29 de abril de 2015

Santiago Jaraba Leal (Kaniska), el prestidigitador andaluz que se enamoró de está tierra

Kaniska, el mago cordobés que se enamoró en Turón

Cartel anunciador del mago "Kanisca" en los últimos años

El prestidigitador andaluz, estrella del circo, tuvo unas jornadas de magia en su honor en Mieres

Antigua postal  (foto del mago Kaniska), misterio, con autógrafo y firmada. Años 60
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Se ve, se descubre a primera vista, que en el ambiente familiar, representado por sus hijas Marta y Nieves, se respira admiración y un gran cariño por su padre, el prestidigitador cordobés que se enamoró en Turón y se enamoró de esta tierra, hasta el punto de quedarse para siempre sin abandonar su querida profesión y dejar sentada, con su mujer Nieves, la semilla de otros dos hijos, esta vez varones, Andrés y José Luis.

Eran tiempos de los años cincuenta cuando Santiago Jaraba Leal, en el DNI, pero "Kaniska" como nombre artístico, viajaba por toda España con el circo del padre de Ángel Cristo, al igual que lo había hecho con el espectáculo de Manolita Chen o el Circo París, habiendo conocido a otros grandes de la "pista" como los hermanos Tonetti e incluso al superfamoso Andrés Pajares que por aquel entonces figuraba en nómina como payaso. Dentro de una de estas sus giras recaló en la localidad mierense de Turón, concretamente La Cuadriella, donde se montó una parte del tinglado circense y, como si de una de sus magias se tratara, se encontró de frente con Nieves, joven de diecinueve años, buena moza de las que destacaban, y nuestro Kaniska quedó prendado de la asturiana, de la mierense, hasta el punto de que, poco tiempo después, sentó sus reales en la comarca, contrajo matrimonio y siguió con sus artes y trucos de prestidigitador e ilusionista, por cuenta propia, pero esta vez bien secundado por una esposa y una prole que en muchas ocasiones le acompañaban durante sus giras. Y nació para Mieres, las dos cuencas mineras del Caudal y Nalón, Asturias y muchas capitales del norte de España el gran Kaniska.
Kanisca en una actuación
Cuenta la historia que, aparte de ser, posiblemente, uno de los grandes artistas del momento, trabajó, como se suele decir, "a destajo" para sacar a su familia adelante, dándose notas anecdóticas como el hecho de que su hijo Andrés nació en Murcia, y el más significativo de que a su hija Marta, la mayor, se la quisieron comprar un matrimonio muy poderoso en cuestión de dinero, para la cual le ofrecían un establecimiento-bodegón y unos cuantos millones de pesetas. Pero Kasinka y Nieves no podían ni querían desprenderse de sus cachorros y renunciaron a la operación sin más contemplaciones.

28 de abril de 2015

Santa María de Bedones, un templo "singular"

Bendones, la iglesia al revés

Vista de Bendones, con su pórtico central y el campanario.

Datada en el siglo IX, en época de Alfonso II, y rescatada de la ruina en la década de los 50, Santa María es un templo singular por historia y arquitectura

La ventana trífora de la fachada este del templo.
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Santa María de Bendones es una iglesia de pueblo. Parece una obviedad, pero en el entorno rural hay iglesias e iglesias. A Bendones la acompaña el fluir del agua de la fuente cercana, el cacareo de las gallinas y el ladrar de los perros; sonidos de huerta, tertulias vecinales y casinas con ropa tendida y corredores al sol.

Y una historia singular, a siete kilómetros de Oviedo. Recuerda Tilde Fernández que a ella le tocó hacer la primera comunión en el templo prerrománico aunque la iglesia estuviera poco menos que en ruinas. Tilde tiene 68 años aunque aparente muchos menos, así que conoció Santa María de Bendones antes de que Joaquín Manzanares lanzara a mediados de la década de los cincuenta un grito de auxilio para salvar lo que la guerra civil, pero también la postguerra, larga y pobre, se habían encargado de destruir.

A Santa María de Bendones le queda muy poco de Prerrománico. Manzanares la encontró quemada y destruida, y el omnipresente Luis Menéndez Pidal se encargó a finales de los cincuenta de una reconstrucción en la que -dicen- puso más imaginación de la cuenta.

Bendones fue levantada en algún momento del siglo IX, bajo el reinado de Alfonso II el Casto. Son suposiciones, aunque fundadas. Alfonso reinó entre 791 y 842, año de su fallecimiento. Fue el rey que consagró la iglesia de Santullano, con la que Bendones parece tener algún parentesco. Lo que es seguro es que el templo está levantado en el año 905 porque así consta en un documento de Alfonso III, quien reinó entre los años 866 y 910.

Templo probablemente vinculado al Camino de Santiago. El pórtico triple, con dos estancias a ambos lados de la entrada central, sugiere un lugar sagrado de pernocta para los peregrinos. Algo parecido ocurre en el conventín de Valdediós.

27 de abril de 2015

Los viajes en diligencia por Asturias y a Madrid, hasta principios del siglo XX

Arrieros, recuas y posadas

Entre las particularidades de las diligencias estaban los correajes de cuero por debajo de la estructura, a manera de suspensión, que le daba cierta comodidad.
El viaje en diligencia por la Asturias de aquellos años distaba mucho de ser cómodo, la comida en las estaciones no solía ser buena, la lluvia constante, el lodo y el polvo eran intolerables, y durante las noches los viajeros dormían en las posadas, corrales o al aire libre. 
Recua de mulas y diligencia dirigiéndose a Cangas de Tineo desde la zona central asturiana. caminorealeitariegos.wordpress.com
El final de las rutas de diligencias llegó entre 1890 y 1915 con la inauguración del servicio de autobuses.
La vida de las posadas asturianas de antaño era pintoresca, aunque algunas veces pobre e incómoda. Ventero ladino, pero servicial, mozas generosas en lo suyo, mozos de paja y cebada llenos de marrullerías: todos pendientes siempre de la propina; tipos que han sido muchas veces citados en una literatura de costumbrismo convencional, que no siempre respondía a las realidades.
Arrieros y viandantes del común se amontonaban en las amplias cocinas de inmenso lar (llar y char, en asturiano), donde en los escaños , mesas y banquetas toscamente labrados , los "tayuelos" , tenían lugar animadas tertulias en las que se cambiaban noticias nuevas o se recitaban , una vez más, viejas leyendas y romances.

