29 de junio de 2015

La historia de las "Rebajas de Enero" en la ciudad de Oviedo (Asturias)

El "Gran barato de enero"

Carteles rebajas en Oviedo-1
La primera referencia data del año 1902, cuando el bazar Al San Luis comenzó a aplicar la estrategia importada de Nueva York y París. Los comercios ovetenses fueron pioneros en ofrecer rebajas para liquidar las existencias durante el primer mes del año
Carteles rebajas en oviedo-2
http://www.elcomercio.es.  La historia oficial, la más extendida y que cada año por estas fechas se repite, cuenta que el origen de las rebajas de enero, que ya ofrecen los comercios de la ciudad, nació de una disputa entre varios asturianos: entre Pepín Fernández, fundador de Galerías Preciados, y César Rodríguez y Ramón Areces, los creadores de El Corte Inglés. Los tres habían estado trabajando en los almacenes El Encanto, en Cuba, que llegaron a ser unos de los principales a nivel mundial. Allí habían aprendido los pormenores del oficio de comerciante. También las técnicas norteamericanas llegadas a la isla caribeña. Habían conocido de primera mano los beneficios de ofertar descuentos durante el primer mes del año. Así en los años 40, con la desatada competencia entre Galerías Preciados y El Corte Inglés, se habrían lanzado a ofrecer rebajas como arma dentro de su encarnizada batalla. Una fórmula que pasarían a imitar todos los comercios del país.

28 de junio de 2015

Juan Flores, el "saxo" mierense

El saxo mierense de grupos y solistas famosos
Juan Flores el "saxo" del grupo "Los Ilegales", el primero por la izquierda (lafonoteca.net)
Juan Flores ha acompañado a los intérpretes más destacados
Juan Flores, con algunos de los instrumentos de su colección de saxofones
He tenido y tengo una vida profesional muy gratificante, tanto en el aspecto musical de cara al público, como en el terreno pedagógico desde mi condición de profesor del Taller de Música de Gijón y también del Conservatorio de Lena". De esta forma define su curriculum Juan Flores, el "saxo" mierense de los más famosos grupos del momento y solistas de primera línea. Por pura lógica y partiendo de estas definiciones, se impone decir, de antemano, que su trayectoria fue y es excepcional, tanto como para un merecido tratamiento en nuestro espacio.
No es habitual que un novel opositor a músico inicie sus pasos a los cinco años -el más joven- formando parte, con su hermano José Antonio, de la escuela de educandos de la Banda Municipal de Música de Mieres y que a los ocho pase ya a erigirse como miembro activo del núcleo principal de la agrupación. Y nada menos que con el saxofón en las manos. Pero, como se suele decir, de "casta le viene al galgo". Y es que?
Juan Flores y su hermano José Antonio eran y afortunadamente siguen siendo hijos de Gregorio Flores, que se hizo con una gran popularidad como batería de la Orquesta Royal, una de las más significativas de Asturias y titular de varias salas de fiesta. El joven aspirante a virtuoso comenzó a dar clases nada menos que con Rafael Veses abiertamente conocido como "Valencia" por su procedencia y la gran categoría profesional que desplegó en el entorno asturiano donde alcanzó cotas de verdadera excepción, siendo fundador de la Orquesta Royal, miembro destacado de la Banda de Música de Mieres, y terminando como músico de la Orquesta Sinfónica de Asturias.

27 de junio de 2015

"D. Pedro Duro y los llamados hombres de hierro"

     Duro y sus amigos (Art. actualizado)
Pedro Duro Benito (n. Brieva de Cameros, La Rioja; 1811 - f. La Felguera, Asturias; 1886) emprendedor de la industria asturiana a mediados del siglo XIX y fundador de la primera gran siderurgia española y actual empresa Duro Felguera. Condecorado con la Orden de Isabel la Católica y la Legión de Honor del Gobierno francés, sus descendientes llevan el título de marqueses de La Felguera.
Seguramente su mayor potencial estribaba en el buen conocimiento que poseía sobre lo que estaba pasando en Europa
Ilustración de Alfonso Zapico

La zona no tenía nada de especial, era un ensanche de la vega en la que confluyen los ríos Candín y Nalón, entonces, a 24 kilómetros de Oviedo y a 37 de la costa gijonesa, y aunque allí se emplazaba desde hacía muy poco la pequeña factoría de Gil y Compañía, el lugar sólo contaba con un pequeño núcleo habitado en la parroquia de Santa Eulalia de Turiellos y algunas quintanas aisladas salpicando un paisaje de maizales y praderías que abundaba en felechos, de tal forma que algunos atribuían a este hecho el nombre de La Felguera. Sin embargo, fue el emplazamiento escogido por Pedro Duro, después de buscar por toda España, para fundar su compañía metalúrgica.
¿Por qué allí? Seguramente la razón estaba en las buenas comunicaciones, que permitían el transporte de mercancías por carretera y por el ferrocarril de Langreo, la tercera línea construida en España y la única de su época con ancho internacional, que había llegado hasta el valle un año antes, y lo otro venía de regalo: el agua y la hulla, un combustible ideal que abundaba como en ninguna otra parte, la caliza para emplear como fundente y el mineral de hierro, que podía llegar hasta el horno en un par de horas. En estas condiciones la empresa podía llegar a ser la primera del país y así se lo hizo saber a sus amigos y a los pocos asturianos que podían disponer en aquel momento del capital suficiente para invertir en el proyecto.

Asturias y el primer túnel bajo la sierra madrileña, túnel de Guadarrama (Madrid)

Lo que Asturias excavó del Guadarrama
Fue la primera infraestructura de peaje que se construyó en España. http://www.espinillo.org.Fuente: 
http://www.abc.es/fotos-madrid/20131211/cincuenta-anos-tunel-guadarrama-1511600393333.html
 
El 4 de diciembre del año 2013 se cumplieron cincuenta años de la apertura del primer túnel bajo la sierra madrileña, una obra en la que trabajaron centenares de mineros asturianos
Imagen de Rodrigo Álvarez.Vázquez
Rodrigo Álvarez Vázquez era picador en el pozo Fondón, en Sama de Langreo, y terminó picando la sierra del Guadarrama. Su historia, repetida varios centenares de veces, es la de los mineros asturianos deportados en los años sesenta del siglo pasado por orden del gobierno franquista y obligados a trabajar, entre otros destinos, en la excavación del túnel del Guadarrama, de cuya puesta en servicio ya pasa de cincuenta años. Álvarez, fallecido en el año 2000, fue uno de tantos. Uno de los centenares a los que Iberpistas, la empresa concesionaria de la autopista que atraviesa la sierra madrileña, mencionó en la conmemoración de las "Bodas de oro" del tubo que hace más de medio siglo obró el prodigio de rebajar en una hora la hasta entonces penosa comunicación entre la España del Norte y la capital. Del medio millar aproximado de obreros que abrieron paso, la mayor parte eran mineros procedentes de Asturias, aseguraba José Antonio López Casas, director general de la compañía entre 2008 y 2009.

