el cura asturiano que quiso acercar a la Iglesia católica hasta el mundo obrero cuando los sindicatos socialistas y anarquistas estaban en plena expansión. Lógicamente perdió aquella batalla, pero acabó sus días convencido de que la culpa del fracaso había sido de sus propios compañeros de credo que vivían cómodamente subvencionados por los poderosos mientras los trabajadores se iban alejando poco a poco de un cristianismo que la patronal manejaba a su antojo.
Arboleya nació en Pola de Laviana en 1870 y tras pasar por el seminario de Oviedo pudo concluir gracias a una beca sus estudios de doctorado en Roma cuando se estaba impulsando la doctrina social expuesta por el Papa León XIII en su encíclica Rerum Novarum.
Le apasionó aquella idea que defendía la creación de organizaciones sindicales industriales y agrícolas de carácter católico y viajó para conocer las que empezaban a funcionar en algunos lugares de Europa. Con la experiencia adquirida quiso reproducir en nuestra tierra lo que había visto y dedicó su vida a la organización de un sindicato donde los obreros cristianos pudiesen luchar por sus derechos sin tener que recurrir a los postulados de la izquierda atea.
Yo no sé si ustedes piensan lo mismo que yo, pero creo que la biografía de Arboleya tiene muchos puntos en común con la de Manuel Llaneza, quien al ser despedido tras la "Huelgona" de 1906 también se preocupó de conocer en su exilio el sindicalismo francés que luego le sirvió para la fundación del Sindicato de Obreros Mineros de Asturias.
De vuelta a casa, el sacerdote lavianés fue profesor del mismo seminario en el que había pasado su juventud y tanto desde el aula como en los artículos de prensa que publicó en Justicia Social, Asturias Agraria, El Zurriago Social y sobre todo El Carbayón, defendió sus posiciones frente a los socialistas, polemizó con los profesores laicos de la Extensión Universitaria y denunció la actitud de los sectores integristas de la propia Iglesia.
Eran demasiados enemigos para un solo hombre, aunque el verdadero peligro lo constituyeron los últimos, representados por los hombres del marqués de Comillas y la todopoderosa Compañía de Jesús.

10 de mayo de 2015

Las llamadas "enfermedades secretas" en el Mieres de la Guerra Civil

El látigo de Venus

Ilustración de  José Gutiérrez Solana, prostitutas
El papel de la prostitución y de las enfermedades de transmisión sexual en la Guerra Civil y el caso concreto de dos burdeles de la localidad de Mieres
Ilustración de Alfonso Zapico
Las enfermedades de transmisión sexual fueron un grave problema para los dos bandos combatientes en la última guerra civil. Por supuesto, los nacionales relegaron por simple discriminación a la mujer a la retaguardia, pero los partidos socialista y comunista tampoco las quisieron en el frente. En ambos casos se evitaba también el posible contagio venéreo entre las tropas mixtas. Por su parte los anarquistas, que no hicieron distinción de sexo en sus milicias, tuvieron que pagar las consecuencias. Es sabido que en la Columna Durruti encontraron acomodo muchas chicas salidas de los burdeles barceloneses y ante el avance de las enfermedades el jefe rojinegro tuvo que proceder a sanear sus tropas contradiciendo sus principios igualitarios.
Imagen de Prostíbulo

En tiempos de Franco, José María Gironella escribió que Durruti ametralló personalmente en la Estación de Bujaraloz a los homosexuales y las prostitutas de su columna; una información que luego se apresuró a recoger alborozado el panfletario Pío Moa, pero la realidad es que ni Bujaraloz tenía estación de ferrocarril ni consta que en el pueblo se haya fusilado a nadie por su condición sexual.
Lo que sí se hizo fue abrir allí una especie de dispensario antivenéreo y enviar a todas las mujeres de la Columna a pasar reconocimiento médico. El sacerdote Jesús Arnal, que seguramente inspiró el papel del actor Miguel Bosé en la película "Libertarias" recogió las palabras del mítico cenetista en su libro "Yo fui secretario de Durruti, Memorias de un cura aragonés en las filas anarquistas": "Habla con la gente de Transportes y manda todos los vehículos disponibles a las centurias. Que recojan a las milicianas, sin dejar ni una; que las lleven a la estación de Sariñena y que las facturen a Barcelona en vagones precintados. ¿Lo oyes bien? ¡Precintados!