Animación al Alba.
Se dormía generalmente en las cuadras y cocinas, entre montones de heno y sacos de paja y cebada; unos candiles iluminaban la escena y a veces se apagaban para facilitar un episodio erótico entre el viajero galán o dadivoso y la moza servicial, como la Maritornes cervantina. Muchas comidas se hacían en común, cada uno con su cuchara de palo sacando directamente con ella la vianda de la olla donde había sido guisada.
Sólo algunas posadas de los caminos reales importantes tenían habitaciones con camas completas arregladas; eran para los viajeros ricos que montaban caballo propio y llevaban también criado o criados ecuestres. 
Pasajeros de diligencia llegando a una posada http://www.cervantesvirtual.com
En el lar barboteaban los grandes calderos colgados de la gramallera o se freían las truchas o la magra (Carnes), en amplias sartenes de asas, sobre los tréboles. De escarpias fijadas en la pared se colgaban mantas, capotes, escopetas, espadas y trabucos. En algún rincón sobre humilde mesa, se podía jugar a las cartas y generalmente los jugadores daban grandes puñetazos sobre el tablero al sacar los triunfos.
La vida de las posadas se animaba singularmente al atardecer y al alba. A esa hora proseguía el viaje de la recua bajo el sol ardiente o entre la niebla lechosa o la lluvia insistente y monocorde. Todos se cubrían con sus capotes de capucha, arrebujándose en sus mantas o bajo los lienzos encerrados; algunos, ya en los últimos tiempos desenfundaban gigantescos paraguas de telas chillonas, rojas o amarillas.

En determinadas épocas de guerras civiles y trastornos o en lugares donde se sabía que operaban bandoleros, las gentes iban con temor y recelo, y los valientes acariciaban los trabucos, escopetas o pistolas de arzón. Pero no eran frecuentes los asaltos a recuas numerosas, pues los bandoleros solían rehuir los posibles combates. Por eso, en esas circunstancias, los viajeros y arrieros solían esperarse unos a otros y unir sus recuas y caballerías, formando caravanas a veces de más de cien personas y animales; ello daba seguridad al camino, pero aumentaba las incomodidades de la posada, adonde entraba de repente tal multitud.

26 de abril de 2015

Basilio Cosmen Adelaida (y II)

"En la escuela de Caleruega hay doce niños, y ocho de ellos, son búlgaros"

Padre Basilio Cosmen
"En Puerto Rico se creó el Movimiento Juan XXIII para personas que vivían en el vicio o que no estaban casadas"
Movimiento Juan XXIII, Retiro de Hombres 12. Catedral Santiago Apóstol Fajardo, Puerto Rico

Representante de Terry
"A los alumnos del colegio de Oviedo procurábamos darles mucha libertad religiosa, sin imponerles nada, pero siempre se les orientaba lo más posible. Fuera del colegio tuve poca relación con la ciudad. Sí salía a ver a mis familiares, por ejemplo, a mi padrino Basilio González Cosmen, que me parecía muy famoso porque era el representante del coñac Terry y hacía muchas promociones, y hasta había un trofeo Terry de fútbol. Y mi hermano Pepe ya se dedicaba a la empresa, cogiendo la línea de mi padre, Cangas-Villablino, y ampliándola a otros pueblos como Cerredo o a la línea por Somiedo hasta Oviedo. También hubo alguna línea en Grado y comenzaron las relaciones con Alsa, que era de unas familias de Luarca. Y llegó un momento en el que al ver que mi hermano era muy creativo y muy motivador se fusionaron y empezó a trabajar en Alsa. Creo recordar que en mi último año en Oviedo coincidí con el padre Valdés, un dominico destacado, de categoría, entregado, orientador, un hombre que sabe transmitir ideales y que ha hecho al equipo de hockey varias veces campeón de España".

Instituto Laboral
"En un momento dado se inaugura la Virgen del Camino como Escuela Apostólica de los Dominicos y Corias queda vacío. Pero hubo la idea de crear allí el Instituto Laboral y allá me fui destinado al cabo de unos años. Era muy interesante porque se trataba de dar el Bachillerato y además había talleres de electricidad, de madera y de metal. De allí salían los muchachos haciendo torno, fresa, trabajos en madera o manejando la electricidad. El instituto se hizo con el apoyo de la Diputación y en principio la Formación Profesional iba a ser en agricultura, pero resultó que la mayoría de los estudiante (unos 500, becarios casi todos) venía de las cuencas mineras y les interesaba más la electromecánica. Como la mayoría eran internos, se hacia una amistad con ellos tremenda, y en Corias, como en Oviedo, tenemos todos los años una reunión de antiguos alumnos. También sucedía que muchos alumnos de Corias pasaban después a la Universidad y hubo varios que estudiaron Medicina o Ingeniería. En Corias fui prior nueve años, en periodos de tres y elegido por los frailes de la comunidad".

