30 de septiembre de 2014

Entre fogones en Mieres del Camino

Las grandes cocineras de la historia del concejo

María Luisa García.
Carmina Fernández, María Luisa García y Queta Gutiérrez, auténticas maestras de los fogones.
la cocina mierense ha sabido transmitirse generación tras generación
Se ha puesto de moda la gastronomía nacional y con ella las múltiples facetas que se desprenden de las cocinas de restaurantes afamados, que han hecho de lo culinario toda una bandera, hasta considerarse un auténtico "gancho" turístico.
Y el tema ha saltado a los medios de comunicación, audiovisuales y escritos, de forma que cada uno de ellos tiene su rinconcito al lado del corazón para ofrecernos sabrosos programas que invaden el terreno de cualquier tipo de audiencia. Lo que ocurre es que, contra la tradición doméstica, este indispensable elemento de la vida comunitaria campa hoy con casi plena libertad y cierta exclusividad, por el terreno masculino. Dicho de otra forma, lo que antaño estaba en manos de las amas de casa, hoy aparece casi bajo la etiqueta de quiénes tradicionalmente se vestían por los pies -que actualmente ese uso también se pasó de bando-.
Pues Mieres está en condiciones de llevarle la contraria a esa tendencia moderna, a pesar de contar, entre sus nativos, a una auténtica figura del sexo varonil, el afamado chef José Andrés, embajador de excelencias por varios lugares del mundo, con especial huella en Estados Unidos. Pero?. A lo dicho. Para sapienza y conocimiento del respetable Mieres puede presumir de presentar, históricamente, la cartelera imborrable de tres reconocidas maestras del arte culinario, de las cuales, afortunadamente dos aún están con nosotros. Y como es de justicia dejamos constancia de ello con el ánimo de la autenticidad y sin el menor deseo de hacerle competencia a espacios tan apabullantes como el televisivo "Top-Chef", del sin par Chicote. Para ellos seguimos orden cronológico de antigüedad.
Carmina Fernández de Rivera fue maestra cualificada de numerosas amas de casa y también de las que posteriormente tomaron el camino profesional. A los 14 años asistió a una boda, contempló el desbarajuste que se estaba originando y no dudó en ponerse a funcionar. Fue su bautismo de fuego. A partir de entonces una sucesión de hechos y actuaciones confirmaron su fuerte vocación y su estilo perfeccionista que se tradujo, dada la época de una escasez supina en los años de la posguerra civil española, en lograr fórmulas de una excelente gastronomía a bajo coste.

29 de septiembre de 2014

Covadonga, 9 de septiembre de 1934, acto de las Juventudes de Acción Popular (JAP)

Gil Robles dice basta en Covadonga

El arquitecto Mendoza Ussía retrató la visita del líder de la CEDA al santuario el 9 de septiembre de 1934, en el preludio de la revolución asturiana.

Entre los numerosos fondos conservados en el Archivo General de la Guerra Civil Española que se encuentran en Salamanca, producto de la incautación con fines represivos de esa documentación, perteneciente tanto a particulares como a diversas organizaciones políticas y sociales, hay un interesante álbum fotográfico de José María Mendoza Ussía (1886-1943). Fue éste un arquitecto nacido en Madrid y vinculado a Asturias, y más concretamente a Gijón, por su matrimonio con Dolores Alvargonzález Domínguez-Gil, celebrado en esta ciudad en 1911. Por esta razón, pasaba sus veraneos en Gijón, ciudad en la que incluso realizó algún trabajo profesional, como la intervención en la reconstrucción del teatro Dindurra, destruido durante la guerra y reinaugurado en 1942 con el nombre de Jovellanos, según señala Ramón María Alvargonzález en el estudio sobre su obra fotográfica asturiana publicado en 1996.
El álbum en cuestión, motivo de estas líneas, es un pequeño reportaje sobre el acto celebrado en Covadonga, hace ochenta años, el 9 de septiembre de 1934, organizado por las Juventudes de Acción Popular (JAP), con la intervención de José María Gil-Robles, abogado salmantino y máximo dirigente de la Confederación de Derechas Autónomas (CEDA), de las que formaba parte como principal aglutinador el partido de Acción Popular (AP) y sus Juventudes.
La convocatoria de este evento fue respondida por las organizaciones de izquierda asturiana, socialistas y anarquistas, con la declaración de una huelga general en protesta por el mismo. El discurso que el líder de la derecha pudiera pronunciar en Covadonga era esperado con expectación no sólo por sus seguidores sino por toda la clase política, por lo que pudiera adelantar sobre la postura de su partido en cuanto al sostenimiento del Gobierno o la posibilidad de provocar una crisis, como ocurriría poco después. La huelga duró 36 horas, desde el mediodía del sábado 8 de septiembre a las 12 de la noche del 9, y fue general en Oviedo, Gijón, las dos cuencas mineras de Mieres y Langreo y algunas otras localidades.

