30 de noviembre de 2014

Jesús Argüelles fernández "El Pichilatu" ejecutado el 1 de febrero de 1935

Cómo murió 'Pichilatu', el único civil fusilado tras la Revolución de Asturias.

RECORTE DE PRENSA 1935 - EL PICHILATU, JESUS ARGUELLES CABECILLA DE LA REVOLUCION EN OVIEDO ASTURIAS
Jesús Argüelles llegó cantando al paredón y fue ejecutado en enero de 1935, acusado de haber matado a ocho personas en la capital asturiana.
Noticia  de la ejecución de  Jesús Argüelles fernández "El Pichilatu". A B C. DOMINGO 30 DE DICIEMBRE, DE 1934. EDICIÓN PE LA MAÑANA. PAG. 33-
http://www.publico.es
A quienes se han interesado por la Revolución de Octubre en Asturias, de la que este otoño se ha cumplido muy silenciosamente su octogésimo aniversario, siempre les ha parecido singular que, una vez reprimida durante el llamado bienio negro republicano, únicamente un civil fuera procesado y ejecutado.
Se llamaba Jesús Argüelles, era empleado de comercio y se le conocía popularmente por el apodo de Pichilatu o El Pichilatu. Sobre él vertió la prensa de derechas todo tipo de invectivas acerca de su supuesta personalidad violenta y sanguinaria, e incluso se llegó a decir que estaba afectado por algún tipo de incapacidad.
El historiador y excatedrático de Historia Contemporánea David Ruiz se sirve del testimonio de Aurelio del Llano para contar en su libro sobre la Revolución de Octubre que Pichilatu fue responsable, como jefe revolucionario de barrio, del ametrallamiento de ocho personas en las calles de Oviedo.
Obviamente, no es esa la versión que dieron posteriormente los periódicos de izquierda acerca de Jesús Argüelles, cuando tuvieron la oportunidad de publicar sus reportajes sobre aquel movimiento revolucionario, una vez restituida la libertad de prensa. Por entonces, la petición de amnistía para los miles de presos de Octubre fue una de las principales demandas de la campaña electoral que daría la victoria al Frente Popular en febrero de 1936.
De entre todas esas versiones no es conocida la que en su día dio el diario Avance, cuya edificio en la capital de Asturias fue uno de los primeros en arder al iniciarse la revolución -de la que fue impulsor ideológico-. En su tercera época, cuando se editaba en Gijón en 1937, publicó una crónica del escritor Emilio Palacios (Oviedo, 1898- Perpiñán, 1984), en la que describia cómo murió El Pichilatu en la cárcel de Oviedo, lugar donde Palacios también estuvo preso, en una celda contigua a la del condenado.

29 de noviembre de 2014

El Orfeón de Mieres, la trayectoria de un colectivo coral de amplio arraigo

En honor de la historia local, ¡música, maestros!

El orfeón de Mieres en el año 1905. El laureado y centenario Orfeón de Mieres es el coro más antiguo de Asturias y uno de los más veteranos de España.
El Orfeón de Mieres, santo y seña de toda una epopeya.
          
El Orfeón, en 1933, con su director Reinerio García.
No hace mucho tiempo hubo oportunidad de dejar en este espacio testimonio fehaciente de la trayectoria de un colectivo coral de amplio arraigo: el Coro Femenino de Mieres. Nuevos vendrán para ofrecer la oportunidad de hablar de otros valores consagrados de la historia local. Hoy, por su envergadura y su largo caminar enarbolando uno de los testimonios más elocuentes de la música compartida y vivida en conjunto, como supervivientes de un tiempo pasado y en lucha abierta contra viento y marea, cual santo y seña de toda una epopeya, está el Orfeón mierense y en honor a la historia local, se puede decir "música maestros", en representación de todos los directores que manejaron los hilos sinfónicos de más de 115 años, tres de ellos que, por distintas causas, marcaron época.

26 de noviembre de 2014

Un epílogo sangriento en 1912 tras las falsas promesas de Claudio López Bru, marqués de Comillas.

El gesto diabólico del señor marqués.

Claudio López Brú (1853-1925)
Capitalista español, hijo y heredero de Antonio López López, que desarrolló un gran activismo católico como segundo Marqués de Comillas
Las falsas promesas de Claudio López Bru con las que logró atajar la huelga de la primavera de 1912 en la Sociedad Hullera Española.
                        
Ilustración de Alfonso Zapico de Claudio López Bru,
www.lne.es
El miércoles 22 de mayo de 1912 la Sociedad Hullera Española hizo pública la orden de despido para 24 picadores -luego se añadirían 5 más-, que se habían destacado protestando contra la presencia de fuerza pública en la celebración que los trabajadores conmemoran cada año el primer día de este mes. Sus compañeros reaccionaron declarándose en huelga. Inmediatamente pararon quinientos trabajadores; tres días más tarde ya eran tres mil y sumaron a la petición de readmisión el reconocimiento para organizar una sección del Sindicato Minero y la libertad de conciencia en el Coto del marqués de Comillas. Manuel Llaneza, secretario de la organización que se había fundado dos años antes y estaba perseguida en aquella empresa, se trasladó al día siguiente hasta Moreda, reclamado por los huelguistas para entrevistarse con su director don Manuel Montaves, quien le explicó que asumía toda la responsabilidad porque creía de buena fe que sus procedimientos de selección y dureza eran necesarios y muy convenientes para sus obreros y añadió para sorpresa del sindicalista que los obreros no agradecían sus buenos propósitos dirigidos a proporcionarles la mayor suma de felicidad y que seguiría despidiendo hasta lograr una completa selección de sus trabajadores.
El viernes, Llaneza volvió a Moreda para contar los detalles de esta entrevista en un amplio prado rodeado de huelguistas y también de cientos de mujeres. Arrancó nutridos aplausos e hizo salir las lágrimas de muchos ojos, principalmente cuando les prometió toda clase de ayuda moral y material, ofreciendo los hogares de sus compañeros de Mieres, Langreo, Oviedo y Gijón, para albergar a las familias mientras aquella lucha no terminase con el triunfo de los trabajadores.