25 de abril de 2015

Basilio Cosmen Adelaida, dominico (I)

"Cuando falleció, fue un gran consuelo ver la simpatía hacia mi hermano Pepe Cosmen"

Basilio Cosmen, junto al pozo que señala el lugar de nacimiento de Santo Domingo de Guzmán, en Caleruega [Burgos].
"Volvería a ser dominico sin dudarlo, y a mucha honra; es de las cosas grandes que se pueden ser en el mundo, un ideal extraordinario que te obliga a ser lo más bueno posible e intentar que los demás lo sean también"                    
José Francisco Cosmen Adelaida. (Pepe Cosmen)

Caleruega, con 500 habitantes, a mil metros de altitud y con Burgos capital a 80 kilómetros al Norte, fue ruta en el destierro del Cid Campeador y el lugar donde aseguran que se conserva la bodega más antigua de la Ribera del Duero, atribuida a Alfonso VIII, que reinó en Castilla entre 1158 y 1214, intervalo de años en el que nació el calerogano más universal, Santo Domingo de Guzmán Garcés (1170-1221), fundador de la Orden de Predicadores, los Dominicos. Precisamente en esa cuna de la orden dominicana vive desde 1991 el asturiano Basilio Cosmen Adelaida (Leitariegos, 1932), que dicta sus "Memorias" para LA NUEVA ESPAÑA en esta primera entrega y en otra más, mañana, lunes. Basilio Cosmen, hijo de arriero y comerciante, ingresó en el convento de Corias a los 10 años y más tarde tomó el hábito para hacer el noviciado y estudiar Filosofía y Teología. Ya como sacerdote, sus destinos han sido el colegio de Oviedo, el Instituto Laboral de Corias, Puerto Rico y Caleruega. Hace poco mas de un año -el 1 de diciembre de 2013-, fallecía en Oviedo su hermano Pepe Cosmen, el forjador del Grupo Alsa y la persona más conocida de su familia. "Fue muy triste e inesperado para mí, pero me consoló ver en su velatorio y funeral la simpatía y cariño de Asturias hacia mi hermano". Basilio Cosmen asegura en el presente que "volvería a ser dominico sin dudarlo, y a mucha honra; es de las cosas grandes que se pueden ser en el mundo, un ideal extraordinario que te obliga a ser lo más bueno posible e intentar que los demás lo sean también". 

La singularidad en arqueología industrial del poblado minero de Bustiello

Bustiello, joya del patrimonio industrial

El poblado de Bustiello en los años 20

El poblado minero tiene, posiblemente, unas características que lo hacen único

fotografía histórica de la procesión de Santa Bárbara
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Finales del siglo XIX. El carbón, en la cuenca del Caudal, al igual que la del Nalón, abre sus enormes posibilidades para el gran capital privado que no duda, ni un segundo, en iniciar un periplo de cerca de cien años, con vistas a su extracción, comercialización y por añadidura pingües beneficios que quedan a la vista de cualquier observador, por las señales significativas que acompañan tales operaciones.
Unidos por una misma vena subterránea, fructífera y bien estudiada, los concejos Mieres y Aller, ofrecen una de esas claras alternativas que no tardan mucho en ser objetivo de deseo por cuenta de lo que habría de ser uno de los grandes explotadores de la comarca. Desde la vecina provincia cántabra, llega el santo y seña del holding del primer Marqués de Comillas, don Antonio López, pero con la particularidad que lo hace con la intención de abastecer de mineral el conjunto de sus empresas. Con ese fin adquiere la mina denominada La Montañosa aunque, al cabo de unos diez años decide fundar la Unión Hullera Española, ya en franca decisión de entrar, también, en el mercado español y más tarde en el internacional.
Sin embargo existe una peculiaridad especial y diferenciada del resto de las empresas que asientan sus reales en el resto de la cuenca. A pesar de que la mayoría toma sus medidas para el asentamiento humano de trabajadores y familias, la Unión Hullera lo hace ya, con el carácter paternalista del segundo Marqués de Comillas, don Claudio López, segundo hijo varón del anterior por el fallecimiento del primero, a quién le correspondía en herencia paterna, la titularidad de las empresa. Todo ello a pesar de que Claudio, con demostrada vocación religiosa, tenía la intención de convertirse en sacerdote. Sus obligaciones sucesorias le impusieron el deber a cambiar el rumbo, aunque siguió siempre una línea de actuación muy centrada en la acción del cristianismo. De ahí la orientación paternalista de sus decisiones posteriores.

23 de abril de 2015

Los antiguos Monasterios del Occidente (suroeste) asturiano

La Asturias de los monasterios olvidados
Monasterio de Corias en Cangas del Narcea
Hoy, estimados lectores, vamos a descubrir la historia de los antiguos monasterios olvidados en el suroeste asturiano
El claustro procesional del Monasterio de Corias, donde resalta una gigantesca Araucaria traída de las Américas por los dominicos
por Silvia Castellanos (http://www.jotdown.es)
Esta región, como toda Asturias, es verde y frondosa, pero también es negra, negra como la antracita que guarda en sus entrañas. Esta antracita hizo que la minería del carbón se desarrollara sobre todo en la segunda mitad del siglo. XX y que a su vez desarrollara económicamente esta zona. Quizá esa actividad fue la que ocultó esta región a ojos de los viajeros y turistas. Hoy que la actividad minera languidece es un buen momento para conocer esta Asturias tan asturiana.
Pero la minería, presente desde tiempos antiguos, no es la única que ha tallado estos paisajes y a sus gentes. En el siglo IX un hallazgo a casi trescientos kilómetros también los esculpiría. La aparición de la tumba de Santiago apóstol fue importante para todo el mundo cristiano, sí, pero lo fue especialmente para esta Asturias, sobre todo en el principio. El propio rey Alfonso II el Casto cuenta como primer peregrino y fue el promotor del primer templo en Compostela. La rivalidad entre Oviedo y Toledo por detentar la primacía de la Iglesia hispana hizo el resto. Desde Oviedo se promovió y fomentó la peregrinación pues era una forma de darse relumbrón en una época en la que las reliquias eran sinónimo de estatus y dinero y, por tanto, de poder. Y la Cámara Santa de Oviedo y el sepulcro de Santiago llevaban las de ganar. Tanta importancia tuvo este ir y venir de gente de toda Europa que ya en el año 1222 el rey Alfonso IX de León otorgará un privilegio mediante el cual se ordena que la ruta desde El Salvador «vadat per populationem mean de Tineo», es decir que la ruta desde Oviedo vaya por Tineo y por el monasterio de Obona para continuar por Allande. Pero esta ruta ya se venía haciendo mucho, mucho tiempo antes de este privilegio real. Recuerden el dicho popular y entenderán el peso que para estas tierras tuvo el Camino: «Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y olvida al Señor». Y el trajín y el fervor religioso trajeron de la mano a los monjes benedictinos que recibieron privilegios y concesiones para levantar monasterios y hospitales. Estos monjes, con suora et labora, roturaron las laderas de estas montañas y plantaron la vid, tan necesaria para los oficios religiosos y para el espíritu.