26 de junio de 2015

Günter Grass (1927-2015), premio "Novel de Literatura" y premio "Príncipe de Asturias de las letras", en el "Pariso", en octubre de 1999

Aquella noche de sidras con Grass

Günter Grass "Soy un hombre sencillo..., salvo cuando escribo" http://www.dw.de
Günter Wilhelm Grass (Ciudad libre de Dánzig, 16 de octubre de 1927-Lübeck, 13 de abril de 2015). Relato de una cena previa a la entrega del premio "Príncipe de Asturias" en 1999 en la que el escritor mostró su lado más íntimo 
Grass, junto a su esposa, Ute, tomando sidra en un llagar de Oviedo. Günter Grass, el primer escritor en lengua no española en recibir el "Príncipe" de las Letras, habló en el teatro Campoamor de Oviedo de literatura e historia, vértices de su creación. Republicano confeso, Grass meditó hasta el último momento si debía mantener en el último párrafo del texto la frase "querido Príncipe de Asturias". Él mismo bromeaba aquellos días con el hecho de que en cuestión de unos meses dos monarquías -la española y la sueca- le habían concedido dos de los grandes galardones literarios: el "Príncipe de Asturias" y el Nobel. Al final, decidió mantenerlo y tras escuchar hablar a Felipe, ya en el hotel de la Reconquista, comentó: "Ahora sí que el Príncipe me es muy querido".  Grass volvió a Oviedo en 2006, con motivo del vigésimo quinto aniversario de la Fundación Príncipe de Asturias. Participó junto a Claudio Magris y otros intelectuales europeos en un coloquio sobre los medios de comunicación. "No contamos con una prensa libre porque existen demasiadas limitaciones", dijo. Y añadió: "Ha desaparecido la vergüenza, se puede mentir sin escrúpulos". Meses después, en agosto de 2006, con motivo de la publicación de sus memorias "Pelando la cebolla", declaraba en una entrevista que, en su juventud, había pertenecido a las Waffen-SS, temible unidad del Ejército nazi. "Yo siempre quise hablar de ello, contarlo, pero prefería mantenerlo dentro de mi encapsulado, hasta encontrar la mejor forma" Fuente: Pilar Rubiera http://www.lne.es
http://www.lne.es
Corría la noche del 21 de octubre de 1999 y Günter Grass estaba en su salsa. Relajado. Con ganas de hablar. Al día siguiente recibiría de manos de Felipe de Borbón el premio "Príncipe de Asturias" de las Letras, y antes de llenar su memoria de recuerdos gratos vinculados con Asturias quería hacer lo propio con el estómago de viandas locales. Nada de lujos, nada de oropeles. Sin etiquetas que estorbasen una cena íntima. Entre amigos, como sus editores en España y Alemania y el expresidente de Círculo de Lectores Hans Meinke. Sólo hubo una presencia ajena a ese círculo privado: LA NUEVA ESPAÑA.
El lugar elegido fue un llagar de Oviedo. A su lado, una presencia inseparable. Discreta y atenta: su esposa, Ute. Lo expresaba todo con la mirada. Sus ojos tenían a su marido tatuado. En ellos había admiración, complicidad, respeto. En fin: amor. Veamos qué come un genio como Grass. Tortilla de patatas. Cabrales. Menú potente. Y sidra, por supuesto. Espacio 1999: aún se podía fumar en los restaurantes. Grass no se separaba de su pipa. Tampoco de la risa. En las fotos daba la impresión de ser un hombre adusto. Sombrío incluso. A juego con sus novelas de sones amargos. Esa imagen se quebraba en las distancias cortas. Reía mucho. Con ganas. Una risa sobria pero insistente. Cuando se le entregó la caricatura que el dibujante Pablo García había hecho para el suplemento "Cultura" de este diario, el escritor alemán no se limitó a mirarla. Con sus largos dedos recorrió los trazos más importantes de su fisonomía sobre el papel e identificó al instante la pipa.

24 de junio de 2015

Los héroes de nuestra historia en la guerra de África en el año 1909

Una emboscada en Beni Sicar
La campaña de África, enfrentamiento de españoles con las tropas de Marruecos, (Melilla), año 1909 -1
El sargento Pedro de la Viesca y otros héroes del Principado que perdieron la vida en tierras africanas durante la guerra de Marruecos, ocurrida a principios del siglo pasado
Ilustración de Alfonso Zapico
http://www.lne.es
Muchos fueron los soldados que perdieron la vida en tierras africanas. El más famoso de los asturianos fue sin duda Luis Noval Ferrao, cabo del Regimiento de Infantería del Príncipe nº 3, con base en el cuartel de Pelayo, en Oviedo, quien cayó muerto el 27 de septiembre de 1909 por el fuego de sus propios compañeros a los que ordenó que tirasen sobre él cuando se acercaba en medio de la oscuridad rodeado de moros a su posición del Zoco de Beni Sicar.
Por su acción recibió la Cruz Laureada de San Fernando y un sinfín de honores a título póstumo. Pero aquella misma noche hubo más héroes para nuestra historia, ya que en el mismo lugar cayó horas más tarde otro sargento de la Montaña Central en una acción que también mereció ser destacada por lo excepcional de su valentía. Fue Pedro Casimiro de la Viesca Villar, nacido en San Pedro de Tiraña en 1884 y cuyo nombre se recuerda desde 1931 en una céntrica calle de Pola de Laviana.
Aquel año de 1909 se conoce sobre todo por la protesta popular que se inició el 26 de julio en las calles de Barcelona contra la guerra de Marruecos, la llamada "Semana Trágica", y por el acontecimiento que dio la razón a los revoltosos cuando apenas llevaban un día en las calles: la masacre de las tropas dirigidas por el general Pinto en el Barranco del Lobo, el 27 de julio, donde perecieron cerca de 300 reservistas que había salido poco antes desde la Ciudad Condal.
En respuesta al avance de la morisma el Gobierno respondió enviando más tropas desde los cuarteles peninsulares. En Oviedo el Regimiento del Príncipe se concentró en la estación de ferrocarril a principios de septiembre, arropado por los vecinos de la ciudad y los familiares de los soldados. Hubo música de gaita, canciones asturianas y donaciones de comida, tabaco y regalos que el Ayuntamiento quiso completar repartiendo una peseta a cada sargento, dos reales a los cabos y uno a los soldados.
Como los hombres iban acompañados por un enorme bagaje de armas, impedimenta y animales, para facilitar la subida del Regimiento por el puerto de Pajares hubo que fragmentar la expedición en tres trenes cortos donde se repartieron personas, mulos, caballos, munición, ametralladoras, material de campaña, instrumentos musicales y toda clase de bagajes.