25 de noviembre de 2014

Un poco más de historia sobre el tranvia entre Mieres y Sama

El frustrado proyecto de tranvía entre Mieres y Sama. (ver art. del blog del 15 de enero de 2014, "Un proyecto ferroviario para unir Mieres y  Langreo en 1948")

El ingeniero y concejal Heliodoro Temprano planteó hace setenta años un enlace ferroviario entre las dos comarcas mineras

Heliodoro Temprano.
Durante el periodo de la dictadura de Primo de Rivera, coincidiendo con una época de relativa bonanza económica, surgieron una serie de ideas de nuevos trayectos de ferrocarriles, que en algunos casos no llegaron ni a proyectos. Es el caso de construir un tranvía entre Mieres y Sama que acercara a los dos valles tan cercanos y al mismo tiempo tan lejanos por las dificultades de las comunicaciones.
La idea ya venía desde mediados del XIX pero nunca llegaría a consolidarse como una apuesta seria. El 15 de abril de 1861 en junta celebrada en Mieres por los industriales de Lena, Aller y Mieres se abordó entre otros asuntos el proyecto del ferrocarril entre Mieres y Sama. El Ministerio de Fomento hacía años que barajaba la posibilidad de construir el citado ferrocarril, dando preferencia a invertir en la carretera Oviedo-Mieres por las barreras de Manzaneda y el Padrún. Al descartarse el proyecto ferrocarril entre Mieres-Sama el Sr. David Sampil secretario de aquella reunión a fin de evitar el aislamiento de Mieres propone un nuevo itinerario férreo entre Mieres y Latores que comunicaría con Trubia en una longitud de 17 kilómetros y un presupuesto no superior a 16 millones.

23 de noviembre de 2014

El viejo y entrañable Hospital “Vital Álvarez-Buylla” de Mieres.


En mayo del año 2014, echó el cierre el viejo hospital “Álvarez-Buylla”, anteriormente llamado  “Enrique Cangas”, ubicado en la localidad mierense de Murias. 
Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar (…) Esto canta Joan Manuel Serrat, desde hace años, basado en un poema de  Antonio Machado, (Antonio Machado Ruiz, nació en Sevilla el 26 de julio de 1875 y murió en  Colliure (Francia) el 22 de febrero de 1939). Las estrofas de Machado pertenecen a la sección Proverbios y cantares de su obra Campos de Castilla de año 1912 y nos viene muy bien para iniciar el pequeño relato de nuestra historia de hoy.
El "Sanatorio" Hospital de Murias, naugurado en 1954 fue la primera residencia de la Seguridad Social de España
Así se pronunciaba un medio de comunicación asturiano en mayo del 2014.

Asturias24” decía el jueves 22 de mayo de 2014:

<< El nuevo Hospital Vital Álvarez Buylla de Mieres, cabecera del Área Sanitaria VII,  ya tiene funcionando todos sus servicios en las nuevas instalaciones de Santullano, con lo que se puede dar por finalizado el traslado del centro sanitario. Esta mañana, según el Servicio de Salud,  ha comenzado a funcionar urgencias y se han estrenado los quirófanos, en los que se han practicado nueve intervenciones quirúrgicas.
El primer paciente atendido en las urgencias del Vital Álvarez Buylla ha sido M.R.I., un varón de 88 años que llegó al hospital a las 08.10 horas con un cuadro de insuficiencia cardiaca y que fue trasladado a la planta. Este primer paciente fue atendido por la doctora Cristina Sánchez y por las enfermeras Reyes B.E. y Georgina V.R. Durante la primera mañana en Santullano, el servicio de urgencias atendió a un total de 18 personas.
Por su parte, las urgencias del hospital ubicado en Murias ha cerrado sus puertas esta mañana a las 08.00 horas. En la última noche, este servicio del viejo hospital atendió a cuatro personas.
Durante el primer día de funcionamiento de los quirófanos del Vital Álvarez Buylla se realizaron nueve intervenciones quirúrgicas, tres de ginecología, cuatro de traumatología y dos del servicio de cirugía. Hasta el momento no se ha producido ningún nacimiento en el nuevo hospital. >>

22 de noviembre de 2014

Dos jesuitas fueron fusilados en Mieres el 7 de octubre de 1934, frente a la bocamina de "la Coca"

Entre Dios y la mala suerte

EMILIO MARTÍNEZ y MARTÍNEZ
Los jesuitas Emilio Martínez y Juan Bautista Arconada fueron fusilados en Mieres, en octubre de 1934, tras un cúmulo de fatales casualidades.
  JUAN BAUTISTA ARCONADA PÉREZ
A las once de la noche del 7 de octubre de 1934, en plena efervescencia revolucionaria, dos jesuitas fueron fusilados a unos cien metros del hito kilométrico 422 en la antigua carretera Gijón-Madrid, entre Mieres y Santullano, frente a la bocamina de "la Coca", en el paraje que aún se conoce como "salto del agua". Se llamaban Emilio Martínez y Juan Bautista Arconada y su camino hacia la muerte llegó por un cúmulo de situaciones marcadas por la mala suerte. Aunque si prefieren la interpretación cristiana que hicieron los miembros de su orden todo obedeció a un plan divino que los condujo hacia el martirio, por lo que a la hora de contar las casualidades y los errores que convirtieron esta historia en un drama, sus hermanos de orden no dudaron en escribir esta alabanza: "¡Loado sea Dios que tan marcadamente se los inspiró!".
Al acercarnos a los hechos de insurrección minera no queremos ocultar ninguna de sus caras. La acción de los revolucionarios también tuvo capítulos negros que los investigadores no podemos olvidar y el peor de todos fue la violencia anticlerical. Ya hemos visto en esta página diferentes aspectos de la matanza de frailes en Turón, que es con mucho la más conocida, tanto por el número de víctimas como por las dificultades que aún existen para poner nombre a sus responsables, porque las conclusiones de los juicios que la siguieron, no convencieron a nadie.

20 de noviembre de 2014

Jesús Casado Cuadrado el "pirulero" de Santa Marina

El dulce y nostálgico sabor del pirulí casero.

El Pirulero, en una fiesta (imagen conservada por el colectivo "Los Guajes de Santa Marina").
Jesús Casado Cuadrado se hizo famoso como "pirulero" en la comarca y un monumento evoca su figura.
Vista general del Barrio Santa Marina de Mieres en 1958
Su figura sigue fiel en la mente de muchos mierenses. Para mayor conocimiento, el frontal de la entrada al templo católico de Santa Marina, tiene como santo y seña una escultura a tamaño casi natural de su figura como referente de un tiempo pasado y como testimonio histórico de cara al futuro. Fue, en la práctica y lo es en el recuerdo, el único "pirulero" de Asturias, que con su piña al hombro recorría calles y plazas, no solo de Mieres, sino de todos los concejos limítrofes, para ofrecer, por el módico precio de "tres perrines" (quince céntimos de peseta, algo así como 0,0009 euros), su pirulí casero para saciar las ansias dulzonas de los peques. A los pies de su inmortal estatua, una placa con esta inscripción: "A Jesús el Pirulero. Niños y niñas, tirarse al suelo y pedir pesetas para el Pirulero. Ala, ala, a tres perrines uno y sieeeete a la peseta. Rico, rico el Pirulero". El sencillo conjunto escultórico respondía y la hace aún hoy, al homenaje que le tributó el colectivo "Guajes de Santa Marina" en colaboración con la asociación vecinal. Fue obra del artista asturiano Manuel Linares y donado por Constructora OCA.
Era un sencillo hombre, trabajador de la mina, padre de seis hijos, simpático, hablador, popular y generoso que no dejaba a nadie indiferente. Se trataba de Jesús Casado Cuadrado, emigrante en su día de Salamanca y vecino del barrio obrero donde hoy día figura, firmada con cincel, su huella personal y sus señas de identidad. Pero, como en tantas y tantas historias de gentes que protagonizaron una determinada trayectoria para dejar poso en el conocimiento ciudadano, detrás, había una historia.