22 de abril de 2015

En el Racing de Mieres (ahora Caudal Deportivo), no existieron profesionales, ni inadecuados

En el año 1921, tuvo lugar un conflicto entre Sporting y Racing de Mieres (crónica del periódico "La Prensa" del día 3 de junio de 1921)
Rácing Club de Mieres en 1926
El deporte en Mieres comenzaba a tomar cartas decisivas en la vida e interés general de los ciudadanos del concejo mierense a principios del siglo XX. 
Caudal deportivo-1941
En el año 1914 apareció en Mieres el primer club organizado, el Sporting Club de Mieres, entidad que a lo largo de su historial se caracterizó por sufrir abundantes derrotas, motivo que ocasionó su desaparición a principios de 1918 ante la dejadez de sus aficionados y simpatizantes.

Es precisamente en ese año de 1918 cuando de la idea de tres aficionados, Joaquín Antuña, Jerónimo Ibrán y Luís Santiago Álvarez Casal, prende el nacimiento de un nuevo club. Los colores elegidos son los rojinegros del popular Arenas Club de Guecho, estandarte que quieren imitar los mierenses y el nombre queda en el aire, quedando tres opciones: Athletic ClubMieres F.C. y Racing Club. Al final se quedan con esta última y con ello fundan el Racing Club de Mieres el día 6 de julio de 1918. El club debuta el 16 de julio frente al Racing Club de Pola de Siero, venciendo los locales por 4-0. Su primer terreno de juego es el Campo de El Llosu, situado en el Batán, el cual será víctima de unas inundaciones en las postrimerías de ese año a causa del desborde del río Caudal.
Es en ese momento cuando la Fábrica de Mieres, empresa minera y siderúrgica establecida en la ciudad desde 1879, asume la dirección y apoyo hacia el deporte local volcándose en la construcción del Campo de El Batán, inaugurado el 15 de julio de 1919. La Fábrica contrata jugadores de primer orden y les da trabajo, creándose un binomio que fortalece una entidad que empieza a despuntar. Cambian su indumentaria a camisa blanca con franja vertical roja y pantalón negro que luego alternan con el blanco, por no gustar la anterior equipación.
En los años veinte nacen multitud de equipos en la ciudad y concejo como: el BustielloClub Deportivo Turón la Gimnástica de Ullón, el Fortuna, el Bachiller y se consolida el Príncipe, etc... 

21 de abril de 2015

La Mutualidad de enseñanza escolar Aniceto Sela en Turón

Así era la Mutualidad Escolar de Turón

Ilustración de Alfonso Zapico
El mundo de la enseñanza no fue ajeno al mutualismo y combinó la creación de escuelas con planes de previsión para el futuro de los alumnos
Ilustración de Alfonso Zapico
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Uno de los cambios que se produjeron al finalizar el siglo XIX fue la idea de que para progresar era mejor asociarse que fomentar el individualismo, al contrario de lo que se había defendido hasta entonces. De manera que los sindicatos y los partidos, hasta entonces minoritarios, empezaron a engordar su militancia siguiendo un lema que se repetía por todas partes: "La unión hace la fuerza".
El mundo de la enseñanza tampoco fue ajeno a esta idea combinando la creación de escuelas con planes de previsión para el futuro de los alumnos y el mutualismo se convirtió en uno de los pocos asuntos que defendieron en común desde los sectores más conservadores hasta los más progresistas, de forma que el Gobierno español, viendo que podía ahorrarse muchos duros si los ayuntamientos se decidían a impulsar este movimiento, tomó cartas en el asunto y empezó a promulgar leyes para animar a los indecisos.
El 7 de julio de 1911 se dictó la normativa que regulaba las Mutualidades Escolares señalando una amplia batería de objetivos: el fomento del ahorro a interés compuesto, las dotes infantiles, los seguros de enfermedad y la formación de pensiones de retiro para la vejez; también obras sociales como las colonias para los niños o los centros para combatir el alcoholismo.
El 11 de mayo de 1912 se aprobó un reglamento que concretaba estos puntos y por fin el 15 de noviembre de 1916 la Dirección General de Primera Enseñanza envió una Circular que fue seguida en muchos pueblos de España. Entre ellos Turón, donde no tardó en crearse una Mutualidad que llevaba el nombre del enseñante más popular de la historia de Mieres, el catedrático Aniceto Sela, quien en aquel momento desempeñaba el cargo de rector de la Universidad de Oviedo.
Un año más tarde se organizó su Junta Directiva teniendo como presidente efectivo a José Álvarez de La Losa, pero con tres presidentes de honor que eran el mejor escaparate para saber quien estaba detrás del proyecto: Inocencio Fernández Martínez, Francisco Fontanals y Manuel Fernández, respectivamente propietario, director y subdirector de la sociedad Anónima "Hulleras del Turón".