23 de septiembre de 2014

El ilustre Rey Alfonso XIII visita Iglesia de San Martín de Sotrondio para verla tumba del Rey Aurelio.

Alfonso XIII en Sotrondio

Alfonso XIII nació el 17 de mayo de 1886. A los 16 años, en 1902, cumplida la mayoría de edad, juró la Constitución y fue proclamado Rey de España.
La visita del monarca en 1902 para visitar la tumba del rey Aurelio.
Iglesia de San Martín, donde se supone que está enterrado el Rey Aurelio.
La visita de personas ilustres a un lugar siempre es recordado y más lo es si, en este caso, se trata de la llegada de un rey. La visita de una personalidad a un lugar siempre deja para el futuro el grato recuerdo de su estancia y la honra de su presencia. Cándido Fernández Riesgo, autor de la Historia de Langreo (1954), cita que entre las personas calificadas e ilustres que visitaron la Cuenca del Nalón se encuentra el Alfonso XIII.
El rey acompañado de su hermana, la Princesa de Asturias, recorrió y visitó las fábricas y partes de los pozos mineros de las Cuencas y como nota característica de este viaje fue la visita especial que hizo con su séquito a al Iglesia de San Martín de Sotrondio para verla tumba del rey Aurelio.
Sotrondio, en el año 1902, se ubicaba en la zona de la margen izquierda del río Nalón, pasado el puente, donde existía la capilla en honor de Santu Mederu y la Virgen del Buen Suceso. El día 6 de agosto de 1902 había llegado el Monarca a La Felguera y tras recorrer las instalaciones fabriles, señalan las crónicas, el propio rey mostró especial interés, rompiendo todo el protocolo preestablecido, en visitar al concejo de San Martín del Rey Aurelio, único del Principado de Asturias que lleva el nombre de un rey de la vieja y rancia monarquía asturiana.
Tras larga investigación en las hemeroteca de Oviedo y en la Biblioteca de Gijón he podido conseguir las crónicas de aquella visita en el diario "Noroeste" y en la revista "Blanco y Negro".

22 de septiembre de 2014

El proyecto de sacar una mina a la superficie en Sotrondio, "concurso de ramperos mineros"

Sotrondio, una mina a la luz del día

Vista de Sotrondio, San Martín del Rey Aurelio. Podemos ver el puente sobre el Río Nalón. Año 1960. http://www.asturias.es
Los concursos de ramperos celebrados entre los años 1948 y 1951.
Para realizar un proyecto hay que tener señalada una idea e ir poco a poco marcando los pasos para formar el cuerpo de lo que se quiere crear. Para planificar un proyecto como lo fue el Concurso de Ramperos de Sotrondio tenía que haber una persona con la suficiente personalidad humana y técnica en la materia que aunase lo que es un obrero cualificado con la categoría de ramperos.
Un rampero es, en realidad, un futuro minero, un guaje, un joven que entra en la mina, un aprendiz que cuando se adentra en este mundo laboral tan sólo va hacer una labor: "palear carbón" en una sobreguía. Una sobreguía es un túnel que dan acceso o salida al yacimiento y que normalmente corta las capas de carbón. La zona superior se llama corona y los muros laterales hastiales.
Para llevar a cabo este concurso de ramperos, Sotrondio tuvo en suerte de tener una persona como don Eulalio Laviano Olza, facultativo de Minas. Reunía como técnico conocimientos, habilidad y facultades para el desarrollo de las actividades del proyecto que se quería realizar. Fe y tesón puso año tras año, desde 1948 a 1951, y un gran afán de superación para que durante cuatro anualidades cada concurso fuese mejor que el anterior.
Una mina a luz del día. El proyecto era sacar una mina a la superficie. Se montó un tinglado que fuese lo más real posible a una explotación minera. El montaje se hizo en base a la construcción de unos cuadros en forma de mina, la rampa y el tayu donde trabajasen los ramperos, pretendiendo dar el mayor realismo a una auténtica mina. La sobreguía imitada tenía ocho metros de largo por setenta centímetros de ancho y dos cincuenta de alto.