19 de noviembre de 2014

Cuando el PSOE era marxista, 40 años del Congreso de Suresnes

Hace 40 años: el socialismo asturiano en Suresnes

Nada más morirse Franco, España sufre decenas de atentados terroristas a manos de una organización supuestamente capitaneada por chavales vascos llamada ETA. Los atentados de ETA-Gladio de esos años calentaron la silla al presidente Anti-OTAN Adolfo Suárez, que se vio sometido a una presión por parte del monarca Borbón para que dimitiera, cosa a la que se negó en un principio pero que tuvo que acabar aceptando. http://lahoradedespertar.wordpress.com
La importancia de la figura de José Barreiro en la renovación del PSOE.
Intervención del chileno Carlos Altamirano en el congreso de Suresnes. Foto: Fundación Pablo Iglesias.
De resaltar la importancia del Congreso que el PSOE celebró en Suresnes (Francia) (XIII Congreso en el exilio), del 11 al 13 de octubre de 1974, se han encargado historiadores diversos. Ahora, al cumplirse el 40 aniversario del evento, distintos medios de comunicación divulgan de alguna manera lo allí ocurrido. Fundamentalmente se constata que los jóvenes Felipe González y Alfonso Guerra (32 y 34 años respectivamente) fueron elegidos primer secretario (secretario general) y secretario de prensa de la Ejecutiva renovada de un partido entonces con 95 años de historia.
Pero lo acontecido en el XIII Congreso del PSOE fue la parte final de un proceso iniciado bastante antes en el seno de las organizaciones socialistas. Y, lo que es más importante, el protagonismo en ese proceso no se debe centrar únicamente en las figuras, sin duda pronto destacadas, de Felipe González y Alfonso Guerra y los también con frecuencia mencionados Nicolás Redondo, Enrique Mújica, etc., sino en el conjunto de socialistas asturianos del interior y del exilio, liderados por la figura injustamente olvidada de José Barreiro.
b) El socialismo asturiano: realidad orgánica.
La fuerza del socialismo en el Principado permitió que, después de la Guerra Civil, se desarrollase la actividad orgánica prácticamente sin solución de continuidad. Dicha actividad dio como resultado la reorganización en el interior, pese a la violencia represiva, de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE) en octubre de 1943. Dos años después (14 de octubre de 1945) en Montauban, cerca de Toulouse (Francia) los asturianos socialistas del exilio constituían la Comisión Socialista Asturiana (CSA-PSOE), siendo elegido José Barreiro secretario general de su Comisión Ejecutiva, cargo en el permaneció hasta su muerte.
La intensidad de la relación mantenida entre los compañeros de uno y otro lado de los Pirineos tuvo consecuencias de muy largo alcance: Unos y otros, dirigidos por la figura de José Barreiro, el maestro de Sama, se comportan, casi de manera unánime, como un bloque compacto que inevitablemente transformó a la CSA en un grupo político con gran capacidad de influencia en los acuerdos de los congresos del PSOE y de la UGT, por más que ese no era el objetivo explícito para el que había sido creada.

18 de noviembre de 2014

El Informe "Klaass" en una bomba en la Asturias de 1968

Qué verde volverá a ser mi valle

En 1970 HUNOSA tenia una producción de carbón que superaba el 80% del total regional.
El "informe Klaassen", de febrero de 1968, cayó como una bomba en Asturias al proponer la filosofía del recambio: cerrar las minas y potenciar el campo, el turismo y la metalurgia.

Página de LA NUEVA ESPAÑA del 22 de febrero de 1968 referida al informe Klaassen.
http://www.lne.es
Cerrar las minas asturianas y multiplicar las actividades metalúrgicas, agrícolas y turísticas: el recambio. Esa era la filosofía del informe del profesor Klaassen, director del Instituto Neerlandes de Economía, enviado por la OCDE para asesorar los futuros planes desarrollo regional de Asturias. Cayó como una bomba cuando el 21 de febrero de 1968 fue dado a conocer en una sesión celebrada en la Cámara de Comercio de Oviedo, presidida por Luis Botas, ante un auditorio de notables del mundo de la economía. Leyó el informe Ricardo Gómez Muñoz, director de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei) que encabezaba José López-Muñiz, en su calidad de presidente de la Diputación provincial: aunque indirectamente, asumía sus conclusiones. Los tecnócratas, y López-Muñiz era su jefe de filas, hacían sangre frente a los políticos que no aceptaban cirugías de hierro. Así lo vio el periodista Eugenio de Rioja que, en la misma información de LA NUEVA ESPAÑA, anotaba: "Es evidente que el 'informe Klaassen' es sugestivo, pero también que es un juicio radical, extremo, por lo que habrá que tornarlo con un cierto e inevitable espíritu crítico. Es posible que la economía de Asturias atraviese por un momento de expectativas y que ha llegado la hora de elegir cuáles son las más viables. Técnicamente el 'informe Klaassen' recomienda una economía de recambio. Pero este recambio no puede hacerse de la noche a la mañana". Rioja añadía que la propuesta de Klaassen "entraña un aspecto político, que es el que no parece abordar dicho informe. Hay, por otra parte, proyectos en marcha que han sido hechos con mentalidad de futuro. Hay que analizar los postulados de Klaassen con cautela. El mismo previamente recomienda hacer estudios a fondo. Será en ellos donde esté la clave y no en las sugerencias de superficie".

17 de noviembre de 2014

La diócesis de Oviedo tiene entidad propia

La archidiócesis ovetense cumplió 60 años en noviembre de 2014.