20 de abril de 2015

Silvino Fernández Fueyo (1935-2005), el arte de tocar la gaita

Silvino, el Gaiteru de Laipata (Ladepata), estaba considerado como uno de los grandes músicos asturianos
Silvino Fernández Fueyo. Foto de fernando geijo
Silvino Fernández Fueyo, nació en Laipata (Ladepata), pueblo de la Güeria San Juan  de Mieres, el día 20 de febrero de 1935 y falleció el 16 de enero de 2005 en Mieres, la misma tierra que lo vio nacer
Escuela de gaita y tambor de Chema Castañón,en Laipata (Ladepata), año 1975. Silvino el 3º por la derecha (según se mira)
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Silvino el Gaiteru, con su fabulosa técnica, su excepcional estilo y su característica forma de interpretar y sentir la música tradicional asturiana, así como con sus magistrales enseñanzas, ha contribuido notablemente a enriquecer el valiosísimo patrimonio cultural popular de Asturias.Silvino comenzó de muy pequeño a escuchar tonada dado que su madre, Amable Fueyo, era una de las voces mierenses más notables. Pero Silvino no había nacido para cantar sino para tocar la gaita. Así que a los 11 años le compraron una (su precio fue de 100 pesetas), y ahí comenzó a forjarse una de las últimas figuras de ese instrumento tan nuestro. Aunque hoy lamentamos su desaparición, tenemos la suerte de contar con la grabación de dos discos de gaita y algunas piezas acompañando al tambor, así como numerosísimas grabaciones acompañando a intérpretes de tonada. Por citar alguna: Jota asturiana, Xiringüelu, El quirosanu, Canteros de Covadonga, El saltón, Intermedio de misa, Intermedio de José la Piedra, La promesa del minero y otras muchas. Y una pieza en la que Silvino dejó sentada cátedra, y por la que más se le recordará, es la que lleva el nombre de Ente mediu de Silvino, una joya musical para la historia.

19 de abril de 2015

Los feudos más destacados de la canción asturiana.

El mapa regional de la tonada

Juanin de Mieres, cantante extraordinario, representante genuino de la canción asturiana
La localidad langreana de Frieres es el feudo más destacado de la canción asturiana.
Diamantina Rodríguez, Nacida el 14 de septiembre de 1920 en Vil.laxime, concejo de Quirós, Diamantina Rodríguez comenzó a escuchar los cantares de la tradición asturiana a través de algunos de sus familiares, muy aficionados al canto pero nunca profesionales.
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Tomando como punto de inflexión de nuestra tonada los tres primeros concursos del diario «Región» en los años 1948, 1951 y 1955 por su participación elevadísima -rebasó el millar el total de los tres-, nos permite trazar el mapa de los feudos más singulares de la canción asturiana en Asturias y más allá de sus límites. El más destacado por la aportación de grandes campeones en relación a su reducida población es Frieres (Langreo), con los hermanos Enrique y Laudelino García Palicio, primeras figuras de nuestra tonada en los años 60 y 70 del pasado siglo, a los que hay que añadir el «Tordín», otro destacado intérprete, uno de los pocos supervivientes, junto a Diamantina Rodríguez, de las primeras ediciones. En un peldaño más inferior podemos citar a otros cantantes, José Ramón Montes «El Farucu», Ángel Menéndez Alonso, José G. Prieto o Pichi Ciñera. Sorprende que, en un pueblo de menos de 500 habitantes, puedan surgir tantas figuras.

15 de abril de 2015

Y Mieres tiene "Santa", Práxedes Fernández García, la "más venerable" de los vecino/as del concejo

Práxedes Fernández, "la santa de Sueros"
Práxedes Fernández García nació el 21 de julio de 1886 en Puente La Luisa (Sueros) en un ambiente obrero y católico y se bautizó en la parroquia de Seana, donde una placa recuerda el hecho. .  El Vaticano acaba de otorgar la condición de "venerable" de esta religiosa seglar de Mieres. 
La fachada de la casa de Sueros donde nació Práxedes Fernández
Por Amadeo Gancedo (Desde mi Mieres del Camino)
No todo lugar "bautizado" por el cristianismo católico puede presumir de tener su santo o santa que le distinga del resto, e incluso, metidos en el meollo mundano, sirva como gancho más o menos turístico en estos tiempos de fuerte atracción materialista. Mieres puede estar, a un paso de ello, puesto que la Santa Sede, por decisión propia bajo el mandato del Papa Francisco aprobó, el pasado día seis de diciembre de 2014, la condición de "Venerable como muestra de heroicidad de virtud", a la que fue nacida y vecina de Sueros, Práxedes Fernández, lo que la sitúa a un solo paso de la declaración de beata y como consecuencia su elevación a los altares, a expensas de que se produzca la certificación del primer milagro como puede ser, a modo de ejemplo, una curación súbita, completa y duradera.
Al socaire de esta especial circunstancia, en su domicilio del Puente de la Luisa, donde nació el 21 de julio de 1886, a unos pasos de la localidad de Sueros, se celebra un acto eucarístico, bajo la advocación de la Virgen del Rosario, de la que era tremendamente piadosa, en su recuerdo, memoria y homenaje a una especial peregrinación por esta vida. Y se hace todos los días seis de cada mes, con asistencia de unas treinta o cuarenta personas principalmente de Mieres, Oviedo y valle del Nalón, a las seis de la tarde, día y hora en que falleció. Todo ello promovido por el actual párroco de Figaredo, Santa Cruz y Santullano, Gonzalo Suárez, ya que Práxedes vivió en la primera de las localidades citadas durante el tiempo que estuvo casada, hasta el fallecimiento de su marido Gabriel, electricista en el interior de la mina, a cuya labor estuvo muy ligado, al igual que el hijo de ambos Arturo, minero de interior y el padre de Práxedes, Celestino, facultativo de la Escuela de Capataces de Mieres.
Pero al contrario que otros muchos santos y patronos que encontraron el reconocimiento de su iglesia, Práxedes Fernández no fundó congregación alguna, ni escribió tratados de espiritualidad, tampoco vivió recluida en un convento ni menos formó parte de la legión de seres humanos consagrados de por vida mediante la profesión religiosa al servicio del prójimo, enfermo y necesitado y menos habiendo viajado a tierras lejanas para llevar el Evangelio, como tampoco fue mártir.