23 de junio de 2015

Repaso a la trayectoria democrática del concejo mierense

El largo caminar democrático del concejo
Fotografía de la Avda José Antonio (hoy Calle Manuel Llaneza), forma parte de la colección de temática asturiana adquirida en su momento por el Ayuntamiento  de Mieres a la familia Calleja-Castañón.
Un repaso somero a la trayectoria de los seis alcaldes de izquierdas que dirigieron el Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Mieres es obra del arquitecto Lucas María Palacio. Con el tiempo se le añade otro piso obra de Juan Miguel de la Guardia. El edificio tiene la fachada porticada con cinco arcos sobre pilastras, balcones con frontón triangular excepto el central que es curvo rematado en un templete con reloj y campana.
Quizás haya sido Mieres, dentro del mapa asturiano, uno de los pueblos que con mayor profundidad y calado vivió los treinta y seis años que separan las primeras elecciones democráticas municipales a las celebradas recientemente. Su perfil de luchador le concedió la facultad de interpretar, a su forma y manera, el ya largo periodo, con presencia activa, inicialmente, de los primeros espadas del concierto político español.
El 19 de abril de 1979 se abría la veda tras la ya insostenible situación del país, presidida por los últimos albores de la época franquista, y accedía a la alcaldía de Mieres, Vital Alvarez Buylla, médico otorrino de profesión, de amplio estatus en los ambientes comarcales y regionales, que recibió el bastón de otro mierense de corte conservador, pero enraizado y reconocido por sus convecinos, tal es el caso de Cilio Losa.
Propaganda electoral del PSOE en las elecciones de 1983
Alvarez Buylla repitió cabeza de lista del PSOE, del que se consideraba adicto con adornos republicanos, alcanzando de nuevo la alcaldía pero esta vez con mayoría absoluta. Durante su largo mandato de más de cinco años ocurrieron hechos de relieve, como fue la manifestación multitudinaria en defensa de la reindustrialización con final ante el Ayuntamiento, desde cuyo balcón los políticos elegidos libremente se dirigieron a los participantes, menos el caso del portavoz de Alianza Popular, Enrique Postilla, también médico, quien hubo de esperar que se aplacasen los humos de los incondicionales del Movimiento Comunista, para tener también la posibilidad de lanzar su mensaje. Otro hecho destacado ocurrió la noche del 23-F, cuando Vital, acompañado de Portilla, de otro concejal socialista Abelardo Díaz y un informador local, estuvo en la alcaldía, esperando que el mensaje del Rey Juan Carlos I fuese emitido por TVE para tranquilizar la situación.

22 de junio de 2015

Ignacio Estrada, el arbitro mierese que expulso a 11 jugadores en un partido de fútbol en el año 1975

El desmadre futbolero y el hombre "vestido de negro"
S. D. Lenense de Pola de lena (Septiembre de 1979)
Un árbitro mierense expulsó, hace 40 años, a los once jugadores del Lenense  (Pola de Lena) en un partido contra el Figaredo (Mieres)
Juvenil del C.F figaredo, en el año 1972, en la localidad mierense de Figaredo
http://www.lne.es
El deporte comienza a tomar cartas decisivas en la vida e interés general de los mortales. Y el fútbol, como práctica reina, invade cualquier campo, no solo a nivel masculino, adulto o joven, practicante o aficionado, sino que inicia toda una loca carrera en cualquier capa social de la mayoría de los estamentos humanos, sin discriminación de sexos, edades ni fortunas. La fiebre está servida y cada vez adquiere mayores dimensiones.
En España, uno de los templos sagrados del balompié, el asunto se sale de madre, sobre todo cuando aparece en escena uno de los clásicos entre el Real Madrid y el C. F. Barcelona. A la altura del 2015, los Cristiano, Bencemá, Bale, Modric, Sergio Ramos, Pepe o Casillas, citando solo una representación, por una parte, y los Messi, Xavi, Iniesta, Neymar, Piqué, Rakitic o Luis Suárez por otra, se han hecho un hueco de permanente atención en tertulias vinateras, sidreras, de café copa y puro en terrazas, incluso en la tranquila estancia de un hogar cualquiera. Aunque se presente extraño e incongruente, asuntos de especial relevancia e influencia en el futuro de una sociedad con la actual crisis económica, el paro y otras consecuencias, (a la corrupción hay que echarle de comer aparte), parecen quedar relegados a un segundo plano, cuando la pequeña pantalla televisiva se viste de gala para retransmitir uno de esos furibundos choques, bautizados en ocasiones como épicos y que se presentan en un escenario cuya decoración, con miles y miles de docenas de seguidores, se asemeja a los grandes acontecimientos romanos de los gladiadores entre sí o cristianos contras las fieras.
Por otra parte está el movimiento económico que se desarrolla en torno al fútbol, con fichajes astronómicos, traspasos estratosféricos, operaciones de gran calado y todo un ambiente crematístico impropio de la realidad a nivel del suelo. Y ya situados en el terreno de juego, se descubre la figura principal de un personaje, auxiliado por unos ayudantes que, solamente, en algunos momentos, asumen cierto protagonismo. 