9 de mayo de 2015

En la batalla de Espinosa (Burgos-España), en noviembre de 1808 desaparecieron 3.000 aturianos

Cuando Asturias perdió la batalla contra Napoleón
Sangre y fusiles para expulsar a Napoleón de España
En el año 2008 se cumplieron 200 años de los días en que unos 3.000 asturianos desaparecieron en Espinosa de Monteros (Burgos) y se sentaron las bases para que España sucumbiera ante Francia
Batalla entre españoles y franceses
Al norte de la provincia de Burgos, en la comarca de las Merindades de Castilla, se ubica Espinosa de los Monteros. Allí, hace poco más de dos siglos, franceses y españoles fueron enemigos y combatieron sin tregua durante el gélido mes de noviembre en este paraje burgalés de perfil escarpado. La batalla no fue la decisiva, pero sí contribuyó de forma relevante a que Napoleón y sus tropas consolidaran su dominio durante la Guerra de la Independencia. Seis años más tarde, el ejército galo tendría que devolver todas las plazas ocupadas, viendo así Napoleón cómo se reprimían los deseos de extender su imperio, aunque esa es otra historia. La batalla de Espinosa aconteció los días 10 y el 11 de noviembre de 1808. El ejército español -inferior de por sí en número (21.000 ante 25.000)- llegaba en unas condiciones lamentables. Las crónicas de la época así lo atestiguan, reconociendo que los españoles debían de enfrentarse, además de a sus enemigos, a la lluvia, el frío y el hambre.«Acosado el ejército por tantos males, pensábase que el general Blake no se aventuraría a combatir contra un enemigo más numeroso, aguerrido y bien provisto. Esperanzado sin embargo en que le asistiese favorable estrella, determinó probar la suerte de una batalla delante de Espinosa de los Monteros», cuenta el político e historiador ovetense José María Queipo de Llano y Ruiz de Sarabia, VII Conde de Toreno, en su obra 'Historia del levantamiento, guerra y revolución de España' (1848). En el ejército español, la presencia asturiana era amplia, con una división con 7.848 soldados capitaneados por Acevedo, Quirós y Valdés, según informan los partes de la época. Los Regimientos de Infantería de Candás y Luanco, Cangas de Tineo, Castropol, Grado, Lena, Luarca, Salas, Siero y Villaviciosa, además de la Milicia Provincial de Oviedo, participaron en la contienda, que se saldó con 1.348 bajas contabilizadas y más de 2.000 desaparecidos en combate.

8 de mayo de 2015

Mitología Asturiana, "mitos y leyendas" (y5)

Seres Mitológicos relacionados con el aire
Tambien denominado Ñuberu, es el señor de los rayos las nubes y las tormentas. 
Dicen de el que es de gran tamaño, con el rostro muy arrugado y grandes orejas. 
Algunos dicen que es tuerto que viste de modo desaliñado y que le gusta llevar un gran sombrero y madreñas. 
Nadie sabe a ciencia cierta donde vive este ser, aunque algunos aseguran que viene desde Egipto viajando encima de una nube y que se mueve a gran velocidad soplando. Cuando el Nuberu va a parecer se cubre todo de una espesa niebla y es recomendable, si estas a la intemperie, buscar un refugio para guarecerte porque seguro que habra tormenta. http://www.taringa.net
El nuberu: el señor de las nubes,tormentas y rayos
http://www.asturiasnatural.com
El Nuberu
Conocido también como ñuberu, nubleiro, renubleiro o Xuan Cabrita, según los lugares, el Nuberu es el genio conductor de la nube y la tormenta. Se dice que lleva el agua para los campos de los amigos y la piedra ( el granizo ) para los de los enemigos, y es capaz de arrasar cualquier cosa, incluso un bosque de carbayos centenarios, en una sola descarga. A pesar de su enorme poder destrucotr, se le puede exconxurar para impedir que descargue en las casas y los sembrados y enviarlo " a sierras peladas ", allá " donde ni el gallo canta ni la gallina cacarea, donde ni el arador ni el sembrador obtuvieron semilla ni nada es de nombrar ", según reza el viejísimo conjuro de la pizarra gótico-latina de Carrio ( Villayón ), datada en el siglo VII.
El Nuberu asturiano tiene nobles antecedentes en la mitología greco-latina. Así, en la Grecia clásica, adoraban a Zeus, el soberano de los hombres y de los dioses, que además de presidir el olimpo, provocaba la lluvia, lanzaba el rayo y el relámpago y dirigía las tormentas. Los romanos lo identificaron con Júpiter, señor del cielo, de la luz diurna, del tiempo atmosférico, del rayo y del trueno. Por su parte, los celtas adoraban a Taranis, dios del rayo y del trueno y protector de los guerreros, y los germanos a Wotan, dios del trueno que cabalga sobre las nubes. no pocos topónimos asturianos están relacionados con estas divinidades del rayo y el trueno cuyas denominaciones penetraron en distintas oleadas. Así, el pico Sueve ( Colunga ), la pena Sobia ( Teberga ) y piedra Xueves ( Somiedo ), derivados de Jovis ( Júpiter ); Tarañes ( Ponga ), Táranu ( Salas ) y Tarañosdiós ( Cangas de Onís ), derivados de Taranis; incluso, Godán ( Salas ), posible derivado de Wotan.
Al Nuberu asturiano se le describe de diversas, pero predomina la apariencia física de hombre barbudo ( de muy elevada o muy corta estatura, según los casos ), con la ropa chamuscada y cubierto con un sombrero negro de ala ancha, que a veces desciende a tierra etre la niebla y solicita algún tipo de alimento o ayuda a los pastores de los puertos. Es un ser agradecido y suele corresponder a la hospitalidad de los campesinos, bien auxiliándoles cuando por causa del servicio militar o por algún golpe de fortuna tienen que aventurarse por tierras de África - que es donde vive el nuberu asturiano - o bien librando sus sembrados de la tormenta o avisándoles para que recojan la cosecha antes de que descargue la nube.