14 de abril de 2015

La historia del campo de tiro de Mieres

La insólita historia del campo de tiro José del Valle

Las instalaciones han pasado por gestión privada y pública hasta encontrar la estabilidad que permite su supervivencia

Las instalaciones del Mieres Club de Tiro.
Aunque el ambiente mierense sigue su curso a bajo cero en la actividad colectiva y cooperativista, tiene algunos ejemplos que, por su singularidad, resultan insólitos. Decir hoy que Mieres cuenta con una de las tres canchas de tiro al plato que hay en Asturias en pleno funcionamiento, casi resulta incongruente, aunque, como es lógico, responde a la realidad.
Y para que se haya dado esta circunstancia y sobre todo esa actividad permanente fueron necesarios tres pilares, en el tiempo y en la forma, como son la puesta en funcionamiento a través de la iniciativa particular, seguido de la adquisición por parte del Ayuntamiento y la cesión al Mieres Club de Tiro, sociedad que tampoco ha tenido una gran difusión, y, finalmente, el uso contratado que viene haciendo de las instalaciones la sección de tiro al plato del Grupo Empresa de Hunosa. Son tres claves que unidas en el transcurso de la historia han hecho posible esta especie de "milagro" dentro del contexto de apatía que viene inmovilizando el afán ciudadano de esta santa casa.
Siguiendo el hilo de los acontecimientos cabe decir que la primera operación, en este caso de compraventa de los terrenos, en concreto dos parcelas, que dicho sea de paso se habían convertido en una escombrera por arte de la existencia anteriormente de una mina de montaña. Se denominaban "Las Abejas " y "Campo de Las Abejas", situadas en la ladera del monte Polio, entre Rozadas de Bazuelo y el Alto La Cueña, que datan de 1973, cuando Fábrica de Mieres otorgó escritura a favor de los ciudadanos Manuel del Valle y Vicente Baragaño, quedando ambos como propietarios por la cantidad de 81.000 pesetas. A partir de entonces se convirtieron en una especie de cancha para la práctica de tiro al plato, con la denominación de Campo de Tiro "José del Valle", por iniciativa del primero de los dueños, y en reconocimiento a la labor que había hecho a favor del deporte de la escopeta.

12 de abril de 2015

El republicano Lavianes José Concheso de Coya

El testamento de José Concheso

la calle José Concheso en el año 1933. http://villaflaviana.blogspot.com.es
El lavianés, ahora poco recordado, fue un personaje muy conocido y el primer vecino del concejo enterrado sin ceremonia religiosa por voluntad propia

José Concheso de Coya, nació en 1869, en Pando, parroquia de Llorío (Laviana - Asturias). Emigró a América, de dónde regresó con algún capital y cierta cultura. A su regreso se estableció como hostelero, fijando su negocio finalmente en el año 1906, en la calle que luego llevaría su nombre en Laviana. Se casó con Inocencia Arrieta y nunca tuvieron hijos. Murió el 30 de octubre de 1911.  Fuente: Francisco Trinidad. http://adrianbarbon.blogspot.com.es
La otra tarde estuve tomando unos cafés con Francisco Trinidad. Hablamos de los divino y de lo humano -seguramente más de lo primero que de lo segundo- y desde la mística de Santa Teresa, pasando por la historia de la mina San Vicente y el pragmatismo de Belarmino Tomás, llegamos a la bondad de José Concheso.
Yo nunca había oído hablar de este hombre pero Paco me ilustró sobre quien fue uno de los más personajes más interesantes de la historia de Laviana, reconocido por sus vecinos en otra época y ahora ya olvidado. Hubo un tiempo en el que su retrato se conservaba en la Casa del Pueblo con una inscripción en la que se podía leer que había sido el primer lavianés enterrado sin ceremonia religiosa por voluntad propia, e incluso antes de la Guerra Civil la calle principal de esta villa llevaba su nombre.
Afortunadamente Francisco Trinidad no pudo sustraerse al interés de esta biografía y en el primer boletín de la Fundación Emilio Barbón publicó un magnífico artículo "Acerca de don José Concheso de Coya", del que con su permiso voy a extraer hoy algunas informaciones, porque soy de los que defienden que existen dos muertes, la física y la del olvido, y es nuestro deber conservar el recuerdo de aquellas personas que merecen seguir en la memoria de los pueblos.
Para saber quién fue José Concheso debemos leer su necrológica que se publicó tanto en "El Noroeste" como en el semanario "El Motín", donde sus correligionarios madrileños la divulgaron el jueves 30 de noviembre de 1911, al cumplirse el mes de su fallecimiento: "Joven aún, y conservando hasta los últimos momentos de su vida el entusiasmo y las energías que prestan a los grandes corazones el amor a un ideal, cuanto más lejano más querido, acaba de rendir su tributo a la Madre Tierra un gran luchador; un hombre honrado que dedicó buena parte de su vida a inculcar en el alma de un pueblo supersticioso y atávico por tradición la savia de los ideales modernos.
Gracias a él, Laviana, antiguo feudo del carlismo, llegó a ponerse a la altura de los pueblos modernos que buscan en un más allá la realización de aspiraciones democráticas fruto de los tiempos que corremos. Era un republicano y un anticlerical honrado que sabia inculcar en los demás sus propias ideas; no con la brusquedad del fanático, sino con la persuasión del que da a la razón serena el triunfo de una causa.