20 de septiembre de 2014

El santuario de Asturias

Las estampas más antiguas de Covadonga

El grabado más antiguo, de 1744.
Los grabados incluidos en los cuatro libros procedentes de la antigua cofradía madrileña fundada en 1743 en honor de la Santina, incorporados recientemente al Museo del Pueblo de Asturias.
Heráldica de la Congregación.
La localización e identificación de estos libros se ha debido al director del Museo, el doctor Joaquín López Álvarez, pero la adquisición fue posible gracias al altruismo y sentido patriótico de un particular, hija de la emigración y promotora de la cultura: doña Fernanda Suárez. Aunque nacida en Méjico, es hija de asturianos (su padre es el conocido empresario don Antonio Suárez, oriundo de Soto de Águes, Sobrescobio) y profesa de tal, como este gesto lo acredita. Y es que, como la historia de estos últimos trescientos años demuestra, han sido casi siempre los ausentes quienes más han hecho por la patria chica.
Al margen del interés documental que estos libros atesoran, hay otro motivo de satisfacción para los historiadores del arte. Y es que en ellos se encuentran los grabados más antiguos y raros de la imaginería covadonguista. Son tres: el Verdadero retrato de Nuestra Señora de Covadonga, una vista del santuario, con la antigua iglesia rupestre construida en madera y que resultó destruida por el fuego en 1777; una reproducción del altar que la Congregación tenía en la iglesia del convento de San Hermenegildo de Madrid y, por último, una composición heráldica, con el escudo real, el emblema de María e insignias militares, concebida como frontispicio o portada de libro. Los dos primeros eran conocidos, porque fueron editados por don Fermín Canella en su libro De Covadonga (Madrid, 1918), publicado con motivo de la conmemoración del XII centenario de la batalla de Covadonga y que fueron reproducidos de estos mismo libros. Y, más adelante, en 1956, por Luis Menéndez-Pidal en La Cueva de Covadonga, pero de positivos fotográficos.  

19 de septiembre de 2014

Punto final a una tradición de Mieres en el día de Asturias (8 de septiembre)

Tren de Madera: fin del trayecto

La salida del Tren de Madera de Mieres en una edición de los años 80 del pasado siglo.
El tradicional convoy, después de 39 años de viajes, (el último el 8 de septiembre de 2013), no circulará más hasta Llanes para participar en las fiestas de La Guía.
La expedición mierense en Llanes, con César San Pedro al frente.


No sonarán los cohetes a las seis de la mañana del 8 de septiembre. Ya no se escuchará el fuerte pitido de la locomotora arrastrando toda una retahíla de coches ferroviarios de viajeros, primero a la vieja usanza, es decir, puramente de madera durante tres años, luego ya con tintes más modernos. Ya no arrojará la vieja y aún elegante estación del Vasco Asturiano en el corazón de la villa del Caudal todo ese trasiego de alegres embajadores de un mensaje de camaradería, de ganas de fiesta y participación. En definitiva, el silencio más demostrativo presidirá, dentro de veinticuatro horas, este marco cercano a La Mayacina porque, simplemente, de allí no partirá el Tren de Madera.
La desesperante caída al vacío de Mieres y su comarca, en cuanto a la desaparición de actividades colectivas relacionadas con la cultura, las artes, e incluso los deportes y otras manifestaciones ciudadanas, acaba de escribir otra línea nefasta. Mañana, 8 de abril, este clásico del calendario, tras el verano anual, no partirá de la estación de Feve (antes Vasco Asturiano), rumbo a Llanes, en su habitual encuentro con la Virgen de La Guía, tal como venía ocurriendo desde hace treinta y nueve años. Las dificultades económicas, por falta de subvenciones, la apatía humana a la hora de contabilizar viajeros y unas relaciones no del todo cordiales con la representación llanisca, han sido elementos determinantes en la decisión de los dirigentes de la asociación de vecinos de Santa Marina que el año pasado, ante la amenaza de desaparición, asumieron el reto de la continuidad. Desgraciadamente poco duró su buena disposición. Además, sin saber por qué, se encontraron con una competencia totalmente fuera de lugar, la puesta en circulación de autocares para hacer el mismo recorrido. Increíble.

18 de septiembre de 2014

La facultad de derecho de Oviedo, más de cuatro siglos de conocimiento humanístico y jurídico

La Facultad de Derecho en mil páginas, desde el origen de la Universidad hasta el campus del Cristo.