21 de junio de 2015

Antonio Raimundo Ibáñez (1749-1809), el marqués de Sargadelos, "Un hombre hecho a si mismo"

Más de dos siglos sin el marqués de Sargadelos

Retrato del marqués de Sargadelos atribuido a Goya
Antonio Raimundo Ibáñez, nacido en Santa Eulalia de Oscos, falleció, "linchado", el 2 de febrero de 1809. El empresario fundó el primer complejo industrial de Galicia, con altos hornos y fábricas de vidrios y porcelana
Estatua del marqués de Sargadelos en el Pazo de Ibáñez de Ribadeo.
Hace dos siglos -se cumplieron ayer-, Antonio Raimundo Ibáñez, marqués de Sargadelos, falleció, linchado, en la localidad lucense de Ribadeo. El empresario, natural de Santa Eulalia de Oscos, creó el primer complejo industrial de Galicia. Los cambios sociales que propició su revolución industrial parecen estar detrás de su muerte. Asturias y Galicia organizan este año actos en torno a su figura.
Se cumplen dos siglos del violento fin de la «revolución industrial» emprendida por Antonio Raimundo Ibáñez, marqués de Sargadelos, hijo ilustre del concejo de Santa Eulalia de Oscos, donde nació y donde se ubica el museo dedicado a su figura. Ibáñez falleció, linchado, el 2 de febrero de 1809. Supuestamente, la turba acabó con él por afrancesado, pero los historiadores apuntan a una venganza por sus logros: la creación del primer complejo industrial de Galicia, que supuso la introducción del capitalismo y la aparición de una clase obrera y de una burguesía. A lo largo de este año, coincidiendo con el bicentenario de su muerte, diversos actos recordarán la figura de Raimundo Ibáñez en Asturias, donde nació, y en Galicia, donde levantó su imperio y halló la muerte.
«Aunque supuestamente lo mataron por afrancesado -opina José Luis Díaz, presidente de la asociación Amigos del Marqués de Sargadelos-, fueron las envidias las que urdieron una trama contra él. El capitalismo que introdujo en la zona no gustaba a la nobleza ni al clero, era un sistema económico nuevo que dio lugar a la burguesía y a la clase trabajadora. Fueron cambios demasiado fuertes que acabaron injustamente con su vida», sostiene.
El marqués de Sargadelos inicia sus actividades mercantiles en el año 1773, cuando viaja a Cádiz e importa vinos, aceite y aguardientes, que distribuye en Asturias y otros puertos cantábricos. Sus primeros beneficios le permiten independizarse y, establecido ya en Ribadeo -su pazo es actualmente la sede de la Casa Consistorial de la villa-, decide ampliar sus actividades comerciales con la importación de materias primas y manufacturas.

20 de junio de 2015

La Valentía de los "combatibos asturianos" frente a las tropas de todo poderoso francés, Napoleón Bonaparte

Los asturianos enseñaron a Europa como se podía combatir a los franceses 
En el mes de mayo del año 2008 se conmemoraba en Asturias el doscientos aniversario de " La Guerra de la Independencia" contra los invasores franceses

"Ver artículo del blog: La primavera de 1809 en Asturias y la Montaña Central, de 4 de diciembre de 2012" 
http://elblogdeacebedo.blogspot.com.es/2012/12/la-primavera-de-1809-en-asturias-y-la.html
Historiadores del Re-creacionismo Histórico Cultural de Asturias (ARHCA), destacaban en mayo del año 2008, la gran valentía de los soldados asturianos que combatieron contra Napoleón, “descalzos, con una simple capa y muchas veces sin camisa”
Ilustración de Alfonso Zapico
Los historiadores Luis Manuel Rubio Sevares y Txema Ordóñez Fernández, miembros de la Asociación de Re-creacionismo Histórico Cultural de Asturias (ARHCA), se pronunciaron hace 7 años, (el lunes 26 de Mayo del 2008), en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA,  en una charla-conferencia:

“Prólogo a una declaración de guerra: Asturias frente a Napoleón”

En la mencionada conferencia expusieron las “valerosas” acciones que llevaron a cabo los valerosos  asturianos en la guerra de Independencia.
Rubio Sevares indicaba que aunque ARHCA se dedicaba de manera especial a la recreación histórica de las campañas de la época napoleónica en España, la asociación también está abierta a recrear períodos posteriores, teniendo como límite el año 1850. Así, durante aquellas fechas se recrearon actos como el levantamiento popular de Oviedo o la celebración del bicentenario de la declaración de la guerra contra Francia por parte de la Junta General. “Intentamos acercar la historia a los ciudadanos a través de imágenes, no a través de un libro, por mucho que nos pueda atraer, sino de forma más directa, viéndola”, manifestaba Sevares.
Imagen recreada de combativos civiles contra las tropas francesas
La asociación recreaba en aquellas fechas la unidad del Regimiento Provincial Militar de Asturias, que según los historiadores “se cubrió de gloria”, ya que de ella salieron oficiales y suboficiales para conformar el Ejército asturiano que destacó por su valor en todos los campos de batalla de la Península.

18 de junio de 2015

María Bernaldo de Quiros, la marquesa de Castel Bravo, "vivió siempre joven"

El álbum de la marquesa de Castel Bravo

La marquesa de Castel Bravo, en una imagen del año 2000
María Bernaldo de Quirós, fallecida a los 104 años en Madrid (España), atesoró grandes recuerdos del palacio familiar de Riaño, donde pasaba largas temporadas y en el que reposan sus restos 
María Bernaldo de Quirós, con su sobrina Fernanda Espinosa de los Monteros, en el palacio de Villa
Marquesa de Castel Bravo y Dama de la Real Maestranza de Granada, tía de doce sobrinos que la adoraban y mujer culta apasionada de la lectura. Estas son las tres caras que tenía Doña María Bernaldo de Quirós y Alcalá Galiano, fallecida el pasado 15 de mayo a los 104 años de edad en Madrid. Vivía en la capital del país, pero pasaba largas temporadas en el palacio de Villa (Langreo-Asturias). Era su lugar favorito, donde verdaderamente disfrutaba. El pasado 19 de mayo de 2015 (martes), fue enterrada en la capilla de la casona. Descansará allí por siempre.
María Bernaldo de Quirós y Alcalá Galiano nació del matrimonio de José María Bernaldo de Quirós y Muñoz (Mieres, 1871), marqués de Camposagrado, vizconde de la Dehesilla y primer marqués de Quirós; y Consuelo Alcalá Galiano y Osma, hija de los condes Casa Valencia. Fue la segunda de los hijos. Sin embargo, el primogénito de la familia, Iván Bernaldo de Quirós (vizconde de la Dehesilla), murió en el frente durante la Guerra Civil.
Fue un duro golpe del destino que María Bernaldo de Quirós supo afrontar. En las imágenes de su juventud aparece siempre con una sonrisa brillante. Huella, dicen sus familiares, de su jovialidad. Su hermana Galinda le dio seis sobrinos: Fernanda, Carlos (marqués de Valtierra), Jorge, Hugo, Galinda y Paz Espinosa de los Monteros y Bernaldo de Quirós. Su hermano, otros seis: Fátima (marquesa de la Isabela), Iván (marqués de Quirós), Cristina (condesa de Romilla), José María (conde Casa Valencia), Marta (vizcondesa de la Dehesilla) y María (vizcondesa del Pontón) Bernaldo de Quirós y Álvarez de las Asturias Bohorques.