Por la izquierda, Teodoro Cardenal, futuro arzobispo de Burgos y entonces estudiante en Roma; el arzobispo Francisco Javier Lauzurica y Torralba; el Papa Pío XII; Alberto Paquet, cónsul honorario de Francia en Gijón, y Fidel Ibáñez, durante una visita del mitrado al Vaticano el 21 de junio de 1956.
El Papa Pío XII declaró en 1954 a Oviedo sede metropolitana, una prolongada aspiración que incluso había provocado la falsificación de documentos en el siglo XII.
La Camara Santa es uno de los restos que quedan de la antigua capilla del Palacio de Alfonso II. Fue remodelada en el siglo XII y enriquecida con excepcionales esculturas románicas, que están consideradas como una obra maestra de la escultura de la época.

El 2 de noviembre de 1954, (este año 2014 cumplió 60 años), repicaron al mediodía las campanas de todos los templos de Asturias. Poco antes, a las doce, hora del Ángelus y momento preceptivo para los anuncios oficiales del Vaticano, se había hecho público que la sede de Oviedo era elevada al rango de archidiócesis, o sede metropolitana, es decir, una especia de "capital" eclesiástica de la que Santander, Astorga y León pasaban a depender como diócesis sufragáneas. Al mismo tiempo, el obispo Francisco Javier Lauzurica y Torralba (Yurreta, Vizcaya, 1890-Madrid, 1964), era elevado a la dignidad de arzobispo. El rango de archidiócesis no caía del cielo, sino que había sido una aspiración de la sede ovetense casi desde su erección canónica, a comienzos del siglo IX, bajo el reinado de Alfonso II el Casto. A lo largo de la historia, su importancia referencial con Santiago de Compostela, su Cámara Santa -con la más importante y variada colección de reliquias de la cristiandad-, y las peregrinaciones a su catedral del Salvador, hacían suponer que su rango era metropolitano.
Sin embargo, la revisión de su nivel canónico no llegó hasta que el 29 de octubre de 1954 el Papa Pío XII firmó las Letras Apostólicas "Cum et nobis", además de que mediante una disposición complementaria elevaba a Lauzurica, obispo de Oviedo desde 1949.
En la cocina de tal decisión había un personaje vivo y otro difunto. El primero era el nuncio del Papa en España, Hildebrando Antoniutti, que mantenía excelsas relaciones con Lauzurica y con la ovetense Carmen Polo de Franco. Antoniutti había sido delegado papal en España de julio de 1937 a agosto del año siguiente, tiempo en el que promovió a Lauzurica -con el que compartía recelos antinacionalistas-, como administrador apostólico de Vitoria.

El domingo 11 de febrero de 1900, en Gijón se conmemoraba el aniversario del día en que se había proclamado aquella I República.

El espíritu satisfecho de Tomás Zarracina

El homenaje de los republicanos al industrial gijonés en el año 1900 fue prohibido por el Gobierno, que ante la reacción de repulsa tuvo que rectificar.
Publicidad de 1888 de LA INDUSTRIA, la fábrica de chocolate movida por vapor de Tomás


Don Tomás Zarracina fue un industrial gijonés que vivió en el Gijón de la segunda mitad del siglo XIX. Era rico y dirigió varios negocios, entre ellos pequeñas fábricas de chocolate, harinas, sidra; también administraba la panadería más popular de la ciudad, sacando al mercado diariamente unos 5.000 kilos de pan. A la vez fue un hombre solidario y pasó a la historia como un buen concejal, entregado durante la I República a mejorar las condiciones de vida de los más humildes. Por eso, cuando falleció en 1898, su entierro se convirtió en una manifestación del cariño que le profesaban sus vecinos. Dos años más tarde, el domingo 11 de febrero de 1900 se conmemoraba el aniversario del día en que se había proclamado aquella I República. Esta fecha fue recordada durante décadas por los republicanos hasta que a partir de 1931 se reemplazó por la del 14 de abril, fiesta de la proclamación de la II.
Según soplase el viento político había banquetes, encuentros de hermandad y hasta mítines cuando la autoridad lo permitía, pero en aquel momento España estaba hundida por la corrupción de la monarquía y el desastre militar de Cuba y Filipinas y se pensó en hacer algún acto más importante para demostrar a la sufrida población que existían alternativas dispuestas a tomar el relevo en el Gobierno.
Para los asturianos nada mejor que recordar a don Tomás, cuya memoria de buen ciudadano era el ejemplo de lo que proponían los republicanos. Para ello se pensó en colocar una lápida en la fachada de su casa; sin ostentación, algo barato, pero que debía costearse por suscripción popular para que fuese cosa de todos y se acordó repartir el dinero que presumiblemente iba a sobrar a partes iguales entre la Institución Filantrópica y el Hospital de Caridad.

15 de noviembre de 2014

Luis Fernández Cabeza, precursor del refugio

El Meicín, obra del Centro Cultural y Deportivo Mierense

Centro Cultural Deportivo Mierense - Memoria 1961
El refugio de las Ubiñas se construyó gracias a la visión certera de Luis Fernández Cabeza

Luis Fernández Cabeza.

En octubre del 2014 en LA NUEVA ESPAÑA aparecía una información, desde Lena, anunciando que se renovaba el contrato de arrendamiento del refugio de la vega del Meicín, a los pies de las imponentes Ubiñas. Estupenda noticia que da vida al uso y disfrute de este servicio con las garantías que los actuales responsables vienen prestando. Sin embargo una vez más es de justicia poner el correspondiente "pero" a la crónica o mejor a sus fuentes de contacto. Y es que, en medio de todo su contenido no se recuerda, ni una sola vez, que fue el Centro Cultural y Deportivo Mierense el que puso la primera piedra de la anterior instalación que, por añadidura, también desarrolló una importante prestación a las gentes aficionadas de la montaña. Y para que las cosas queden en su sitio, aquí están las explicaciones correspondientes, según fuentes más fidedignas. Fue en 1961 cuando se suscribió el contrato de cesión, por cincuenta años, por parte del Ayuntamiento lenense, al Centro Cultural, de los terrenos necesarios en la vega Axeite y Meicín, para la construcción de un refugio que diese cobertura a los muchos aficionados a la montaña que ya se manifestaban por aquellos tiempos. Previos fueron necesarios los permisos correspondientes del Ministerio de Agricultura que, dicho sea de paso, "vio" con buenos ojos la operación. Y con esas armas y una fuerte voluntad, todo se puso en movimiento.
Claro que alguien había tenido la idea del proyecto y este protagonista no podía ser otro que Luis Fernández Cabeza, fundador y a la sazón presidente del Centro. Bajo su batuta y con un par de colaboradores directos que fueron el doctor Francisco Alperi y el arquitecto Efrén García, autor éste del diseño técnico, más una serie de auténticos "legionarios" del sacrificio y el afán, caso de Marino F. Canga, Julio León Costales, Pepe Canga, Paco Vega, Conchita, Lecia, Yayo el de la Casa Verde, en fin, es seguro que alguno se queda en el morral, por lo que se piden disculpas adelantadas. Contando con Delgado el de Tuiza de Arriba que puso sus caballerías a disposición como medio de transporte del material, sobre el año 1966 quedó inaugurado el refugio del Meicín, por obra y gracia, exclusivamente, de los voluntarios del Centro Cultural y Deportivo Mierense.