11 de abril de 2015

María Teresa Junquera Ibrán (La Rebollada - Mieres, 1890 - Valdemoro - Madrid 1981)

María Teresa Junquera: nuestra Natacha

María Teresa Junquera Ibrán (Mieres, 1890 - Valdemoro, 1981) http://m.biblioteca.ua.es
La vida de la nieta del mierense Jerónimo Ibrán pudo ser la inspiración para el personaje principal de una de las obras más conocidas del dramaturgo Alejandro Casona
Ilustración de Alfonso Zapico
http://www.lne.es. Jerónimo Ibrán fue uno de nuestros grandes hombres. Aunque había nacido en Mataró lo consideramos mierense de adopción. Numa Guilhou lo vio claro cuando le confió la dirección técnica y administrativa de su fábrica, que su hijo era incapaz de asumir, y gracias a su trabajo y a su ingenio el negocio no solo superó sus dificultades, sino que se convirtió en un ejemplo de lo ahora se llama I+D, abordando las construcciones metálicas con aplicación a puentes y vigas armadas con la tecnología más moderna de su época. Fue también un eficaz director de la Escuela de Capataces de Minas y de los Ferrocarriles Económicos de Asturias y consejero de las empresas más importantes de Asturias.

Todo esto es sabido y ha recibido el homenaje de este pueblo en varias ocasiones. Menos conocida es su vida personal, por eso he seguido el consejo de Rolando Díez para que profundizase un poco en la figura de una de sus nietas y me he encontrado con una sorpresa: María Teresa Junquera Ibrán, de la que yo nunca había oído hablar y en la que he encontrado una biografía digna de reseñar. La traigo hoy a esta página.

Una de las hijas que tuvo el matrimonio de Jerónimo Ibrán con Teresa Cónsul, llamada María, se casó con Buenaventura Junquera Domínguez, de una familia gijonesa. La pareja le dio seis nietos al ingeniero. La primera fue una niña llamada María Teresa, que nació en La Rebollada en abril de 1889 y falleció en diciembre del mismo año. Para recordarla, siguiendo una costumbre que antes era muy corriente, su hermana, que llegó al mundo en octubre de 1890, fue bautizada con su mismo nombre: María Teresa Junquera Ibrán.
Ella tuvo más suerte y una larga vida, 91 años, lo que la permitió asistir a todos los acontecimientos interesantes de la historia del siglo XX español e incluso ser protagonista de algunos, demostrando siempre un interés por la cultura y un carácter liberal y moderno que heredó tanto de sus padres como de sus abuelos y la hicieron destacar en un ambiente donde el respeto a los derechos de la mujer aun estaba muy lejos.

La andadura del Club Filatélico mierense

El Club Filatélico mierense, superviviente local

Club Filatélico Mierense

(Medalla Colectiva de FASFIL)

Fundado en 1959
Más de 65 años de actividades avalan a esta legendaria asociación del concejo

Por la derecha, Benjamín Álvarez, Javier Núñez y Elías Piedra, fundadores, con otros dirigentes
Es cierto y aquí, en este espacio, se ha dejado constancia más de una vez de que la villa de Mieres y su corte municipal se estaba convirtiendo en una especie de erial, como consecuencia del constante deterioro de sus números demográficos, a punto de claudicar por debajo de los cuarenta mil habitantes, la ausencia de una inquietud colectiva a favor, no sólo del nacimiento de nuevas iniciativas en los diversos campos de la acción ciudadana, sino también en la conservación de aquellos movimientos que antaño, no más allá de quince o veinte años, escribían páginas de verdadero interés y participación en el diario activo del pueblo.
Es indudable que la realidad viene marcando pautas por esas vías de inactividad, de pasotismo y desinterés. Y es lógico que se insista en el problema. Sin embargo, existen testimonios que, por fortuna, vienen soportando el chaparrón, mantienen el tipo bajo la esperanza de que, como se suele decir, "el tiempo escample" como verdaderos supervivientes del entramado local. Es el caso concreto del Club Filatélico Mierense, el cual, partiendo de una exposición celebrada en 1959, normalizó y legalizó su existencia tres años más tarde, por lo tanto ha cumplido con los sesenta y cinco de una constante de efectividad que aún hoy se mantiene en un primer plano, atento siempre a su participación en los pocos pero elogiables acontecimientos que se producen en su entorno. Gracias a ese empeño hoy puede lucir el título de haber sido socio fundador de la Sociedad Filatélica de España.

9 de abril de 2015

El Club La Cucaracha de Mieres del Camino

Los cincuenta años de un acto de rebeldía juvenil

Una de las fotos de familia de los integrantes de La Cucaracha.
El Club La Cucaracha celebró el medio siglo de su fundación
Casa Rectoral-años 80
http://www.lne.es
De nuevo la vieja Casa Rectoral de San Juan de Mieres, esquina a las calles Jerónimo Ibrán y Carreño Miranda, volvió a ser protagonista en diciembre del 2014 de un destacado hecho singular a todas luces. En su fachada figura una simple placa con esta inscripción: "Club La Cucaracha 1964-1971". El acto de su descubrimiento resultó también sencillo pero con una fuerte carga de emoción. Allí estaba una más que fuerte representación de aquellos ¡jovencitos!, entre los quince y los dieciocho años, hoy hombres maduros, hechos y derechos, que por aquellos andares de principios de la década de los sesenta, se convirtieron en artífices de un espontáneo acto de rebeldía sana y pacífica, para dirigir libremente su forma de vida en el campo de la diversión, la práctica de deportes y visión propia de aprovechamiento del tiempo libre. Había nacido el Club de La Cucaracha. Pero, como en cualquier cuestión vital, existían unos motivos y fueron necesarios unos mimbres para alcanzar el objetivo.
Dos de los asistentes al acto junto a la placa descubierta
El primer presidente de La Cucaracha, Javier Díaz Puerta, es la más certera fuente de información. De todas formas cabe decir de entrada que el aniversario se completó con una comida y a los postres hubo proyección de diapositivas y vídeos con una amplia visión fotográfica de la época, entrega de un libro con la experiencia vivida por cada uno de ellos, obsequio en forma de original recuerdo a cada participante y picoteo final con un ambiente de plena camaradería en el que, por primera vez, participaron las parejas femeninas.