17 de junio de 2015

El barrio de la Peña (Mieres), una víctima más del declive industrial

El barrio de La Peña intenta levantar el pulso del pasado
Vista General (imagen muy antigua), del Barrio de La Peña (Mieres)
El albergue de peregrinos, última parada en el viaje hacia Oviedo, en un área castigada por el declive industrial
La Iglesia de La Peña, al lado de la entrada principal de la iglesia, figura una placa y una sentida dedicatoria en recuerdo del sacerdote Nicolás Felgueroso
El barrio de La Peña y su entorno han sido unas víctimas más del declive industrial de Mieres, con dos inyecciones casi letales desde los frentes siderúrgico y minero. Sus posibilidades de "acercarse" a la capital, geográficamente hablando, quedaron en su día seccionadas, primero por la ubicación del lavadero central de Hunosa y más tarde por el nudo de enlaces de la llamada Autovía Minera. Contra ello hubo intentos de lucha pero nada fue posible lograr, ante la decisión de los poderes públicos y también los fácticos.
El asociacionismo, a través de la acción vecinal, tuvo un papel de primer orden a partir de los años setenta del pasado siglo. Su primer presidente fue Eustoquio Bustos hombre comprometido con la problemática de su lugar de residencia, comandando un equipo que supo secundar la visión de unas mejoras de exigencia elemental, logradas a golpe de convencer a los políticos de la nueva factura democrática.
El Coro del Cristo de La Peña
Papel importante jugó también el primer sacerdote tras la nueva división parroquial del entorno mierense. Nicolás Felgueroso llegó a finales de los años cincuenta procedente de Figaredo, donde había tenido serios problemas por su fuerte inquietud social a favor de los feligreses. El nuevo templo de La Peña, sustituto de la capilla bajo la advocación del Santo Cristo de la Misericordia, fue fruto de la nueva división parroquial de Mieres. Dentro del interés ciudadano, el nuevo párroco propició la construcción de cuarenta y tres viviendas sociales en cooperativa, para Rozadas, apéndice vital del barrio. También el edificio del que fue flamante colegio, hoy dedicado a otros menesteres, habla del impulso del sacerdote. A un lado de la entrada principal de la iglesia, figura una placa y una sentida dedicatoria en recuerdo de Nicolás Felgueroso, por iniciativa del vecino Sabino Alvarez Pazos, mientras que al otro lado se encuentra el conjunto escultórico dedicado a la figura del que fue primer alcalde democrático Vital Alvarez Buylla, otro hombre de Mieres enamorado de La Peña y propulsor de determinadas mejoras.

16 de junio de 2015

Las personas que llevaron la bandera de la información mierense a lo largo de los últimos sesenta años

La senda histórica de los corresponsales informativos
Mieres en los años 50 -60
Dos generaciones asumieron el papel hasta los años noventa
José María Pellanes.
http://www.lne.es
Las Cuencas mineras de Asturias y como consecuencia el concejo de Mieres, siempre estuvieron en el punto de mira de la información, por sus antecedentes históricos y el papel que jugaron posteriormente dentro del contexto socio-económico y político del pretérito español. De ahí que merezca la pena un repaso a los personajes y acontecimientos que asumieron ese protagonismo.
Dos se pueden considerar las generaciones que mantuvieron en pie la bandera de la información a lo largo de los últimos sesenta años. Por aquel entonces eran tres los periódicos asturianos con sede en Oviedo, que mantenían constante ligazón con las comarcas de la zona central a través de sus corresponsales.
Faustino F. Álvarez (Mieres 1950 - Oviedo 2014)

Precisamente el recordado periodista nativo de este municipio, Faustino F. Alvarez, escribía en LA NUEVA ESPAÑA de antaño, bajo el epígrafe de "24 Horas", y con el título de "Los Corresponsales", que eran "una especie de cable que los periódicos tienen conectado con la verdad, con la vena aorta de nuestros pueblos. Son los que pelean, los que tratan temas sencillos, los maravillosos peones de la brega diaria, la pluma imprescindible que cuenta aquello que si no es trascendental (aunque todo es relativo), es al menos el color y el olor de nuestra tierra".
Por la década de los cincuenta era Pedro Martínez corresponsal de "Región", Máximo Suárez en "La Voz de Asturias" y Luis Fernández Cabeza por LA NUEVA ESPAÑA. Constituían la primera generación de una etapa inolvidable. Con el paso del tiempo fue Pedro el primero en ceder el testigo a Laudelino Rodríguez "Tito". Posteriormente Máximo dejaba la corresponsalía en manos del que suscribe. Y ya en 1976 se repetía la operación por parte de Luis F. Cabeza quién también la cedía el relevo a este cronista. Mientras tanto "La Voz de Asturias" pasaba bajo la responsabilidad de Vicente González "Alvarez Bouza". Por su parte el semanal "La Hoja del Lunes" mantenía el hilo informativo a través de José María Pellanes. Queda un recuerdo para los fotoperiodistas a este nivel, caso de los hermanos Paco y Paquín, Jubar, Zapico, Alfer, Viejo y quizás otras aportaciones.