14 de noviembre de 2014

El Mieres industrial, "estaba" salpicado por un espectacular conjunto de pasos a nivel en el casco urbano

Cuando el casco urbano parecía una "base antiaérea"

Las barreras de la via del Vasco mirando al cielo. Foto: J.Fdez.Lopez
Las calles de la ciudad estaban salpicas de barreras que miraban al cielo.

Un autobús urbano cruza las vías de calle Oñón de Mieres (Puente San Juan en Requejo)
Cuenta un chascarrillo -no sé si de Tinso o de Víctor el de Cenera- que "un avión de combate cruzaba el espacio mierense y uno de los pilotos exclama: ¡Oye, compañero, esto que ven mis ojos, ¿no será una base de antiaéreos?. No temas - le contesta el acompañante - esta es la capital del concejo que está salpicada de pasos con barreras que miran al cielo".
Hasta aquí el "chiste" o llámenlo ustedes como quieran, pero lo cierto es que había, por aquel entonces, no hace muchos años, algo así como veinticinco o treinta especies de bocas circulares mirando hacia el cielo, una realidad tangible, producto de los juegos de barreras, como consecuencia del tráfico de trenes de carga y viajeros por el casco urbano y de los habituales medios de transporte del mineral de hulla, desde los distintos centros o explotaciones de producción, repartidos por la difícil y hasta problemática orografía municipal. Y como la situación actual ofrece una imagen distinta, con una panorámica urbana libre por completo de tales dificultades, bien vale la pena recordar aquella estampas anacrónica que, por desgracia, llevaron parejo el recorte casi total de la extracción minera y por lo tanto de la fuente socioeconómica que representaba el fuerte sostén para la población de toda la cuenca del Caudal.
En base a una exposición de cierto orden tomamos, como primera referencia, el paso a nivel que el ferrocarril de transporte y de viajeros Vasco-Asturiana (luego Feve y hoy dentro de Renfe), provocaba en la calle Manuel Llaneza -por el tiempo del régimen franquista denominada de José Antonio- dando entrada, la vía férrea, a la zona de Mayacina, donde se encontraba la estación y hoy subsiste el mismo edificio convertido en Centro Municipal de Servicios Sociales.

13 de noviembre de 2014

El asturiano Óscar Suárez Alonso (de Soto del Barco), murió pensando que era cubano

El asturiano que murió sin saber que lo era

Óscar Suárez Alonso
Óscar Suárez, nacido en Soto del Barco, fue llevado a Cuba de bebé y allí murió en 1983 sin conocer su origen: sus padres le inscribieron como cubano para hacerle la vida más fácil.
Óscar Suárez con su padre
Óscar Suárez Alonso, nacido en la aldea de Las Rabias (Soto del Barco) en torno a 1920 y emigrado a Cuba cuando era un bebé de apenas dos años, murió siendo ya sexagenario en tierras antillanas ignorante por completo de su origen asturiano. Sus padres, Marina Alonso Ungidos, natural de Las Rabias, y Santiago Suárez, de La Arena, le ocultaron desde la misma cuna sus raíces debido a la difícil coyuntura laboral que existía en la isla para los extranjeros y conscientes de que su futuro sería posiblemente más próspero si rezaba como cubano a todos los efectos. Por eso inscribieron al niño como nacido en Cuba, más en concreto en el municipio habanero de San Miguel del Padrón. Sellaron un pacto de silencio que respetaron hasta las últimas consecuencias y sólo la sagacidad periodística de uno de los hijos del protagonista de esta historia, también llamado Óscar, reveló años más tarde el secreto. Para el interesado ya era tarde, pues murió pensando que era cubano; al menos sus hijos, Óscar y Orlando, saben ahora la verdad y dicen sentirse inmensamente felices de los orígenes españoles de su progenitor.
La de Óscar Suárez Alonso es una historia ciertamente rocambolesca. Llegó a Cuba en 1921 en brazos de su madre siendo un bebé a bordo del vapor "Alfonso XII", que cubría la ruta trasatlántica Santander-La Habana. Sus padres, como miles de españoles en aquellos años de posguerra europea y carencias, concibieron el sueño de que América sería una tierra pródiga. Pero la deseada prosperidad tenía sus peajes y uno de ellos eran las trabas que el Gobierno cubano de la época, desbordado por la presencia de inmigrantes, ponía a los foráneos en forma de restricciones para conseguir papeles de residencia y permisos de trabajo. "Lo mismo que está pasando ahora en la frontera sur de Estados Unidos o en su país, en España, con los subsaharianos. Ha pasado un siglo pero hay cosas que no cambian en el mundo", apostilla Óscar Suarez, hijo, mientras explica las razones que llevaron a sus abuelos a ocultar el origen asturiano de su padre.

12 de noviembre de 2014

El Club Allerano en La Habana

El centenario de la fundación del Club Allerano de Cuba

La Sociedad Humanitarios de San Martín de Moreda recibió la visita del presidente del Club Allerano de La Habana, entidad creada en el año 1953
La extraordinaria obra de los emigrantes asturianos en América en favor de sus pueblos.

Interior del Centro Asturiano en La Habana. Foto de 1932.
El presente año se cumple un siglo de la fundación del Club Allerano en La Habana con la presencia mayoritaria de vecinos de Felechosa en el mismo. En la segunda década del pasado siglo se crearían gran parte de los centros y clubs asturianos en Cuba. En algunos casos se aglutinaban por partidos judiciales o se fusionaban por cercanía dos o más municipios. La Sociedad Casina de Cuba es la decana de todos los centros, fundada en 1908.
En los primeros compases del siglo XX recién consumado el desastre de la pérdida de Cuba en 1898, la emigración hacia la isla caribeña seguía inalterable a pesar de las reiteradas llamadas de destacados asturianos residentes en la isla y las informaciones de la prensa hispano-cubana desaconsejando emigrar a Cuba, donde las consecuencias de la guerra habían expulsado del mundo laboral a miles de españoles que deambulaban por las calles de La Habana en una situación socio-económica dramática. A pesar de ello millares de asturianos y cientos de alleranos seguían desplazándose a Cuba, escapando de otra situación trágica como era la endémica pobreza o la incorporación a la guerra de África. En el citado año de 1914 se calculaba que los vecinos de Felechosa radicados en Cuba superaban el centenar.
La primera directiva del Club Allerano estaba compuesta por Luis Muñiz Blanco, como Presidente, Sabino Rodríguez (Vicepresidente), Constantino Megido (Tesorero), Antonio Castañón (Vicetesorero), Antonio Muñiz (Secretario) y Manuel González (Vicesecretario). Eran Vocales: Manuel Ordóñez, Santos Díaz, José Muñiz, José Megido, Gonzalo Lobo, Antonio Suárez y Gabino Suárez y como suplentes Ramón Muñiz y Eulogio Castañón. Como se observa hay mayoría de apellidos tradicionales de Felechosa. En 1944, según informaba la revista editada en Cuba por asturianos "El Progreso de Asturias", 30 años después de la fundación del club sólo sobrevivían Luis Muñiz, Sabino Rodríguez, Antonio Suárez, Gabino Suárez, Manuel González y Gonzalo Lobo, éste era el socio número 1 del Club.