7 de abril de 2015

"Sueños de Sombra" la historia de María Portilla y de sus hijos

Nuestra Lady Godiva

Imagen de la C/Teodoro uesta (La Pasera), a principios del siglo XX, una de las calles de Mieres por donde dice la leyenda que paseaba "doña Paya"
La leyenda de Doña Paya, rescatada por Víctor Alperi, una mujer que paseaba a caballo durante las noches por Mieres de La Villa a La Peña
Ilustración de Alfonso Zapico

Hace años un conocido mierense ya fallecido, buen bebedor, solía prolongar los vermús del domingo hasta la hora en la que otros tomaban el café. Un día alguien le preguntó si ya había comido y él respondió con una frase memorable, que no sé si era suya, pero suena a Vital Aza y refleja perfectamente el grandonismo de la Montaña Central: "Los que de casa grande descendemos, o comemos tarde, o no comemos". Todos sabían de dónde descendía nuestro personaje y entendían inmediatamente que lo que quería decir era que no pensaba comer otra cosa que los pinchos que acompañaban a sus Martinis.
Ese gusto por lo extremo lo reflejamos aquí en muchos aspectos de nuestras vidas, tanto en lo material como en lo que toca al mundo de lo espiritual. La mayor parte de nuestras leyendas son hermosas aunque poco originales y apenas se diferencian de las del resto de Asturias, pero entre ella hay una "de casa grande", aparejada por un gran escritor, que recuerda a la conocida Lady Godiva de Inglaterra con un toque mucho más poético porque su protagonista es el tiempo. Una leyenda de diseño, que les quiero recordar hoy, después de refrescarles el modelo inglés.
Lady Godiva fue una hermosa dama del año 1000 que se casó con un noble que ostentaba entre otros los títulos de conde de Chester y señor de Coventry. El marido era uno de esos señores malotes que abundaban en la Edad Media abusando de sus vasallos y sangrándolos con impuestos exagerados. Ella, al contrario, era tan bella por fuera como por dentro y tenía un corazón limpio que la hacía compadecerse de los humildes.
Una tarde, después de haber conocido las necesidades de su pueblo, le rogó al conde que rebajase sus exigencias económicas y él -un hombre sin escrúpulos- decidió comprometer el honor de su esposa poniendo como condición para acceder a ese deseo que ella recorriese a caballo las calles de Coventry montando la bestia a pelo, en el sentido más estricto puesto debería hacerlo completamente desnuda.
Dice la historia que Lady Godiva no se arredró y protegiéndose solo por su larga cabellera salió a la calle mientras los vasallos en señal de respeto permanecieron sin salir de sus casas y alejados de las ventanas. Solo uno de ellos, un sastre un poco rijoso, se atrevió a mirar por un agujero y se quedó ciego como castigo, pero lo que nos importa es que finalmente, el conde tuvo que rebajar los impuestos.

6 de abril de 2015

Adolfo García, creador de un cómic autóctono del paisanaje asturiano

 Adolfo García.
La familia Fariñones de Adolfo García
http://comicscuentos.blogspot.com.
En un mercado tan pobre, centralizado y manipulado como es el del cómic en España, Adolfo García es uno de los pocos autores que no han precisado iniciar su carrera llamando a las puertas catalanas, valencianas, o madrileñas. Adolfo, según su propia versión, comenzó -como tantos otros de sus paisanos- colaborando casi de güaje en la prensa regional. Tenía diecisiete años cuando publicó su primera historieta en el diario LA VOZ DE ASTURIAS. Una historieta sobre Pelayo, cuyo guión había sido escrito por otro güaje asturiano que iba para escritor y que, con los años, además de escribir, dirigió TVE del Principado de Asturias: Juan José Plans
Ilustración de Adolfo García
Adolfo García es uno de los pocos creadores que ha hecho, con bastante profusión, , siendo el que lo ha llevado a mayores cimas, después del sempiterno Alfonso. Con historietas regionalistas, basadas en la mitología astur, como San Juanín de la lumbre, pasó la barrera natural del los Picos de Europa, cruzó los Pirineos y publicó en Francia. También cruzó los Alpes, y llegó a Italia. Y desde Venecia vía marítima, es un decir, penetro en Yugoslavia donde también publicó. Con este periplo, logró introducir en varios países una leyenda asturiana que habla de la noche de San Juan, de la noche de los druidas, de prodigios, en donde los niños asturianos se encuentran con el Cuélebre, el Diañu Burlón, les Xanes, la Sirena, etcétera. Una noche que tiene mucho que ver con la noche del Mixoma de los escandinavos, con la entrada del verano.
A pesar del handicap que representa hacer este tipo de trabajo, tan poco recomendado para hacer de la historieta un medio de vida, Adolfo lo hizo, como en otro momento de nuestra historia tebeística también lo hiciera Alfonso. Con ello ha contribuido a crear los cimientos de los que es un comic auténticamente astur. Por todo, Adolfo forma parte de ese pequeño grupo de autores del comic que han realizado una obra regionalista, capaz de ir más allá de las demarcaciones de una autonomía y que, en Asturias, queda reducida a los nombres de Alfredo Truan, el suyo, Alfonso Iglesias, Neto y Gaspar Meana.