El asturiano Manuel Abad y Queipo, obispo electo de la diócesis de Michoacán (México)

Abad y Queipo, el obispo asturiano que excomulgó al padre de la independencia mexicana
Manuel Abad y Queipo (Villarpedre, Grandas de Salime, Asturias 26 de agosto de 1751 - convento de Sisla (Toledo), 1825)
Hace ahora 200 años, el cura Miguel Costilla se levantó contra el dominio español al grito de «¡Mueran los gachupines!»                              
El cura Miguel Costilla, padre de la patria mexicana, en un mural de Juan O´Gorman.
Fueron varios e importantes los asturianos que intervinieron en el proceso de independencia hispanoamericana, de cuyo inicio se cumple este año el bicentenario que están conmemorando varios países latinoamericanos. Baste recordar los nombres de José Tomás Boves (Boves era el segundo apellido de su padre, sus primeros apellidos eran Rodríguez y de la Iglesia y había nacido en el ovetense barrio del Postigo de Oviedo), el caudillo de los llaneros, que fue un apoyo decisivo para los realistas frente a los ejércitos independentistas en los llanos venezolanos; el del virrey de Perú José Fernando de Abascal, nacido también en Oviedo, que logró detener los primeros movimientos insurgentes en Quito y en Chile. Así como también el del general Jerónimo Valdés, nacido en Villarín (Somiedo), que participó al mando de las fuerzas realistas en la batalla de Ayacucho (1824), en la que la derrota de los realistas simbolizó el final del Imperio español en la América hispana continental. Pero quizá sea menos conocido el papel del obispo electo de Michoacán, Manuel Abad y Queipo, quien, ni más ni menos, excomulgó al cura y padre de la patria mexicana Miguel Hidalgo y Costilla, el promotor del denominado «grito de Dolores» (16 de septiembre de 1810), con el que simbólicamente comenzó la primera etapa del proceso de la independencia en el virreinato de Nueva España.
Hijo ilegítimo de un noble asturiano,  nació en Villapedre (Grandas de Salime) en 1751. Fue a la Nueva España acompañando al obispo fray Antonio de San Miguel. Concretamente a Valladolid, actual Morelia, y terminó siendo obispo electo de la diócesis de Michoacán. De ideología liberal reformista, Abad y Queipo fue crítico con la actuación de la Corona española en México y trató de mejorar la situación de los indígenas y las castas. Imbuido de las ideas de Campomanes y Jovellanos, identificó los problemas de la colonia y propuso en sus representaciones a la Corona y en sus cartas pastorales reformas económicas y sociales influidas por las ideas de los dos ilustrados asturianos favorables para los novohispanos.

14 de junio de 2015

El ovetense Luis Noval Ferrao, "El Cabo Noval"

La verdadera muerte heroica del cabo Noval
Postal dedicada al cabo Luis Noval, a quien el Ayuntamiento acordó dar el nombre de una calle en sesión de 8 de Octubre de 1909
El militar asturiano no llegó a ser hecho prisionero por los moros, pero aislado en una posición entre dos fuegos y con el riesgo cierto de morir, pidió a sus compañeros que disparasen sobre su propia posición al sentir al enemigo cerca
"El cabo Noval" Luis Noval Ferrao (Oviedo 16 de noviembre de 1887 - Melilla 27 de septiembre de 1909
Ya pasaron más de 100 años de su heroica muerte, la figura del ovetense Luis Noval Ferrao, el cabo Noval, ha vuelto a la actualidad. César González Antuña, habitual investigador de historias asturianas, ha optado por ir a su encuentro recurriendo a las fuentes a su alcance. Para ello ha acudido a las páginas de los periódicos de la época. Las circunstancias verdaderas de la muerte del cabo Noval, depuradas de los aspectos inexactos de las primeras versiones, quedan así fijadas para la posteridad
Luis Noval Ferrao nació en Oviedo, en la calle de Santa Susana, número 10, el 15 de noviembre de 1887. Sus padres, Ramón Noval Suárez y Perfecta Ferrao Sordo, eran naturales de Valdesoto y Piloña, respectivamente. Hizo sus primeros estudios en la escuela del maestro Manuel Santullano. A los 15 años los abandonó para dedicarse al trabajo de ebanista. En las Escuelas de Bellas Artes, donde acudía a clases nocturnas de dibujo natural obtuvo siempre sobresaliente.
Luis Noval era quinto del año anterior e ingresó en filas en febrero de 1909, destinado al Regimiento del Príncipe. Aprendió la instrucción el Campo San Francisco, en el Salón del Bombé. Quién iba a decir entonces que aquel bisoño soldado de gallarda figura, simpático, muy inteligente en los ejercicios tácticos, sería un futuro héroe de la patria, un mártir que sacrificaría su vida en un momento sublime de acendrado patriotismo.

12 de junio de 2015

La historia conservera de Asturias

Desde el siglo XIX los grandes conserveros de pescado han protagonizado un desplazamiento progresivo de su actividad en la cornisa desde el País Vasco hacia Galicia

“Los pescadores”, por Antonio Mengs

La conservera “Albo”  enlató durante más de un siglo (1895-2009) en Candás (Asturias),
se instaló en Candás en el año 1895 y se hacían muchas cosas artesanalmente, produciendo anchoas en salazón y escabeches, durante un tiempo fabricó en exclusiva bonito para la Península
trabajadoras candasinas de Albo en 1961,
Conservas Albo fue fundada en 1869 con el nombre de Albo y Arredondo en Santoña (Cantabria), uno de los puertos pesqueros de mayor importancia del litoral Cantábrico. Su fundador fue Carlos Albo Kay hombre singular de conocimientos polifacéticos, profesor de inglés, francés y matemáticas en el Instituto de Manzanedo del que llegó a ser Director.
A principios del siglo XX,  Albo desarrollo un notable aumento de su producción, debido principalmente a la conserva “Appertizada”, llegó a tener hasta once factorías implantadas a lo largo de los litorales Cantábrico y Atlántico, necesidad impuesta por la ausencia de la tecnología del frío y en consecuencia, aproximarse a los puertos con mayor aportación de pesca en fresco.
En Asturias los trabajadores/as de la centenaria conservera del concejo de Carreño (en torno a los 58), se temían lo peor cuando en un escueto comunicado de la dirección de la empresa Conservas Hijos de Carlos Albo, S.A., repartió  a los representantes de los trabajadores de manos del jefe de personal, un documento donde se informaba que la fábrica de Candás cerraría el 31 de julio de 2009, la factoría cesó la producción nacional y comenzó el trasladó a la planta de Vigo.
La actividad que dio progreso a la villa, y en la que Albo era el estandarte, llego a su fin, tras el anuncio de cierre de la planta, Candás ya no era lo mismo, había algo diferente en la villa, después de 114 años ya no estaba la fábrica de Albo en activo y eso haría a Candás más triste y desdichada.
Muchas cosas han cambiado desde que la firma cántabra de Albo y Arredondo echó anclas en Candás un día de 1895, Algo que había permanecido inalterado en la villa durante muchísimos años, la fabricación de latas de conserva,  ya no era algo habitual y cotidiano.