11 de noviembre de 2014

El final de Fábrica de Mieres después de 144 años de historia empresarial en el concejo

Remembranza de Numa Guilhou

            
Fábrica de Mieres:  La Asturiana Mining Company fue fundada en 1844 por un grupo financiero inglés encabezado por John Mauby, con el objeto de explotar minas de carbón en el valle del Caudal, Riosa y Tudela, así como crear establecimientos siderúrgicos.
Una vez constituida la sociedad se construye una fábrica siderúrgica en la margen derecha del río Caudal, en una zona muy cercana a Mieres. http://www.bibliotecaspublicas.es
El final de Fábrica de Mieres, dos siglos después del nacimiento de su fundador.

Numa Guilhou, fundador de la sociedad en el siglo XIX.
La noticia de que la junta de accionistas de la ancestral Fábrica de Mieres tenia previsto finiquitar la entidad el día 28 de noviembre de 2014, después de 144 años de historia empresarial, bien merece unas reflexiones acerca de las andanzas de su iniciador. La emblemática sociedad siderúrgico-minera supuso un importante impulso -junto a su homóloga Duro Felguera- hacia la revolución industrial de Asturias finalizando el siglo XIX. La aventura manufacturera comenzó en 1870 de la mano del financiero francés Jean Antoine Numa Guilhou (Mazamet, 1814-Mieres, 1890) -hombre de confianza del emperador Napoleón III- que, con una biografía bastante ignota, se erigió en una personalidad muy trascendente en el devenir financiero del Principado.
Los primeros pasos conocidos de este singular personaje surgen como consecuencia de la compra en 1857 de la Compagnie Minière et Métallurgique des Asturies, constituida cuatro años antes en París. El banquero Guilhou y su socio Charles Louis Bertière constituyen en 1861 -también en la capital francesa- la Societé Houillère et Métallurgique des Asturies, con un capital de ocho millones de francos. De inmediato, aprovechó la favorable ocasión y se hizo cargo de la anterior compañía cuando ésta se encontraba al borde la quiebra, adquiriendo asimismo minas de carbón propiedad de Fernando Muñoz, duque de Riánsares (consorte de la reina madre María Cristina de Borbón), y del marqués de las Marismas del Guadalquivir, así como una mayoría de las acciones del Ferrocarril de Langreo. Seguidamente intenta obtener los aceros de La Bárcena (Villallana, Lena) -dirigida por el geólogo francés Adrien Paillette, propósito que consigue en 1867.
Sin embargo, la naciente sociedad tuvo una vivencia efímera, viéndose abocada a su liquidación en 1868 y, al ser declarada en pública subasta por el Tribunal de París, fue el propio Numa Guilhou quien se hizo con la totalidad de los bienes el 5 de mayo de 1870, bautizando a la nueva entidad con su nombre y apellido. El patrimonio empresarial era generoso pues comprendía un sustancioso complejo industrial, en el que se incluían minas de hulla en Langreo, Mieres y Santo Firme (Llanera), fábricas de fundición de hierro en Mieres y Villallana, así como el ferrocarril Langreo-Gijón.

10 de noviembre de 2014

El mito de la Asturias dinamitera

Todos los octubres del octubre rojo

Cartel de la revolución de Asturias
Las últimas interpretaciones históricas rechazan la explicación de la revuelta como "antesala" de la Guerra Civil.
ASTURIAS 1934 PRENSA
Hay un mito de la Revolución del 34, de la Asturias dinamitera, faro del mundo obrero, de la revuelta preventiva que intenta evitar la llegada del fascismo en la forma de la entrada en el Gobierno de la CEDA de Gil Robles, que aún perdura entre algunos historiadores y especialmente en las organizaciones de izquierda. Sin embargo, el acceso a los archivos está permitiendo matizar un tanto esa visión épica de la última revolución obrera del ciclo que se inicia con la también sangrienta Comuna de París. LA NUEVA ESPAÑA ha recabado la opinión de tres historiadores en los que se resumen otras tantas visiones de la cuestión, desde la que justifica el levantamiento por las objetivas condiciones de explotación de la sociedad española y el riesgo de involución democrática, hasta la que ve la revolución como un puro y duro golpe de Estado contra la democracia española, antesala de la Guerra Civil. Sobre este último punto también hay diversas opiniones, ya que algunos consideran que el 34 no tuvo influencia alguna en la lucha fratricida posterior, mientras que otros opinan que la revuelta desató el miedo que llevaría al golpe de Estado del 18 de julio.
El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo Francisco Erice Sebares considera que el mito de la Revolución de Octubre de 1934 aún se mantiene entre grupos de izquierda minoritarios, pero no en la gran mayoría, en la que el 80.º aniversario de la última gran revuelta obrera de Europa "no ha tenido resonancia alguna". Sin embargo, el profesor está convencido de que "los mitos y las viejas épicas resucitan" en momentos de efervescencia social como el actual, en los que los movimientos populares pueden recuperar, si no las recetas, al menos "sí los valores y los impulsos" de aquella revolución, nacida de la "necesidad de reaccionar ante un sistema de explotación".