Antigua sede de la Facultad de Derecho en Oviedo.
El libro que resume la cuatricentenaria historia del centro académico hace un recorrido por "todas sus disciplinas y por sus principales maestros".
Dependencias del Edificio Histórico de la Universidad, antigua sede del centro académico.
Más de cuatro siglos de conocimiento humanístico y jurídico se hacen hueco entre las paredes de la Facultad de Derecho. El centro académico, depositario de la causa fundacional de la Universidad de Oviedo, ha visto pasar por sus pupitres, primero en el viejo caserón de la calle San Francisco y ahora en su sede del campus del Cristo, a miles de estudiantes entregados al aprendizaje e interpretación de las leyes, muchos de ellos entre las mentes más preclaras que ha dado Asturias. Un nutrido grupo de profesores, coordinados por el catedrático jubilado Santos Coronas, acaba de hacer justicia con este pozo de sabiduría al publicar la segunda edición ampliada de un vasto libro que aspira a recoger los hitos más señalados de su dilatada trayectoria. Un recorrido por "todas sus disciplinas y sus principales maestros".
"Historia de la Facultad de Derecho (1608-2008)" es un compendio de algo más de 700 páginas que hace un repaso por la evolución de las enseñanzas impartidas en el centro, uno de los más eminentes (tanto por su tradición como por su nivel docente) de la Universidad española. Consta de 15 capítulos, uno dedicado al análisis general de los planes de estudios y, el resto, a analizar la evolución que ha experimentado, desde su implantación, cada una de las disciplinas jurídicas que son materia de evaluación para los alumnos. Todo contado en un estricto orden cronológico para evitar construir la casa por el tejado. "Pretende ser un recuerdo a nuestros antecesores y una memoria para los que nos sucederán en la tan grata tarea docente de la formación jurídica", señala la profesora Ramona Pérez Castro, que ha participado activamente en la recopilación de datos.
La obra comienza su detenido repaso con la creación de los primeros estudios jurídicos en Asturias, que propiciaron la fundación de la Universidad de Oviedo gracias al abrigo del arzobispo Fernando de Valdés Salas (echó a andar el 21 de septiembre de 1608 tras haber recibido la licencia del Papa Gregorio XIII, en 1574, y la autorización real de Felipe III, en 1604). Los primeros estatutos de la institución (denominada entonces Universidad de Estudio General) tomaron como modelo los de la de Salamanca y establecieron el estudio de los derechos canónico y civil.

17 de septiembre de 2014

Cuatro barcos mercantes llevaron el nombre del monte ovetense "Naranco"

Cuando el Naranco surcaba los siete mares

Estampa marinera del "Monte Naranco" atracando en el puerto de Santander.
Cuatro barcos mercantes llevaron el nombre del monte ovetense transportando toda clase de materiales y protagonizando naufragios y huidas durante la Guerra Civil.


El totémico monte Naranco de los carbayones, que domina Oviedo desde su cota más alta -la del Pico el Paisano sobre el que se asienta en gigantesco monumento al Sagrado Corazón- sirvió a navieros asturianos y vascos para dar nombre a mercantes que surcaron los siete mares y que tuvieron una vida azarosa en unos casos, desgraciada en otros, y en el resto marcadas por los lógicos cambios de la bandera que ondeaba en su popa. Esta es la historia de estos cuatro barcos.El "Naranco", de la Naviera Ángel Álvarez, de Avilés, fue el más desgraciado de todos ellos. El pequeño mercante, que había sido construido en Gijón en el año 1919 con un desplazamiento que le permitía cargar 1.750 toneladas se hizo por última vez a la mar desde la ría avilesina el 19 de agosto del año 1959, a las 18.30 horas con buen tiempo y con destino al puerto holandés de Rotterdam.
En sus bodegas transportaba un cargamento de 1.200 toneladas de residuos de pirita que había cargado en Bilbao, antes de entrar en la ría asturiana para carbonear. Hasta llegar a la entrada del Canal de la Mancha, la navegación se realizó sin incidencias. Fue entonces cuando apareció la temida niebla, tan frecuente en estas aguas, que además son de las más transitadas del mundo.
En el puente de mando, el capitán, Mario Yarritu, había ordenado reforzar la vigilancia, y así llegaron hasta la altura del puerto inglés de Dungeness, al sur de Dover. Navegaban en niebla cerrada cuando los abordó el buque de bandera griega "Goldstone", que con sus 8.684 toneladas mandó al fondo en pocos minutos al pequeño "Naranco". Durante el naufragio desapareció el camarero José Vidal Pérez, de cuarenta años. El marinero Miguel Méndez, de treinta y cinco años, luchó durante tres horas en la mar hasta ser recogido, exhausto, poco después de haber logrado asirse a la quilla de un bote salvavidas que había volcado.