7 de mayo de 2015

El primer camino de hierro del país estuvo en Arnao (Castrillón-Asturias)

La cuna del ferrocarril español

La siderurgia española, a lo largo del siglo XIX experimentó, aunque con comienzo más tardío y a un ritmo más lento y con menor nivel tecnológico que en otros países europeos, una evolución radical.

El hallazgo de raíles y de la caja por donde discurría y la documentación histórica disponible no dejan dudas: el primer camino de hierro del país estuvo en Arnao

Gaspar Melchor de Jovellanos
http://www.lne.es
Fue un visionario asturiano llamado Gaspar Melchor de Jovellanos quien en fecha tan temprana como 1789 recomendó dirigir la vista hacia Inglaterra, donde los industriales del país estaban empleando caminos de hierro y revolucionando con ello la rapidez y efectividad del transporte en las minas de carbón. Jovellanos describía con admiración las características de los carriles por los que se deslizaban con seguridad y rapidez las vagonetas y concluía con una advertencia que iba a caer nuevamente en saco roto: "Tales son los medios que toman las naciones ilustradas para asegurar a los efectos de su comercio una concurrencia segura y ventajosa".
Tal vez había en sus palabras algo de premonitorio, pues no deja de resultar admirable, casi un asunto de justicia poética, que la tierra natal de este ilustre gijonés se haya descubierto siglos más tarde como cuna del primer ferrocarril español y precisamente en un ambiente minero, el de Arnao, que Jovellanos visitó y recomendó mejorar en sus medios de explotación.
Antigua estación de ferrocarril
De alguna manera, el desarrollo de los ferrocarriles está muy unido en sus primeros episodios a las necesidades del transporte minero e industrial, al progresivo aumento de longitud de las galerías y a la creciente distancia que debía recorrerse o al intento de asegurar el desplazamiento de las vagonetas evitando que pudiesen salirse de su trazado o se desequilibrasen en las curvas pronunciadas. Las soluciones son antiguas, inspiradas en detalles como los surcos que dejaba en las calzadas el tránsito constante de los carros y fueron pasando con el tiempo de unos toscos modelos en madera que denominaríamos "maderocarriles" a su progresivo revestimiento mediante placas de madera robustecida o de metal que atenuaban la fricción de las ruedas y la presión de los vagones.
Pero en aquel tiempo que Jovellanos contempló en sus escritos, los sistemas de carriles estaban avanzando a pasos agigantados en Inglaterra y el camino de hierro o "ferro-carril", dirigido desde las minas hasta la profusa red de canales que se trazaban por todas partes, se habían transformado en el medio definitivo de transporte. Entre la última década del siglo XVIII y las primeras del XIX, distintos modelos surgen, fracasan o son sustituidos por otros ingenios más perfeccionados. Carriles de sección angular o en reborde como los diseñados por John Curr hacia 1787; carriles bautizados como de "vientre de pez" por el diseño ondulado de su base y que incluían ya la sección en T, empleados por primera vez hacia 1793 o 1794; otros inventos en los años sucesivos que reciben las aportaciones de los anteriores e incorporan mejoras.