9 de noviembre de 2014

La "invasora" Garduña, conocido popularmente como Fuína

El cazador que llegó con las cosechas

Una investigación revela que la garduña apareció en la península Ibérica de la mano de las sociedades neolíticas y, aprovechando sus transformaciones del medio, sustituyó a la marta en muchos lugares.
La garduña adulto mide entre 40 y 50 cm de longitud, la cola mide entre 21 y 27 centímetros, y su peso oscila entre 1 y 2 kg. Muy parecida a la marta,no en vano tienen antepasados comunes, pero es ligeramente más paticorta y corpulenta, tiene el hocico más chato y las orejas más pequeñas, y se distingue de aquella por su babero de color blanco que se abre en horquilla hacia las extremidades delanteras. Tiene un excelente oído y muy buena vista y olfato. http://www.ramoskroker.com

La garduña, un pequeño carnívoro común en Asturias y conocido popularmente como fuína, es un habitante relativamente nuevo de la península Ibérica, a la que llegó en el Neolítico. Así lo indica un reciente estudio sobre esta especie y su "prima" la marta, el cual constata, asimismo, que la "invasora" garduña ha venido a sustituir a la marta en gran parte de su antigua área de distribución.
 La presencia de la marta está documentada en la península Ibérica desde mediados del Pleistoceno, cuando, en apariencia, ocupaba todo el territorio. Actualmente se restringe a la franja norte, de clima atlántico y caracterizada por sus fondosos bosques caducifolios. La garduña no aparece en escena hasta el Holoceno, procedente de Oriente Próximo, única región en la que se han encontrado restos de esta especie datados en el Pleistoceno. Su expansión hacia Europa está vinculada a la propia extensión de las sociedades neolíticas, aunque no está claro si llegó "invitada", como animal semidoméstico, o si fue un "polizón", como sostiene la hipótesis más probable. El Neolítico, que en la península Ibérica comenzó entre los años 6000 y 3000 antes de Cristo, se caracteriza por el surgimiento de la agricultura y la ganadería, que crearon paisajes abiertos, que la marta rehúye y, en cambio, favorecen a la garduña (presente en las estepas asiáticas).

6 de noviembre de 2014

La historia de la Asturias Olimpica.

El Olimpo sigue abierto

El piragüista candasín Herminio Menéndez, el olímpico asturiano más laureado de la historia
Los deportistas asturianos en la historia de los Juegos Olimpicos.
Bronce olímpico para Enrique Rodríguez Cal
La Asturias olímpica se despliega a través de las experiencias de los 91 deportistas que han podido vivir el acontecimiento deportivo por excelencia. Dieciseis de ellos tienen en sus casas alguna medalla, la máxima expresión del éxito. Pero tratándose de los Juegos Olímpicos, participar ya es un triunfo.
En Londres empezó todo, a falta de aclarar las circunstancias de la participación de Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós, marqués de Villaviciosa, en París-1900, la historia olímpica asturiana empieza en 1936 con Jesús Suárez Valgrande (invierno) y en 1948 con Aurelio Díaz Cadaveda (verano). Desde entonces le siguieron 87 deportistas en los Juegos Olímpicos de verano y otros dos en los de invierno.
Los últimos datos apuntan a que el marqués de Villaviciosa estuvo en París en 1900 y participó en una prueba denominada tiro al vuelo, incluida en la Exposición Universal que se celebró en la capital francesa durante seis meses.

5 de noviembre de 2014

José López-Muñiz, hacedor de infraestructuras fundamentales para Asturias.

Glorias y silencios del gran hacedor

Hotel de la Reconquista en Oviedo
El abogado del Estado vallisoletano José López-Muñiz, ahora olvidado, creó o promovió desde la Diputación, entre 1957 y 1970,
Fotomontaje con José López-Muñiz en el centro y, a su alrededor -en el sentido de las agujas del reloj-, el embalse de Cadasa, la autopista del Huerna, el Hospital General, la "Y", el aeropuerto de Santiago del Monte y el Reconquista.


El 16 de noviembre de 2005 falleció en Madrid José López-Muñiz a los 89 años de edad. Una breve y urgente encuesta callejera arroja un resultado sorprendente: la mayoría de los asturianos no lo conoce o no lo recuerda. Sorprendente porque desde la Guerra Civil a nuestros días fue quizá quien más hizo por este Principado. Vallisoletano y abogado del Estado, llegó a la presidencia de la Diputación provincial en 1957 y allí estuvo durante trece años, en los que realizó o proyectó el Hospital General, referencia incluso mundial en su momento; el consorcio de aguas de Cadasa, la autopista "Y" y también la del Huerna -el sueño jovellanista de alcanzar con calidad la Meseta-, el hotel de la Reconquista, el aeropuerto de Santiago del Monte, la sociedad de estudios SADEI... Eran los tiempos del desarrollismo, del Estado de obras y sus tecnócratas, y Asturias tenía la tercera Diputación, tras Madrid y Barcelona, con mayor presupuesto de España, porque efectivamente este Principado era una potencia. Quizás el olvido social de López-Muñiz sea una señal más de nuestra decadencia.
"Era un funcionario del Estado, con todo lo que eso supone", señala José Manuel Otero Novas, ministro con Suárez, abogado y escritor. "Fue destinado a Asturias, donde se casó, hizo amigos y se vinculó, como le ocurre a mucha gente, por lazos familiares y de amistad". En todo caso, ¿cuál es el móvil de la frenética y eficaz actividad de López-Muñiz? "Se mete en política para hacer cosas" desde su óptica de servidor público, indica Otero, que le conoció muy bien.
Procedía de una familia de altos funcionarios, de militares destacados, de gente instruida. Uno de sus abuelos fue capitán general en Cuba. Tenía casa familiar en la localidad cántabra de Guarnizo. Una familia relativamente distinguida, no adinerada, y con lecturas. "Cuando el abuelo", recuerda Otero Novas, "rindió cuentas en el Senado de su actuación en ultramar ofreció un discurso de dos días. Un ignorante no puede hacer eso".

4 de noviembre de 2014

El 17 de mayo de 1945 en Mieres se celebro funeral por el eterno descanso del Führer alemán, Adolf Hitler

Hitler tuvo el "honor" de un funeral en la villa.