16 de septiembre de 2014

La costa de Arnao (Asturias), hace 400 millones de años (en el Dévonico Inferior)

La huella de la Asturias tropical

En la plataforma de Arnao se puede observar una secuencia de arrecifes que se corresponden con el Devónico Inferior, entre hace 405 y 395 millones de años
El entorno de Arnao acoge los restos fósiles de los arrecifes coralinos que constituían hace 400 millones de años la actual costa central asturiana, pero el yacimiento requiere protección.
Playa de Arnao, bajo cuyas arenas hay restos fósiles de árboles.
Hace 400 millones de años, lo que hoy es Asturias era un rico ecosistema tropical integrado en el gran continente Gondwana, al sur del mar de Tetis, y abundaban los arrecifes de coral. La huella de ese tiempo remoto permanece congelada en la costa castrillonense y constituye un lugar excepcional para los investigadores. La franja costera que se extiende desde Santa María del Mar hasta la playa del Cuerno (Salinas), pasando por Arnao y Pinos Altos revela en forma fósil cómo era la flora y la fauna que habitaban la Asturias remota. El arrecife de la zona oeste de la playa de Arnao está salpicado de muestras. Incluso, los investigadores sospechan que puede existir todo un bosque petrificado bajo la arena. En mayo de este año, la desaparición de parte del arenal puso al descubierto troncos fosilizados de árboles de cientos de millones de años de antigüedad.
El Devónico es un periodo geológico que se extendió desde el final del Silúrico (hace 410 millones de años) hasta el principio del Carbonífero (hace 360 millones de años). La tierra que hoy forma Asturias fue desplazándose más al norte con el paso de los siglos y durante el Devónico se encontraba en una posición próxima al Ecuador.
En esos mares tropicales de latitudes próximas a los 30° se desarrolló una espléndida fauna, entre la que destacan magníficos ejemplares de corales rugosos, tabulados, estromatopóridos, briozoos, que llegaron a formar arrecifes coralinos. Esos fósiles coralinos han dado lugar a los arrecifes que se encuentran en la plataforma de Arnao y en el Túnel de Salinas-Arnao.

"Hay que tener en cuenta para entender este espacio que en aquella época Asturias se encontraba a la altura del trópico de Capricornio, por lo que las condiciones climáticas eran tropicales, lo que permitió que se formaran arrecifes", señaló el paleontólogo Diego Álvarez Laó. En la plataforma de Arnao se puede observar así una secuencia arrecifal que se corresponde con el Devónico Inferior (Paleozoico medio), período que transcurre entre hace 405 y 395 millones de años.

15 de septiembre de 2014

La historia de un pueblo ejemplar, Gallegos de Mieres

Iribar y Urbina, dos nombres en Gallegos
Autoridades regionales y locales con Silvino García, en Gallegos (Mieres-Asturias)

Las singularidades y los históricos visitantes de un emblemático pueblo del valle de Cuna.
Luis Estévez, "Cholo" (a la derecha), entrevista a Iribar en Gallegos.

Hubo un tiempo en el que la laboriosidad de las gentes del medio rural recibía una especie de reconocimiento, al estilo de "Pueblo Ejemplar" de los Premios Príncipe de Asturias, que respondía a la denominación de "Pueblo más Bonito de la Región". El Valle de Cuna, cuya capital de pleno derecho es Cenera, guarda en sus entretelas buena muestra de ello. Primero fue Insierto, después Gallegos y finalmente Paxío que también pertenece a esa área.
Del primero y del tercero se hablará aquí, si las circunstancias lo permiten, en un tiempo cercano. Hoy corresponde traer, por su singularidad y anecdotario, a San Pelayo de Gallegos, el más cercano a los confines con el concejo de Riosa, que fue así declarado en 1974, siendo alcalde de Mieres Celso Antuña y gobernador civil de Asturias Anguera Ansó. Y como portavoz ante el cronista, un hombre harto conocido, Raimundo García, quién, pese a vivir en Mieres, todos los días, acompañado de su esposa, eleva sus andares hacia las alturas del rincón que lo vio nacer, donde disfruta del ambiente cuya esencia lleva muy dentro. Este mierense, facultativo de minas y paisano de pueblo de pura cepa, fue concejal de la primera corporación democrática en la capital del concejo. Duró solo tres años formando parte de la comisión de ganadería, con Tino Ordiales de Presidente y demás representantes, caso de Andrés el Taxista, Gonzalo el Maestro, y la única mujer, Encarnita Lamelas. Como secretario Manolín, un funcionario, según Mundo, "de lo mejor del ayuntamiento". Un día en la reunión se planteó el dilema de cobrar dietas por la labor municipal. Raimundo dijo tajantemente que él no cobraba "porque había ido al ayuntamiento por propio voluntad y para trabajar por el pueblo, no a cobrar" y si lo hacían los demás, se marchaba del consistorio. Al día siguiente redactó el escrito de renuncia y pese a los intentos del alcalde Alvarez Buylla, se fue y hasta hoy. Tomen nota las nuevas generaciones de políticos.