11 de junio de 2015

El salto desde las antiguas fraguas hasta la industria del hierro en Asturias

Entre la ferrería y la primera siderurgia
Fábrica de Mieres, hacia 1960
La llegada de inversores extranjeros provocó en Asturias el salto desde las antiguas fraguas hasta la industria del hierro, proceso que aborda un ciclo del RIDEA sobre los orígenes de una actividad básica
Grabado ferrería antigua
Entre la pujante actividad de las ferrerías asturianas hasta la Guerra de la Independencia y la instalación, a mediados del siglo XIX, de las dos grandes primeras factorías siderúrgicas en la región -en el valle de Langreo y en Mieres, respectivamente, a las que siguió pronto, en la costa, la Fábrica de Moreda y Gijón-, hubo un periodo intermedio, que es el objeto de un ciclo de conferencias que se celebraron (la primera tuvo lugar el pasado día 7 de mayo de 2015) en la sede del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), en Oviedo, coordinado por Luis Jesús Llaneza González.
Bajo el epígrafe "El comienzo de la actividad siderúrgica en Asturias, 1845-1850: un lustro para la historia regional", seis ponentes abordan la importancia de dicha etapa histórica en la industrialización de Asturias, tanto desde el punto de vista de la iniciativa privada como de la pública, a través de la Fábrica de Armas de Trubia.
[En el Museo del Pueblo de Asturias, en Gijón, los seis ponentes del ciclo de conferencias explicaron a “LA NUEVA ESPAÑA” la importancia que para la región y su posterior desarrollo industrial tuvieron los pioneros de la siderurgia. Las siguientes líneas son un resumen de las intervenciones de Juaco López Álvarez (director del Museo del Pueblo de Asturias), Rafael Pérez Lorenzo (exdecano y profesor de la Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales "Jovellanos" de la Universidad de Oviedo), Álvaro Álvarez Gascón (maestro industrial y jubilado de Arcelor), Luis Jesús Llaneza González (catedrático de Matemáticas y facultativo de minas), Ricardo Arias Sarasola (ingeniero técnico de minas) y José Luis Suárez González (licenciado en Derecho y jubilado de Ensidesa)].
Comenzando por el principio, Juaco López Álvarez, asturiano occidental, reseñó que los "antecedentes directos de las plantas siderúrgicas asturianas" hay que buscarlos en los vascos que "llegaron a Asturias en el siglo XV o a principios del XVI" y que son quienes pusieron en marcha las ferrerías, mazos y fraguas que en el siglo XVIII alcanzan su apogeo.

10 de junio de 2015

Oscar de Olavarría / Gijón (Asturias), creció potente y rotundo (y III)

La casa de don Óscar de Olavarría

La casa de don Óscar de Olavarría - 1
El maestro de obras Juan Bolado diseñó la mansión del naviero local a imagen de las existentes en los grandes puertos europeos

La casa de don Óscar de Olavarría - 2
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Al contrario de lo que hizo D. Melitón González, que esperó en su casa de «Las Figares» el que se construyera un dique en el Humedal para atender de «visu» sus negocios navieros, D. Óscar de Olavarría, que en su tiempo llegó a ser el gran naviero local, en cuanto tuvo ocasión trasladó su casa habitación de la calle Corrida a la dársena recién ampliada con el paredón de Liquerique.

Fue en 1873 cuando el naviero inició las obras de su nueva casa en la calle de S. Juan Bautista, que se señaló con el n.º 11. En ella, además de domicilio, estableció su escritorio, e inició la honrosa función de cónsul de Rusia. Se cuenta la anécdota de que desde este nombramiento, durante los inviernos usaba grueso gabán con cuello y solapas de auténtica piel de zorro de las estepas.
En 1862, año en que D. Óscar llega a Gijón, todavía la dársena local no era más que «una ratonera», al decir de uno de los capitanes de las líneas sevillanas que frecuentaban nuestro puerto, porque aquellos vapores andaluces, con una cabida máxima de apenas 500 toneladas, se veían obligados a fondear en la concha exterior, entre Santa Catalina y Torres, cosa que después de la terminación del «paredón» concedido por Isabel II, solo harían los grandes vapores y los primeros transatlánticos. En 1868, año de la Gloriosa Revolución, que se implantó con rugidos de cañón y al grito de «¡Fuera los Borbones!», figuró D. Óscar en el padrón de los revolucionarios «setembrinos», o sea, en lista de los «Voluntarios de la Libertad», que mandó levantar la Junta Revolucionaria.
En 1870, en estado civil de soltero, capitán de floreciente flota y contando ya como socios con los principales nombres de Asturias, entre los que se encontraba el del muy ilustre de D. José Caveda y Nava, tiene su primer hijo con D.ª Carlota González Solares, Emilio, que a los 31 años, poco después de regresar de Filipinas, donde contrajo matrimonio con una joven toledana, Elvira García del Rey Carnerero, fue elegido por los empresarios gijoneses su capitán para dirigirlos en la pugna que casi durante tres meses sostuvieron empresarios y clase trabajadora a propósito de la huelga que desencadenó la Sociedad La Cantábrica, propia de los obreros del puerto; pugna que después se extendió al resto de la industria y la construcción, y que terminó con la completa derrota de los «incautos» obreros: los promotores se vieron obligados a emigrar de Gijón, y los huelguistas de a pie a pedir el reingreso en sus industrias, sin conseguir ni el pretendido aumento de dos reales de salario, ni la jornada de las ocho horas, sino que con los salarios viejos, se vieron obligados a trabajar, cuando menos, diez, cuando no doce horas diarias.

9 de junio de 2015

Melitón González García / Gijón (Asturias), creció potente y rotundo (II)

El hombre que decía «la mar no guarda fiestas» 

Plano de 1920 del proyecto de la ciudad de Gijón que nunca se realizo entero
Melitón González García, empresario y naviero, participó activamente en el desarrollo económico del Gijón de mediados del XIX