Iglesia de San Juan 1960
El 17 de mayo de 1945 se celebró una misa por el dictador nazi en la iglesia parroquial.
Adolf Hitler
Le suena a ustedes de algo o les causa sorpresa el hecho de que en Mieres se haya celebrado un funeral por el eterno descanso del Führer alemán, Adolf Hitler, como "defensor de la civilización cristiana"? Pues ello ocurrió el 17 de mayo de 1945, 17 días después de su fallecimiento -presunto suicidio- aunque en el interior del recordatorio mortuorio figuren leyendas tales como "cuando Dios permite que sus hijos perezcan defendiendo el Evangelio, predican más alto desde sus sepulcros de lo que lo hicieron durante sus vidas. Murió dejando un nombre que Alemania venera, el mundo respeta y España coloca al lado de los mejores caídos", o bien "Mártir de su ideal y de su fe, como paladín de la causa europea anticomunista, ha caído Adolfo Hitler luchando hasta el último momento. Concédele, Señor, el eterno descanso y alúmbrale la luz eterna". Este acto, a la altura del 2014, inconcebible, ocurrió en la Iglesia Parroquial de Mieres (se supone la de San Juan Bautista).
Es indudable que Carmen Vigil, hija del notario de Mieres Justo Vigil, con domicilio en la calle Numa Guilhou, licenciada universitaria, al igual que su hermana Elena, algo también poco habitual en aquellos tiempos, tuvo algo que ver con tal circunstancia, dado que fue profesora de la Universidad de Viena durante el nazismo. A esta realidad se une su condición políglota con el dominio de varios idiomas como el alemán, italiano, francés y lo más curioso, el catalán. Y es que, según el trabajo publicado por Ismael González Arias, director de la Casa de Cultura de Mieres, en el álbum de las últimas fiestas de San Juan, "su vinculación con la derecha más extrema continuaba años más tarde" y su simpatía por la política del nacionalsindicalismo, personificada en su líder y promotor, se hacía patente con la presencia de una pequeña bandera nazi sobre un mínimo mástil en la repisa de su salón. Otras pruebas de esta vinculación política podían confirmarse con el movimiento de correspondencia epistolar, cercana y cariñosa, con personajes como el comandante de infantería Pardo Zancada o el general de división Luis Torres Rojas, ambos implicados en el golpe de estado del 23-F.

3 de noviembre de 2014

Antonio Garrido Barrientos, habitante obligado de Gijón.

Antonio Garrido, genio y figura del "mierensismo".

 
Es autor de miles de tiras y dibujos cómicos que se han esparcido por toda Asturias

Dibujo de Antonio Garrido

Una sonrisa franca, abierta y sincera. Un gesto de comicidad en cualquier momento. Un lápiz que se desliza por el folio buscando rasgos. Un dibujo que se perfila con personajes propios en creación. Una leyenda que da paso a la sonrisa y casi siempre a la carcajada. Y en menos de diez minutos puedes descubrir la historieta, la filosofía y la gracia: "Señor, señor, no se si se sentirá contento o asustado. Su mujer ha tenido trillizos". Explosión de alegría en el marido que exclama: "Y es que soy muy macho y esto que tengo aquí es un cañón de muchos quilates". "Pues -contesta la enfermera- vaya usted lavándolo bien porque nacieron los tres negros". Quedaba por decir, que cada viñeta lleva casi siempre una buena carga de picaresca y cierto tono picante.
Así es Antonio Garrido Barrientos (Ujo, Mieres, 22 de agosto de 1933), hoy y desde ya hace un montón de años, habitante de obligado cumplimiento, por arte de la emigración metalúrgica, del barrio "Nuevo Gijón", en la villa y playa. Y es que allá por los últimos albores de la década de los sesenta, Garrido (como popularmente se le conoce) hubo de tomar los bártulos con su esposa Marisa y sus dos hijos para seguir la estela que había marcado el gran desmantelamiento de la industria pesada del metal, tras el primer "envío" de Fábrica de Mieres y la constitución de Ensidesa.
Pero antes cabe decir que este singular mierense -él se remarca así por todos los costados- había nacido en Ujo, quedando huérfano de padre a los ocho años. Tras cursar sus primeros estudios con los Hermanos de La Salle (los del "Baberu"), realizó el bachillerato en Moreda de Aller, a donde viajaba en bicicleta con la fiambrera de la comida en el portapaquetes. Podía haber hecho la mili, pero no, puesto que libró, tras colocarse como peón en Aguinaco, por ser huérfano y por lo tanto hijo de viuda. Pero antes fue diplomado universitario.
El caso es que sus primeras aficiones se inclinaron hacia el deporte llegando a practicar unos cuantos, desde el propio ciclismo, fútbol, baloncesto (entrenador), esquí y finalmente atletismo en las modalidades de salto de altura, longitud, cien metros lisos y, ya cuando los años pesaban algo, lanzamiento de jabalina, peso y disco, de los que fue campeón de España en la categoría de veteranos, logrando a la vez varios títulos en Asturias.

2 de noviembre de 2014

Mieres en la historia de sus viajeros (II)



TESTIMONIOS SOBRE UN MIERES QUE YA SE FUE.
Mieres en 1912.La Plaza,la Casa Rectoral. Abajo a la izda.la c-Guillermo Schulz,con el Salon Novedades - Cine Mierense.
Viajeros desde el siglo XVIII.

Jinetes en Mieres en 1915.
En el año 1895 Alfonso Pérez Nieva es más generoso con Mieres, viendo lo que otros, como Rafael M. de Labra, no vieron, incluso haciendo el mismo trayecto y, quizá desde la ventanilla de mismo tren:
<<La humedad, he aquí  la gran artista del valle de Mieres. El lugar carece de lontananzas, es largo y estrecho, es una hondura recortada al fondo por colinas que se enlazan, y tan próximas que se echan encima de la vega. La característica del sitio es el arbolado. Por las lomas trepan ejércitos de robles de álamos y de hayas, las praderas tienen un verdadero toldo de nogales y castaños, todos los huertos marcan sus lindes con filas de frutales. La luz llega al paraje cernida por entre millares de hojas y tamizadas; tal exceso de vegetación mantiene en la atmosfera una bruma continua, y de esta suerte, casi siempre reina aquí una dulce claridad misteriosa12 >>.
Pero la descripción aún es más minuciosa:
<<Todo suda, alfombras de mies, copas y cortezas. La calma es tan grande que el humo de la locomotora se queda flotando é inmóvil, y un pitido suena apagado y sin ecos. Las nubes hállanse muy bajas; algunas se agarran á los árboles más empinados de las colinas. El Caudal, un riachuelo pedregoso y murmurante, cruza el valle, y en ambas orillas se alza el pueblo con sus casas de uno ó dos pisos, oscurecidas por las lluvias continuas, preparadas sus espaldas para recibir el embate de los turbiones, tristes y silenciosas. Un ancho puente comunica ambas riberas. Sobre su torso pasan los rieles de un tranvía que se prolonga sobre un lado13 >>. Y continúa: <<Allí está la fundición. De repente se ve el valle invadido por una cerrazón tremenda que lo envuelve todo, y surgiendo de entre un grupo de grandes naves con techumbres de zinc, suben al espacio diez ó doce negras columnas densísimas y paralelas de humo de hulla. Otras nubes de humo blanco brotan aquí y allá, y á trechos resplandecen inmensas llamaradas rojas que iluminan y bruñen cuanto les rodea. Atenuados por la trepidación de nuestro tren, se sienten llegar de allí rugidos de vapor, estrepito de martinetes, y bajo las techumbres de las naves se distingue el ir y venir de muchas sombras14 >>.