14 de septiembre de 2014

La historia de un turones destacado, Genaro Quevedo

Quevedo, el tenor de San Francisco

Genaro Quevedo
La vida de un destacado turonés, apasionado de la música y que trabajó activamente por su tierra.
 
Barrio San Francisco
Podemos afirmar que la figura de la que hoy nos vamos a ocupar, nació cantando y aunque parezca una fantasía, esta frase nos sirve para definir su afición por este arte como algo innato, pues siendo poco más que un niño ya formó con algunos amigos del barrio un Ochote a dos voces que "sonaba" muy bien y estaba dirigido por Guillermo "el chato".
Genaro Quevedo nació en el poblado minero de San Francisco y su infancia se desarrolló en plena posguerra. Estamos hablando de tiempos de excepción: escasez de suministros, enfermedades y muerte. El reducido tiempo de ocio que le permitían aquellos años oscuros, los dedicaba al canto, tanto en casa como con los amigos o en la propia calle. Es su verdadera válvula de escape. En 1944 coincidiendo con las Bodas de Plata del colegio La Salle se celebró una gran fiesta alrededor de la misa cantada al mediodía (segunda pontifical de Perosi). La formación musical estaba integrada por el Coro de Hulleras de Turón que dirigía Aurelio Pardo y por algunos de los alumnos mas cualificados para participar en el evento. Entre los primeros se encontraban importantes coristas que procedían del Orfeón turonés de anteguerra como Cotti, Dalmacio, Floro del Visu y Enrique Burguet, y entre los segundos, como no, estaba Genaro con tan solo doce años. Algún tiempo después, una vez concluidos los estudios primarios, ingresa en la mina "Fortuna" de Antonio Aza siendo destinado a los planos inclinados donde tenía que sufrir las inclemencias climatológicas (lluvia, frío, nieve) durante buena parte de la temporada. Una prueba demasiado cruel para un joven que venía de cumplir los dieciséis años. Después, una alegría dentro de la severidad y el sacrificio con los que transcurría su existencia: el Ochote del que formaba parte es requerido por la dirección del colegio "La Salle" para cantar un triduo durante las fiestas patronales en compañía de otros orfeonistas previamente seleccionados. Se da la circunstancia de que aquel mismo año llegaba a Turón el Hermano Ginés, un religioso de gran formación musical al que "Paco el médico", pronto animó para que formara un coro dada la gran afición existente en el Valle. Así se creó el "Coro La Salle" que debutó el día de La Pilarica de 1950 siendo Genaro, que actuaba como tenor primero, uno de sus fundadores -Véase obra del autor "Memoria gráfica del Turón industrial (1880-1980)" pág. 221-. Al año siguiente, una vez cumplidos los dieciocho años entra en la nómina de "La Empresa" dentro de la sección de "Vía Estrecha".

13 de septiembre de 2014

El puente de La Perra de Mieres y sus problematicos accidentes

Punto negro de la ruta de la muerte

Este es el primer puente de la perra, el que se llevó una riada. https://www.facebook.com/MieresAnos80Y90/photos
Los accidentes en el cruce de la Perra y las protestas para acabar con ellos.


Hay lugares, escenarios determinados, medios concebidos en su día, que pudieron haberse quedado simplemente en la autenticidad de un servicio prestado y pare usted de contar. Otros sobrepasaron ese listón para bien y alguno lo hizo para mal.

Todo tiene su historia y el puente de la Perra, vía obligada en su día para acceder a la margen izquierda del río Caudal, llegó a convertirse en el "punto negrísimo" de un tramo de carretera que también fue bautizado como la "ruta de la muerte" entre Oviedo, capital del Principado, y Mieres, capital de esta comarca minera. Y como los relatos tienen un principio y un final, vayamos con la correlación temporal de los hechos.
 Foto del puente de la perra en construcción después de llevar el antiguo la riada. https://www.facebook.com/MieresAnos80Y90/photos
Debió de ser por 1874 cuando se construyó el primer puente de La Perra, en esta acción inicial a base de madera para el paso de vehículos de tracción animal y el propio andar de los humanos. Había que darle movimiento socioeconómico y habitable a esa característica zona de la villa, donde hoy se asientan pueblos de larga trayectoria histórica. Sin embargo fue treinta y cuatro años más tarde cuando se reforzó la pasarela a base de hormigón. Lo malo es que llegaron las lluvias allá por 1926 y una crecida del Caudal rompió con todas las amarras arrastrando el puente, que hubo de ser nuevamente reconstruido y bien asegurado siete años más tarde con mayor carga y consistencia. Y así hasta el momento actual.