Postes y cable aéreo en le Paseo marítimo de Gijón / www.fundaciontelefonica.com
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El Gijón expansivo de mediados del siglo XIX creció sobre tres pilares: la industria, el comercio y la navegación. Y esos pilares fueron arrastrados y colocados en posición de despegue por la fuerza del Ferrocarril de Langreo, inaugurado en 1852.
Dentro del ramo de la navegación brillaron con luz propia, entre otras, las casas de Melitón González primero, y la de Oscar de Olavarría, después; dentro de la industria local, por sobre todas, la casa de Anselmo Cifuentes, presente en todos los frentes, y la de Domínguez Gil, algo en la industria y mucho en la innovación mantequera; en el comercio, destacaron las de los mil Alvargonzález, que en esta villa han sido, y destacó la de Eduardo Martínez Marino y López, cuñado liberal del Olavarría republicano. Todos ellos, navieros, industriales, comerciantes, compaginaron con mayor o menor intensidad su dedicación empresarial con una fuerte vocación política, que en repetidas ocasiones les llevó a la casa consistorial, pero también a la Diputación Provincial y al Senado, en menor medida al Congreso de los Diputados...
Brilló durante años con luz propia, aunque hoy sea prácticamente desconocida, la firma naviera de Melitón González García, «Melitón González y Cª», que contó con capitales procedentes de «las américas» hechas por conspicuos gijoneses, como los Pola o el opulento Manuel Prendes, natural de una aldea de Perlora, y también con la presencia de gijoneses de solera como Manuel Velasco, Epifanio Alvargonzález, Bernardo de la Rionda, o Atanasio Fernández Luanco.
La casa donde Don Melitón tuvo su escritorio, casa como de campo que contaba con huerta, cochera y bodega, se situaba dentro de la vasta propiedad que le correspondió al naviero en la división que hizo con Ramón Pelayo de la histórica propiedad «Las Figares», que perteneció al Justo gijonés Gaspar Melchor, que fue a en una sola persona padre y madre de este pueblo, y que ambos adquirieron de los herederos de Domingo de la Fuente, el criado/mayordomo/apoderado de Jovino.

8 de junio de 2015

Gijón (Asturias), creció potente y rotundo (I)

Tiempo de vapores

Puerto antiguo de Gijón
El fallido proyecto de fusión de las históricas compañías navieras de Melitón González y Óscar Olavarría
Viajes con el vapor Barambio
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Mientras Gijón creció potente y rotundo; mientras que los grandes establecimientos industriales, de Gijón y La Felguera, importaron maquinarias y exportaron productos fabricados en sus talleres, y enviaron a puertos de toda España los carbones de sus minas; mientras que los comercios de todo género se abrían los domingos para no cerrarse en toda la semana; mientras los grandes almacenes de los«Agustinos» o de los Velasco, tragaban en sus bodegas de Abtao o de la calle Padilla, las bodegas enteras de los vapores que hacían «cola» para atracar en nuestro puerto, las grandes compañías navieras, sociedades en comandita, de Melitón González y Óscar de Olavarría, ganaron dinerales a espuertas.
El primero, Melitón, había comenzado su negocio naviero con un bergantín bautizado con el evocador nombre de «Habana». De la Habana vino su fortuna, a la Habana viajaba, una o dos veces al año, su bergantín construido en Bilbao, sobre 1858, cargado de jóvenes emigrantes en busca de fortuna, y con el bergantín habanero y la emigración asturiana, redondeó Melitón su fortuna. Y el «Habana», como le ocurrió en Avilés a la corbeta «Eusebia», se convirtió en Ribadesella, cuando ya era propiedad de una casa de aquel puerto, en el símbolo de la emigración del oriente astur a Cuba, hasta el punto de que el «Habana» figura en uno de los cuarteles del escudo de la villa del gran Argüelles.
Olavarría, por el contrario, comenzó su carrera de naviero «por cuenta ajena», junto a su padre, al servicio de Pedro Duro, como consignatarios del vapor « Adolfo», que para cubrir las necesidades de su «Fábrica de Hierros», había mandado adquirir el gran industrial. Vapor que llegó a Gijón en 1861, y que hacía el cuarto de los vapores de nuestro puerto. Cuatro años después, 1865, los vapores seguían siendo cuatro y los veleros veintitrés.

7 de junio de 2015

El ferrocarril minero del Peñón, Vegadotos y el Casar (Mieres)

El tren del Peñón 

Artículo documentado con un buen número de fotografías extraídas con su texto, de: "Revista de Historia Ferroviaria" 
Fuentes: Fernando Fernández Menéndez /Javier Fernández López (Revista de historia ferroviaria)

Los vestigios de un viejo ferrocarril minero. El llamado tren del Peñón, en el concejo de Mieres, era uno de estos ferrocarriles y a pesar de su temprano cierre, por sus peculiares caracteristicas resulta uno uno de los más evocados a la par de menos conocidos en esta zona minera.

D. José Sela y Sela (1881-1963), abogado, empresario y Alcalde  de Mieres entre los años 1923 y 1930 (considerado uno de los mejores alcaldes de Mieres), participó, como dueño, arrendatario o accionista en multitud de negocios mineros, metalúrgicos o de banca, tanto regionales como nacionales, entre ellos las minas del Peñón. Se convirtió en en yerno de Inocencio Fernández Martínez al contraer matrimonio con Amparo Figaredo Herrero, hija de aquél. Falleció en Madrid en 1963. Fuentes: Fernando Fernández Menéndez /Javier Fernández López
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El Tren del Peñón, en el concejo de Mieres, realizaba un recorrido que podía dividirse en tres partes. Una primera desde las minas del Casar hasta la plazuela de Cuevas sobre el reguero del Cadabal, otra que continuaba desde este punto por la ladera izquierda del valle de San Juan hasta llegar a las proximidades de Mieres y una tercera que discurría como tranvía hasta la estación del Ferrocarril del Noroeste (línea de vía ancha de Pola de Lena a Gijón). Transportó el carbón de las minas del valle de San Juan, ubicadas en el Peñón, Vegadotos y el Casar, explotadas por las diversas empresas que se fueron sucediendo en su propiedad: J.Bertrand y Compañía, Manuel Fernández y Compañía, Minas del Peñón, Sociedad Minera del Caudal y del Aller y Minas Tres Amigos. La empresa J.Bertrand y Compañía que explotaba las minas del valle del Cadaval transportaba los carbones en carros hasta Mieres y para facilitar este transporte inició los trámites para la construcción de un ferrocarril.
Detalle de la locomotora del tren minero del Peñón, junto al Colegio de las Dominicas en uno de sus viajes en los años 50 del siglo XX

En un primer momento el ferrocarril llegó solamente hasta la zona de Pedrova, y desde ahí en carros hasta los cargaderos, pero evidentemente ese no era el destino final. La intención era llevarlo hasta la cabeza de la nueva carretera a la estación cuya construcción había finalizado el 15 de junio de 1877. El proyecto se enfrentaba al problema técnico motivado por el desnivel de 65 metros existente en la zona de la Pasera entre la parte alta, donde se aproximaría el ferrocarril y la parte inferior, correspondiente a la zona urbana donde comenzaba la nueva carretera a la estación.