10 de septiembre de 2014

Jesús Fernández Duro, aeronauta español

El primer asturiano que voló.

Ver publicación del blog de 24 de enero de 2013 - "Jesús Fernández Duro, piloto de aeróstatos"
Jesús Félix Fernández Duro. Condecoraciones Caballero de Honor Legión Francesa
Copa Gordon Bennett - Copa de los Pirineos
Jesús Fernández Duro protagonizó, hace ahora 110 años, un viaje en globo no cautivo entre Madrid y Toledo, pionero en la aeronáutica civil española.
Pedro Duro y Guillermo Guisasola al despegar en Madrid el 18 de diciembre de 1904.
A merced del viento. Así vivió los últimos dos años de su vida el felguerino Jesús Fernández Duro, que hace justo 110 años hizo historia al protagonizar el primer viaje en globo no cautivo hecho por un civil sobre territorio español. "Fue un amante de los deportes y de la mecánica. En París, donde pasaba largas temporadas, se impregnó de la pasión por el arte de volar y la importó a España", detalla José David Vigil-Escalera, presidente del Círculo Aeronáutico Jesús Fernández Duro.
Vigil-Escalera conoce bien aquella proeza. "En el verano de 1904, Duro se inscribió en el Aero Club de Francia y tras recibir 13 sesiones de vuelo con el prestigioso aeronauta francés Edouard Bachelard, decidió encargar su propio globo, "Alcotán", con el que haría historia". Decenas de curiosos se dieron cita en la calle del Gasómetro, en Madrid, la mañana del 18 de diciembre de 1904. Querían ver a Fernández Duro ascender a los cielos. "Le acompañaba su amigo Guillermo Guisasola, también asturiano. Aparecieron a las cinco y media de la tarde cerca de Oropesa (Toledo) tras recorrer 147 kilómetros a una velocidad media de 25 kilómetros por hora", indica Vigil-Escalera. A este viaje le sucedieron otros. "El objetivo era estudiar las corrientes atmosféricas para acometer luego el ensayo de aparatos voladores impulsados con motor de gasolina".

9 de septiembre de 2014

La autopista "Y" Asturiana

Los inventores americanos de la "Y"

Preparativos para abrir la autopista.
Una consultora de EE UU redactó hace 50 años el anteproyecto para una autopista que uniera Oviedo, Gijón y Avilés.
 
La autopista "Y" en construcción.
El diseño original de las grandes infraestructuras asturianas de comunicación por carretera tiene inspiración "yanki". El primer anteproyecto detallado de la Autovía del Cantábrico en la región, que incluía una conexión de alta capacidad en forma de "Y" entre Oviedo, Gijón y Avilés, fue realizado hace ahora medio siglo, en 1964, por la oficina técnica en Madrid de la consultora norteamericana Louis Berger Inc.&CAL. Se trata de un documento de redacción bilingüe en el que se plantea y analiza la construcción de una autopista entre las tres grandes ciudades asturianas, con prolongación hacia Ribadesella, que debería de entrar en servicio por fases, de 1970 a 1980, y cuyo presupuesto se estimaba en tres mil millones de pesetas de la época. El trabajo de los técnicos de Berger no se llevó a la práctica tal cual, pero sí que sirvió de base para los proyectos posteriores tanto de la Transcantábrica como de la "Y", las dos grandes infraestructuras que vertebran, junto a la mucho más reciente Autovía Minera (AS-1), las grandes comunicaciones en la región.
"La carretera que conecta Avilés, Oviedo y Gijón a través de Serín será una autopista dividida de acceso totalmente controlado con cuatro carriles", detalla aquel anteproyecto de hace 50 años, en el que los técnicos de la consultora norteamericana añaden: "El trazado en general tiene forma de Y, siendo la parte inferior, o vástago de dicha Y, la autopista que va de Oviedo a Serín , y los brazos de la Y las autopistas que van de van de Serín a Avilés y de Serín, a través de la zona de Gijón, a la carretera N-632, en las proximidades de la Universidad Laboral".

5 de septiembre de 2014

La historia de personajes curiosos de Gijón

Jovellanos, Poblet y «El Mercrominu»

El Gaviotu anunciando "La Casera"- gijonenelrecuerdo.elcomercio.es
Personajes curiosos de la historia de esta ciudad.
Domingo Rodríguez, avecindado en el barrio del Natahoyo, entonces parroquia de Tremañes, fué el último gijonés que hizo uso del traje del país de manera habitual en el Concejo de Gijón. Fallecido a los 88 años, el 15 de agosto de 1891. http://recuerdogijon.blogspot.com.es
http://www.lne.es
La historia de Gijón es muy larga, y muy ancha. Admite de todo. Bien lo sabía el recién desaparecido Fernando Poblet. Admite desde ilustrados con peluca de los que sabemos hasta cuántas veces en su vida tuvieron fiebre hasta esos populares desarrapados de los cuales desconocemos muchas veces incluso el nombre y en los que Poblet era experto. Todos formaron parte de la historia de la ciudad, del paisaje urbano de Gijón. No se trata de poner en el mismo saco a todos, ya lo sé. No es la misma cosa Jovellanos que el «paisanucu» que hasta hace bien poco recorría Gijón con la cara llena de mercromina. Pero sí se trata de entender que Gijón es una ciudad abierta y de tener claro también que la nunca escrita «Enciclopedia de Gijón» coge a ambos. Y con el mismo tamaño de letra. El primero en la J y el segundo en la C de Chaquetu, o en la B de Barrunta, o en la M de Mercrominu, ¿qué más da?

De don Gaspar Melchor de Jovellanos hay mucho (y bueno) escrito. Y se sigue escribiendo con perfección. Sirva como ejemplo el último número de «Cuadernos de Investigación» que edita la ejemplar Fundación Foro Jovellanos del Principado de Asturias. Nosotros aquí, para honrar a Poblet, vamos a otra cosa. A personajes como «El Mercrominu», por ejemplo, algunas veces llamado también «Barrunta» y «El Chaquetu».

3 de septiembre de 2014

El Sanatorio Adaro, el aroma de un pasado

El Adaro, el salvavidas de los mineros.
Antigua fachada del sanatorio Adaro

  • El hospital suma la Medalla de Plata de Asturias a los reconocimientos por su centenario.
  • El sanatorio cumplió cien años el pasado febrero convertido en geriátrico después de ser el centro de referencia para los accidentes de la minería.
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«Hace cincuenta años había medio centenar de muertos anuales en la mina», recuerda Gabriel Menéndez, gerente del Sanatorio Adaro en el último lustro. El hospital, hoy reconvertido en un centro asistencial geriátrico y de salud laboral, nació hace un siglo para atender a los heridos de la mina, que se contaban entonces por centenares.
A instancias de Luis Adaro y Magro, entonces rector de Duro Felguera, nació el sanatorio, una referencia en traumatología porque «lo que se trataba aquí sólo se superaba en las guerras», explica Menéndez. Su propio padre, como otros muchos, le debe la vida a la labor del Adaro, el hospital de los mineros. Allí se atendían los traumatismos más severos y se llevaban a cabo largos tratamientos de rehabilitación. Su creación supuso un enorme avance en la atención a los accidentados, un paso más allá de los hospitalillos y las casas de socorro habituales en aquellas fechas, en su mayoría con insuficientes recursos.

1 de septiembre de 2014

"Las Marionetas de Mago Arós" las aventuras de Chacolí

Llevando al héroe justiciero



Muchos serán ahora veteranos serios y adustos, otros -menos- maduros en torno a los cuarenta y puede que algún joven de la treintena haya anotado en su memoria determinados rasgos del acontecimiento. Pero todos, absolutamente todos, guardan como oro en paño la figura de "Chacolí", el muñeco-marioneta que, al grito unánime de los infantes espectadores, acudía con la máxima rapidez a solventar el problema, bien acompañado por su inseparable enanito, para luchar contra la bruja Candelaria y el gigante Barba Azul, rescatando así a la princesita Luzmilita de sus sueños, de la que estaba perdidamente enamorado.
"El mago Aros" (Ardura) con su protagonista Chacolí. Foto de J.R. Viejo
Y es que esta simpar atracción festera de los años sesenta y setenta, por una de esas cuestiones que el raciocinio humano no es capaz de descifrar, fue perdiendo "gancho" hasta prácticamente desaparecer, pese a que guardaba entre sus pliegues un condimento único e inigualable. Nada menos y nada más que la facultad de hacer partícipes, como actores de segunda fila, a los propios espectadores que, ante la presencia de los malos, requerían con sus gritos y advertencias, la rápida intervención del "salvador" capaz de desfacer entuertos y ponerle buen fin a la aventura.
Mieres resultó ser capital de primer orden con la puesta en marcha del espectáculo bajo la denominación de "Las Marionetas de Mago Arós", puesto que no solamente eran aventuras de Chacolí, aunque dicho sea de paso, su figura y abates se convertían en la mayor atracción, pero también existían otros lances de múltiples historietas que se expresaban despertando todo un motivo de atención permanente por parte de sus seguidores.